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@youmatou-kaiken
Tugs at Tetsunosuke's sleeve.
"Mm? What's going on?" He leant searching for the violet gaze of his companion, wondering what she wanted.
@futou-no-kuchinashi
[ Hola chicos, ha pasado ya su buen tiempo desde que estuve aquí. Como bien sabrán, el año pasado me titule de mi nueva carrera pero estoy en cesantía y por ende he estado trabajando mucho para buscar un trabajo (porque sí, arreglar el CV y el portafolio es una ardua labor en sí, además de que hago voluntariados para poder ir ganando experiencia). Por lo mismo, entre todo lo que ha sido estos últimos años, he estado super inactiva con el blog, y más porque aún no tenemos noticias sobre el futuro del manga.
Sin embargo, sigo amando a Tetsunosuke y por lo mismo, aunque no sea de manera constante siempre termino aquí. No tengo ningún problema en rolear en Discord, de hecho creo que se me haría más fácil (aunque tampoco he tenido el tiempo jajaja), no obstante, de alguna manera, quiero volver a reconectarme con mi niño, que dentro de todo, es de mis musas y personajes favoritos que llevo en mi corazón.
Así que, empezaré a reblogguear memes para empezar a desoxidarme un poco, así como contestar asks que ahora deben estar dando polvo en mi inbox jajaja. ]
[ TL´DR for my English followers: Life has been busy for me because I had a full job for two years and now I'm without a job and looking for it, yet because I still miss my bby Tetsu, I may return slowly through no secure. If not, I'm on Discord. ]
Tease my muse about crushes/relationships you've seen them have with other characters.
[ ¡Hola a todos! Hace milenios que no pasaba por aquí pero para los que no estuvieron al tanto, estuve muy ocupada debido a mis estudios y trabajo pero menos mal ya egresé como diseñadora UX y ahora solo me falta pagar el certificado de título. Por lo tanto, eso y debido que ahora ando buscando otro trabajo, tendré más tiempo para contestar aquí hasta cierto punto. Si alguien quiere un rolcito, o no continuar con alguno, etc, me habla por el chat. ]
―Pues…mi madre era hija de un samurái y siempre fue muy orgullosa de su linaje, ―empezó contando mientras recordaba con nostalgia, ―Mi padre nos contaba a mí y a Tatsu-nii que en un comienzo no quería casarse con él porque consideraba que era un “tonto debilucho” y no fue hasta que pasaron los años y se conocieron mejor que se enamoró de él y aceptó ser su esposa. Era muy estricta y se preocupaba mucho por nosotros, pero también era muy cariñosa, sobretodo conmigo.
Si había algo que tenía que reconocer, es que su hermano mayor sin duda heredó el carácter más serio de su progenitora a comparación de él mismo que sacó la personalidad más similar a la del padre de ambos.
―También fue muy valiente, hasta el último momento de su vida…ella me hizo esconderme en el armario y se mantuvo sentada frente al asesino, cantando una canción de cuna para tranquilizarme hasta que la espada atravesó su pecho.
Era una memoria dolorosa, pero al menos ya no lloraba ni se enfadaba cuando la recordaba.
Ur-nungal escuchó sonriente a Tetsunosuke. El chico sonaba muy feliz cuando hablaba de su madre y de su padre de esa manera, y no pudo evitar no reír cuando el comentó los motivos de su madre para no casarse con su padre.
En Mesopotamia era raro que una pareja se casara por amor, normalmente las parejas se casaban para unir comercialmente dos familias o tener herederos. El amor siempre era por fuera de la casa.
Por eso escuchar la historia del contrario le parecía muy conmovedor, haber nacido del amor de sus padres y ser querido por ambos. Eso debía de ser muy bueno.
Pero su sonrisa decayó cuando escuchó la forma en que la madre del pelirrojo murió.
― Lo lamento mucho… ―
Tetsunosuke era alguien muy fuerte. Si hubiera sido él… De partida, no sería tan amable como lo era Tetsunosuke.
Sin duda el chico era alguien muy fuerte.
