El poder de las palabras
(King/Rey Desha x Fem!Reader/lector)
~Spanish/Español~
Parte 1. La esclava.
Siguiente parte.
Aun no me creo que este aquí y me haya atrevido a publicar mi primer fanfic...
La historia tiene lugar pocos meses antes del destronamiento de Satun, pasando por la guerra y mas tarde por la "transformación" de Ouken, así que prepararos que se vienen curvas y sobre todo mucho drama. (o esa es la idea!)
Warnings: Violence, dismemberment, mention of abuse, death, blood, slave
Advertencias: Violencia, desmembramiento, mención de abuso, muerte, sangre, esclavismo
¡No os asustéis con las advertencias! Es solo una pequeña escena que se va un podo de desmadre.
Una nueva ciudad.
Un nuevo reino.
Un nuevo amo.
— Camina. — rugió Ray, tirando con fuerza de la cuerda que estaba atada a tu collar —. Vamos a llegar tarde por tu culpa.
Por supuesto que su “pequeña” parada en el burdel no os había retrasado para nada. Al menos das gracias de que esta vez no te había obligado a participar.
De nuevo volvió a tirar de la cuerda y aligerasteis un poco más el paso, a pesar de que la cuesta parecía no tener fin.
Empezó a faltarte el aire por culpa del collar de piedra que te rodeaba el cuello y te impedía respirar bien. Pero intentaste aguantarlo tanto como pudiste para no tener una represalia de tu amo.
Habías oído hablar del inframundo alguna vez, pero siempre te lo habías imaginado como más…caótico. Como un infierno. Pero lo más destacable del lugar era que prácticamente todo estaba rodeado de roca y granito. Ni siquiera podías ver el sol desde allí. Pero a pesar de eso la ciudad estaba llena de gente… y seres. No podías siquiera identificar todo el tipo de razas que caminaban por aquel lugar aunque la gran mayoría tenían un aspecto bastante decadente y peligroso. Pero a pesar de eso muchos os miraban extrañados o incluso algunos ponían mala cara cuando se daban cuenta de vuestra presencia. Pero a Ray no parecía importarle todo eso.
Finalmente llegasteis a las puertas del castillo y te sorprendiste al ver la altura de los portones.
«¿Vivirá aquí un dios?», te preguntaste, estremeciéndote.
Dos enormes guardias os detuvieron en la puerta y Ray se acercó a ellos rápidamente y les explicó la situación. Tú seguías embobada observando las enormes puertas, ignorándoles por completo. No te hacía falta escuchar el porque estabais allí, lo sabías de sobra.
A los pocos segundos viste como las puertas empezaban a abrirse lentamente. Parecía que los guardias estaban acostumbrados a ello y no les resultaba un gran esfuerzo abrirlas. Otro tirón volvió a azotarte el cuello y caminaste tras Ray, entrando por fin al castillo.
Algunos sirvientes agacharon la cabeza al veros pasar y algunos guardias murmullaron por lo bajo. Definitivamente los esclavos no estaban bien vistos en este lugar. Pero tú no eres una esclava, eras un regalo.
Un guardia os acompañó hasta otra enorme puerta la cual abrieron nada más llegar vosotros. Al entrar te quedaste sin aire al ver la enorme sala del trono. No era la primera vez que estabas en un sitio así pero jamás habías estado en una tan grande. Todo era exageradamente enorme, las paredes se perdían hacia arriba, los ventanales eran aún más grandes que las puertas del castillo. En el trono podían caber perfectamente 5 hombres fornidos en él. Pero solo había un hombre sentado, que a pesar de ser más grande que un humano normal, parecía pequeño en comparación al grandioso trono. El hombre en cuestión tenía la tez grisácea con una melena oscura cayéndole por la espalda. Lo más destacable del hombre eran su extraña nariz y boca. Otra cosa de la que te diste cuenta del hombre es que, a pesar de estar sentado en el trono, no llevaba ninguna corona. No era el rey del lugar. «¿Quizá un príncipe?».
Bajando las escaleras del trono había también un hombre algo regordete y rubio, con una ropa pomposa y muy bien peinado. Junto a él había otro hombre bastante apuesto vestido con una armadura dorada y ropajes debajo, igual que la de los guardias que había visto hasta ahora pero los suyos eran rojos en vez de azul y este no llevaba casco como todos los anteriores. Los tres parecían estar hablando entre ellos sobre algo gracioso por sus expresiones. Pero las sonrisas se detuvieron al veros entrar por la puerta.
El guardia que os acompañaba os presento al hombre del trono.
— Raymund, de la casa Torf. Raymund, él es el príncipe Desha.
El príncipe levantó la cabeza observadoos con el ceño fruncido.
— ¿Príncipe? Yo quería hablar con el rey en persona.
— Me temo que el rey se ha ausentado algunos días. El príncipe Desha habla en su nombre mientras tanto. — respondió el guardia.
— Tsk. — murmuró Ray con desagrado.— el rey Desha levantó una ceja al ver la reacción de Ray.
— ¿Hay algún problema? Porque si lo hay ya te puedes ir volviendo por donde has venido. — habló por fin el príncipe, con una voz extrañamente aguda pero profunda a su vez.
— No…No, discúlpeme. Tan solo venía a entregarle un regalo al rey Satun, quería dárselo en persona pero… bueno. — se giro para mirarte y bajó el tono de su voz para que solo tú pudieras escucharle — Pero no pienso pagar una moneda más para alimentarte. Rata.
— ¿Y bien? — el príncipe parecía bastante molesto con la conversación.
Ray se acercó al trono y dando un fuerte tirón de la cuerda provocó que perdieras el equilibrio y cayeras al suelo de rodillas delante del príncipe. Suspiraste con pesadez a través de la mordaza y te quedaste allí, siendo humillada delante de toda la sala, por suerte no era algo nuevo en tu vida así que simplemente te quedaste mirando los pequeños trazos de la piedra del suelo.
— ¿Qué significa esto? — dijo en un tono molesto el principe Desha.
Mientras Ray le respondía te giraste al escuchar un sonido metálico cerca vuestro. El chico de la armadura te observaba con impotencia empuñando su espada. El otro hombre a su lado tenía puesta su mano en el pecho de este, parecía que estaba intentando evitar que se acercará a Ray. El hombre rubio negó con la cabeza al moreno y este a regañadientes enfundó su espada sin dejar de mirarte con frustración. El hombre regordete le susurro algo y el chico asintió, volviendo a su puesto.
Volviste a la conversación al oír tu nombre.
— Ella tiene un poder increíble. — Ray sonreía de oreja a oreja. — No os arrepentiréis, lo prometo.
Levantaste la vista para mirar al príncipe y este te devolvió la mirada durante unos largos segundos.
— Mientes. Ella no tiene nada. No intentes venderme humo, chico. O saldrás de aquí sin cabeza.
— ¡Que no! ¡Que lo digo en serio! Ya veréis. — Ray te levantó de otro tirón y rápidamente te quito la mordaza de la boca.— ¡Hazlo! — con ojos cansados miraste a Ray y negaste con la cabeza. — Ray volvió a tirar para acercar tu cara a la suya. — Que lo hagas te he dicho. — gruñó, acercándose más a ti para susurrarte a la oreja. Olía a alcohol, como de costumbre. — Hazlo. O te corto el cuello aquí mismo.
Agachaste la cabeza con agotamiento volviendo a negarte.
— ¡TE HE DICHO QUE LO HAGAS!
Cerraste los ojos esperando un golpe pero pasaron los segundos y jamás llegó.
Poco a poco te atreviste a abrir los ojos y te sorprendiste al ver el puño de Ray cerca de tu cara. Pero era incapaz de moverse ni un milímetro mas, ya que el príncipe lo tenía agarrado por el brazo, impidiendole moverlo. Desha habló detrás de él.
— Ya es suficiente. — gruñó con fuerza sin dejar de apretarle el brazo.
Ni tu ni Ray entendíais como se podía haber movido tan rápido un hombre de su tamaño, pero allí estaba, detrás de Ray con un brazo agarrándole y con el otro levantando la enorme porra gigantesca que te doblaba la altura. Ray soltó tu cuerda por puro terror al ver el arma.
Desha suspiro y dejó ir a Ray al comprobar que ya no iba volver a alzarte la mano. Con su mano libre rebuscó en uno de sus bolsillos del pantalón y sacó una pequeña bolsita donde tintineaban algunas monedas.
— Aquí tienes tu “agradecimiento” por tu regalo. — dijo Desha lanzándole la bolsa al pecho de Ray, intentando controlar su furia con todas sus fuerzas. — Ahora largo de mi castillo.
Ray se tranquilizó al sostener la bolsita y le dio las gracias al príncipe con una sonrisa de oreja a oreja. Tus rodillas empezaban a dolerte así que decidiste cambiar de posición y sentarte en el suelo irguiéndote para observar la espalda de Ray marcharse tan tranquilo. Como si acabara de hacer un buen trato por una simple manzana en un mercado. Pero estabas acostumbrada, esas cosas habían dejado de importarte hace bastante tiempo.