― Tu madre fue alguien muy, muy valiente… ―
―Gracias, Ur-Nungal, pero descuida, ya estoy en paz y siempre voy al templo en cada aniversario de su muerte para darle mis respetos a ella y mi padre, ―le sonrió al rubio―Y sí, era muy valiente...
Viendo que la atmósfera se había oscurecido debido a su trágico relato, decidió cambiar el tema a uno más alegre.
―¿No te gustaría que te llevase al templo? Así conocerás más sobre nuestras creencias y te enseñaré como tirar monedas como me enseñó mi padre, no está muy lejos de aquí.
―¡Espera!
Viendo como se tambaleó, instintivamente fue en su ayuda y trató de sostenerlo, maldiciéndose hacia dentro por haber sido tan impulsivo, un rasgo que no había cambiado en él por más que hubiese madurado. Apartando sus propios sentimientos al respecto, miró a Ur-Nungal fijamente.
―Lo siento, no debí haberte golpeado. En verdad te pido una disculpa, ―insistió arrepentido, ―Es qué no puedo creer que hayas hecho esto, ¿Acaso pasó algo entre tú e Izuminokami?
No veía a la uchigatana iniciando una pelea, en ese sentido era igual a Hijikata-san, solo peleaba cuando le veía un sentido, tenía que cumplir con su misión o cuando se enfrentaba a un enemigo; todo indicaba que Ur-Nungal debió iniciar la pelea, pero, ¿Por qué?
― No... ―
Ur-nungal negó con su cabeza y colocó una mano en su frente, tratando con todas sus fuerzas de controlar sus sentimientos, pero el alcohol en su sangre no le ayudaba para nada.
― Merecía ese golpe... ―
Y tal vez varios más.
Pensó para sí mismo.
― No pasó nada entre nosotros. Yo lo ataqué por voluntad propia… ―
Ahora que tenía la mente más despejada, a pesar de seguir un tanto borracho, podía darse cuenta de su estúpido e inmaduro comportamiento.
Ur-nungal se sentó sobre una roca que estaba cerca, con su mano en su frente y sus ojos cerrados.
― Quería que Kougyoku me odiara, y creía poder atacarle sin arrepentirme o dudar... igual que haría Gilgamesh... ―
Su voz era rasposa y muy baja. Estaba cansado y se sentía un idiota.
― Podría haberlo matado y no pude. Igual que a Kougyoku cuando... también tuve la oportunidad de hacerlo, pero no pude... ―
Ur-nungal apretó sus puños hasta que sus nudillos se pudieron blancos de la presión. Sus emociones, creencias y pensamientos eran todo un lío.
― Y no sé si eso me hace fuerte o me hace un cobarde...
El pelirrojo frunció el ceño, ¿Por qué quería que Kougyoku-nee lo odiase? Sin embargo, cuando lo escuchó su semblante cambió, procesando todos sus motivos. Matar para hacerse más fuerte...él también lo pensó en su momento, cuando quiso vengar a su familia y se unió al Shinsengumi esperando que le enseñasen a volverse fuerte, pero pronto se dio cuenta que no soportaba la idea de quitarle la vida a otra persona, y si bien estaba al tanto que eso lo hacía idealista o incluso un idiota a los ojos de muchos, era un juramento que no pensaba en romper.
No después de que se lo prometió a Saya.
―No creo que te haga un cobarde, Ur-Nungal. Matar no es tan sencillo, ―le respondió, ―Algunas personas pueden hacerlo, y otras no, pero eso no nos hace más cobardes o más débiles, solo diferentes. Lastimar a las personas que aprecias y que te aprecian tampoco te hace más fuerte, al contrario, eso sí te hace un cobarde y un traidor.
Su mirada se tornó triste al recordar tristes escenas de un pasado no muy lejano.
―Entiendo que debes estar confundido, a veces uno piensa que matando te haces más fuerte, pero hay distintos tipos de fuerza que no necesariamente requieren matar. Proteger a las personas que queremos, mantenernos firmes a nuestros propios ideales sin importar que digan los demás...eso es lo que verdaderamente significa ser fuerte, en mi opinión.
―Entonces vayamos, hoy tengo la tarde libre, ¿A dónde te gustaría ir?