Desha se giró hacia a ti y te observo con cansancio.
—¿Y qué hago ahora contigo? —dijo rascándose detrás del cuello con su porra. Seguidamente te acerco su mano libre esperando a que usaras su ayuda para levantarte.
Dudaste un poco pero finalmente le diste tu mano y él te levantó con más delicadeza de la que habrías esperado. Te quedaste a su lado, bastante cerca de él sin saber muy bien que hacer, así que simplemente lo analizaste un poco más de cerca. Realmente era un hombre enorme. Te sacaba como dos o tres cabezas. Pero ahora no te parecía tan intimidador como antes. Parecía realmente cansado.
—Primero. Esto, fuera. — agarró el collar de piedra que te rodeaba el cuello y de un estallido eléctrico el collar simplemente explotó.
Diste un paso atrás del sobresalto, pero al acariciar tu cuello solo notaste alivio. El collar simplemente cayó al suelo acabando de romperse del todo.
— ¿Mejor? — tardaste unos segundos en darte cuenta de que te habla a ti.
Te limitaste a asentir empezando a respirar mejor. Desha te devolvió el asentimiento y se quedó mirándote unos segundos el cuello. El collar estaba bastante apretado, así que dedujiste que te había dejado una buena marca, te llevaste una mano al cuello para intentar taparlas pero Desha ya estaba volviendo su mirada a Ray, el cual caminaba aun hacia la salida.
— ¿Y ahora qué hago con este…? — dio dos pasos algo dudosos hacia Ray pero se detuvo en seco y volvió a retroceder quedándose a tu lado de nuevo.
Se agacho levemente para que su cabeza quedara a la altura de la tuya y te pregunto directamente.
—¿Ha abusado de ti? — dijo, analizando tu reacción.
Sorprendida por la pregunta te limitaste a agachar la cabeza muy avergonzada y a encogerte sobre ti misma.
No querías responder a eso.
El hombre endureció su mirada y se irguió para mirar a Ray.
— Ouken. Todo tuyo. — dijo en un tono neutral.
Levantaste la cabeza, sin comprender nada, al escuchar de nuevo el movimiento de armadura de antes.
— Será un placer, hermanito. — oíste decir al chico de la armadura.
«¿Hermano? ¿Es el hermano del príncipe Desha? Entonces es…»
La sala se quedó en silencio cuando de un simple corte, la mano de Ray cayó al suelo. Él, sin procesar lo que acababa de ocurrir se limitó a mirar su brazo, el cual empezaba a borbotear sangre y seguidamente observó su mano en el suelo sujetando aún la bolsa de monedas.
Dejaste escapar un grito ahogado cuando Ouken volvió a blandir su espada en dirección al cuello de Ray. Pero antes de ver el resultado Desha se interpuso entre tú y la escena.
— No tienes porque ver este espectáculo.—dijo secamente, dándote la espalda. — Pero no pienso permitir que ningún violador ni esclavista pise mi castillo. Ni mi reino. — gruñó el príncipe, levantando la voz lo suficiente como para que se escuchara por todo el castillo. — Despa, ¿Te ocupas de que le den un baño y comida? Tiene pinta de que no ha comido nada decente en meses.
El hombre rubio se acercó a ti con una sonrisa.
— ¿Querida, me acompañas? — dijo, levantando uno de sus brazos en jarra.
Observaste con confusión al nuevo hombre llamado Despa. Volviste tu mirada a la espalda de Desha que empezaba a caminar en dirección de Ray. Pero cuando empezaste a ver el cuerpo de tu anterior amo tumbado en el suelo volviste a mirar rápidamente a Despa. Este seguía observándote con la sonrisa más amable que habías visto jamás.
Asentiste algo nerviosa pasando tu brazo por el suyo y él empezó a caminar hacia un pasillo lateral de la sala llevándote con él.
Un efímero pensamiento de agradecimiento paso por tu mente como una estrella fugaz, pero te negaste a confiar en él. Nada ni nadie es tan bueno. Siempre hay algo detrás. Siempre.
Pues aquí tenéis mi primer fanfic. Espero que os haya gustado y no se os haya hecho demasiado largo. Por supuestísimo que esta lleno de erratas y errores gramaticales peero hago lo que puedo.
Quizás el principio se haga un poco aburridillo sin los personajes importantes pero ahora no pararan de salir. ¡Lo prometo!
Habrá un poco de Ouken x reader también, pero ya aviso que el fanfic esta centrado en Desha. Así que pido perdón para los fans de Ouken con antelación. :C
Gracias por leer y intentare actualizar lo antes posible <3