Esperaba que se decidiera rápido para poder salir de ese lugar lo más pronto posible, la vergüenza era mucha como para seguir aguantando, ¿Los habrían visto otros soldados? Temía que su relación con Hakuryuu se fuera a mal interpretar, ¡Si volaban los rumores, Saya podría tener una mala idea de ambos!
¿Por qué le preocupaba tanto lo que pensase Saya?
―Mmm, si quieres podemos ir a comer algo o a pasear por el bosque...
¿A dónde le gustaría ir? A ninguna parte, por supuesto, estaba súper avergonzado y cualquier situación a solas con Tetsunosuke iba a desatar exteriormente sus sentimientos.
Oh, Salomón, ¿por qué tenía que sentirse de esa manera?
―Me agradaría pasear por el bosque ―luego de meditarlo, respondió. Entre ambas opciones, aquella era la mejor―, aunque si usted quiere ir a comer, podemos ir a un lugar de su preferencia.
―¿Qué te parece si compramos unos dangos y luego vamos a pasear por el bosque? ―así matarían dos pájaros y podrían dejar pasar más rápido aquel bochornoso incidente.
Le urgían las ganas de arrancar de los cuarteles y pasear en medio de la naturaleza, ya que siempre lograba calmarlo y le permitía pensar las cosas con la cabeza fría.
Al recuperar el aire, se levantó y le tendió la mano a Hakuryuu para que ayudarlo a pararse, fue descuidado, no dio el salto de forma correcta y por ende había aterrizado sobre su amigo, ¡Debió ser más cuidadoso! Seguramente debe estar doliéndole mucho la espalda pensó mientras le sostenía la mano.
―¿Te encuentras bien Hakuryuu? Lo siento, no quise caerme encima tuyo, fue un mal movimiento.
Se sintió un poco cohibido al ver la mano de Tetsunosuke, pues no sabía si aceptarla o rechazarla, pero al final, contra su propia vergüenza, la tomó y se levantó con cuidado mientras sentía uno que otro dolorcito en la espalda. Nada grave, afortunadamente, o así quería creer.
―N–no se preocupe, Tetsunosuke–dono, me encuentro bien ―respondió mientras hacía un gran esfuerzo en mantener la mirada fija; sin embargo, en los últimos segundos fracasó―. ¿Usted está bien? ¿No se lastimó?
―Me alegra saber eso, y no te preocupes, yo también estoy bien, ―se pasó la mano por la nuca, estaba completamente sudado, ―Fue el mejor entrenamiento que he tenido desde los días que entrenaba con Okita-san ¿No te gustaría que fuéramos a darnos un baño juntos? Conozco unos baños públicos cerca de aquí.
―¿Y cómo vamos a su encuentro? ―si bien sabía a lo que iba no dejaba de asustarle un poco el tener que enfrentarse a un demonio. Llevaba su espada consigo, pero no sabía si eso tendría efecto en algo etéreo.
----Sígueme, vamos a buscarlo --Alzó la bola de cristal por delante de si y comenzó a recitar un mantra: El Universo y la Tierra, denme más poder para que el Diablo se rinda y aparezca la luz de la victoria. Dependiendo de la dirección en la que iban, la bola de cristal se iluminaba o se apagaba y así es como Nueno se orientaba-- La mejor manera de derrotar lo sobrenatural, es con lo sobrenatural. Los objetos terrenales como armas de fuego o espadas no servirán de mucho contra ellos, sin ánimos de ofender --Lo decía más que nada para prevenir al muchacho, ya que veía que portaba una espada-- A menos que dicha arma esté bendita o maldita, por supuesto.
Fascinado, observó como recitaba una oración y hacía brillar una esfera de cristal que sostenía en su mano, indicándole que había una presencia sobrenatural ahí. Armándose de valor, Tetsunosuke lo siguió, pensando en las veces que Saitou-san hizo exorcismos y como siempre le había advertido que en caso de tratarse de fantasmas humanos, debía recitar una plegaria en específico para ayudarlos a llegar al Nirvana.
―¿Hay alguna forma de bendecir mi espada? Quizás así pueda ayudarte, ―miró la katana que llevaba en su cinto, ―Yo...jamás he matado a alguien, ni tampoco tengo planeado hacerlo, por lo que mi espada está limpia de sangre hasta cierto punto.
Descontando a los enemigos que había herido en batalla, claro, aún si no les provocó heridas mortales.
[ Hola a todos, recién ahora pude contestar los roles pendientes, los dejé en cola así que irán de a poco saliendo. ]
―Entiendo, yo tampoco he podido jugar mucho por los exámenes, pero siempre trato de hacerme un tiempo. Hacer deporte es bueno para el estrés, ―Le aconsejó, ―¿No te gustaría un día venir a jugar conmigo? Siempre suelo jugar en este lugar.
―¿Por qué no? ¡Sería divertido! ―aceptó su propuesta con ilusión. No había jugado fútbol en meses y estaba emocionado de volver a jugarlo aunque fuera entre dos personas―. ¿Siempre vienes a este lugar? ¿O hay días que no? ―preguntó, curioso. Necesitaba esa información para tenerlo en cuenta.
―Hay algunos días que tengo entrenamiento en el club de kendo de mi escuela, así que no estoy todos los días, ―le aclaró, ―Generalmente vengo para acá todos los miércoles, viernes y domingo, ¿Te parece uno de esos días?
Durante todo momento que duró el exorcismo - si es que se le podía llamar de esta manera, porque siendo sincero jamás había visto algo como esto antes, ni siquiera cuando fue testigo de los exorcismos de Saitou-san -, permaneció sin decir nada, atónito. Sin duda había cosas en este mundo que no conocía del todo, y de solo pensarlo sintió un escalofrío.
El mismo monstruo que hace unos momentos se había manifestado se desvaneció en esa luz roja. Todo pasó tan rápido que las palabras tardaron de salir de su boca.
—Impresionante...
―¿Verdad? No existe otro exorcista que pueda igualar mis poderes o exorcizar de esta manera ―siempre, sin importar cómo, encontraba la manera de halagarse a sí mismo―. Este sitio está libre de maldiciones. Por ahora.
Dada las estrictas pero absurdas reglas del Shinsengumi –el más conocido era un chiste– y la carga negativa del cuartel, que era causada por las emociones negativas de los soldados, intuyó que aparecerían más maldiciones en el transcurso de las semanas y si él no iba personalmente a exorcizarlos, serían un dolor de cabeza en el futuro.
―Podría irme ahora mismo ―meditó―, aunque... ¡Oh! ¿Cómo dijiste que te llamabas? ¿Tetsunosuke? Acompáñame a comprar algunas frutas ―en lugar de preguntar, fue directo con su propósito.
―Tetsunosuke sí, ―le corrigió al extraño, quién lo sorprendió con su petición, ―Espera, ¿Por qué tengo que acompañarte? ¡Tienes que ir con Kondou-san y Hijikata-san para que te paguen!
Mas el albino no lo escuchó y siguió de largo, por lo que el pelirrojo lo siguió, ¿Qué es lo que pretendía?
―Así es, ―sabía que le costaría movilizarse por las escaleras, pero mientras tuviese sus muletas se las arreglaría, ―¿No quieres acompañarme Hakuryuu?
Ya era hora de pedir la cuenta de todas maneras, así que debía buscar a la camarera para hacerle una señal.
―Me agradaría, Tetsunosuke–dono ―respondió. Iba hacerlo de todas maneras.
Ya que no había nada más que beber o comer, ayudó a Tetsunosuke a buscar a la persona que los atendió anteriormente.
―Ahí está ―dijo.
Tetsunosuke llamó a la camarera y le pidió la cuenta, como él era el único que se manejaba con mones, pagó por ambos y se dispuso a levantarse con su muleta; tuvo ciertas dificultades al moverse, pero logró ponerse de pie y esperó a que Hakuryuu hiciese lo mismo.
―Vamos.
Las palabras de Hakuryuu le hicieron recordar lo que Saitou-san le dijo hace unos años cuando Tatsu-nii, Susumu y él fueron a comer a un restaurante juntos y él le preguntó a Saitou-san donde estarían en cinco años "Este momento, será una nostálgica memoria en el futuro", en ese entonces pensó que se trataba de la época en que fueran ancianos, no creyó que llegaría tan pronto...no pudo evitar sentir pena por el capitán, quién pese a saber lo que ocurriría intentó salvar a Susumu...si no fuera porque su regreso arruinó todo.
―Gracias, Hakuryuu, ―viendo los intentos de su amigo por levantarle el ánimo hicieron que Tetsunosuke sonriera, ―Me alegra que confíes en mí...
Aunque quizás no mereciera esa confianza.
―¿Por qué no lo haría? ―cuestionó, sin apartar la vista de él―. Independientemente de las decisiones que usted tome, el camino que elija o los eventos inesperados que sucedan bajo o fuera de su control, yo decidí poner mi confianza en usted y así será.
No era propio del príncipe expresarse de esa manera, rara vez lo hacía, pero cuando sucedía, que han sido en momentos muy escasos, sus palabras tenían mucho peso debido a la determinación, sencillez y sinceridad que transmitía al decirlas.
―Es mi palabra. La palabra de un príncipe. La palabra de un amigo que confía en usted ―agregó con sinceridad.
Tragó saliva para no echarse a llorar de nuevo, debía ser fuerte. Le alegraba saber que tenía a Hakuryuu a su lado, pero por otro lado, temía que el lazo que compartían fuese a ponerlo en peligro en algún momento. Ya había perdido a Ryoma y ahora Susumu a causa de ello, y no quería perder a Hakuryuu de la misma manera, ni tampoco a Kougyoku; incluso si pertenecían a distintos mundos le asustaba que de alguna manera, el destino se ensañase con ellos por su conexión con él.
Mas, optó por confiar más en sí mismo y no permitir que eso pasara, después de todo, Hakuryuu confiaba en él.
―Y yo también confío en ti, Hakuryuu, ―le aseguró de vuelta, ―Te doy mi palabra como un guerrero, y también como un amigo.
―¡¿Eh?! ¡Las plantas se están moviendo solas! ― casi se cayó sentado al ver el poder de Hakuryuu, aún estando al tanto de los poderes del Djinn de su amigo y el de Kougyoku, ―¡Es impresionante!
Sin duda esos poderes eran muy efectivos, la forma en la que las raíces transportaban el barril con firmeza resultaba mucho más cómoda que cargarlo por sí solo; sin embargo, sin duda eso llamaría la atención de la gente, por lo que volvió a dirigirse a su amigo.
―Hakuryuu agradezco tu intención pero, ¿Podrías hacer que esas plantas se detengan? Llamará la atención de la gente y aquí no estamos acostumbrados a ver magia.
―Lo lamento, Tetsunosuke–dono, había pasado por alto ese detalle ―él estaba acostumbrado a la magia, por eso pensó que sería una ayuda útil, pero estuvo equivocado. No todos los mundos eran iguales al suyo―. Quizá…
Hizo una mueca de inseguridad e intentó cargar el barril con ambas manos, un reto que fue imposible para él, pues ni bien trató, los dedos de su prótesis no quisieron cooperar en el asunto.
―Tal vez podríamos cargarlo entre los dos, ¿qué le parece? ―pese a la frustración del momento, sugirió esa idea.
―Eso sería una mejor idea, de todas maneras gracias Hakuryuu, ―se sintió un poco apenado por rechazar el primer intento de ayuda de su amigo, pero es que si la gente lo notaba se meterían en problemas, ―Además, entre ambos podremos llevarlo.
Posicionándose a un lado del barril, lo tomó de un lado y esperó a que el príncipe hiciera lo mismo para así trasladarlo hasta los cuarteles, de esta manera ya no sería tan difícil, por suerte ninguno de los transeúntes notó las plantas de Zagan así que podían continuar con su trayecto tranquilos.
|| Hola a todos, finalmente estoy aquí de nuevo! Me disculpo por haber estado tan inactiva, pero para hacerles un resumen: recién ayer salí de vacaciones y más encima me agarró una gripe de la que aún me estoy recuperando. Ando súper cansada y necesito reposo, pero les quiero decir que ahora que tengo más tiempo libre me pasaré más tiempo por aquí. Hoy no porque estoy desganada, pero entre mañana y el lunes empezaré a contestar roles pendientes. ||