- Steveen

ellievsbear
sheepfilms
EXPECTATIONS

@theartofmadeline

Jar Jar Binks Fan Club
Phantogram Three

if i look back, i am lost
The Bowery Presents
Interview Vampire Daily
🪼
untitled
Lint Roller? I Barely Know Her
One Nice Bug Per Day
Monterey Bay Aquarium
noise dept.

Discoholic 🪩
art blog(derogatory)
I'd rather be in outer space 🛸
ojovivo

No title available
seen from United States
seen from Canada

seen from United States

seen from Ghana
seen from United States
seen from United States

seen from Türkiye
seen from France

seen from Türkiye

seen from Canada
seen from Bolivia
seen from United States
seen from United States

seen from United States
seen from United States

seen from Kenya

seen from United States

seen from United States
seen from Panama

seen from Argentina
@1uisangel
- Steveen
by: @gabgabgabriel
hoy mi mamá me encontró llorando en mi habitación, vino y me abrazó, me dijo eres un ser maravilloso tal cual eres, yo te acepto y te amo, eso es lo único que debe importarte -empezó a llorar- y continuó, a mí me hubiera gustado que me lo digan antes, tal vez ahorita seríamos una familia completa; las personas en el amor son como dos piedras muy redondas, si pones una encima de otra se van a caer muchas veces, por muchos motivos, tal ves vengan vientos fuertes, tal vez haya muchos temblores que hagan que esas piedras no estén en equilibrio, pero, sabes que va a pasar si esas piedras siguen intentando estar juntas a pesar de todo? al igual que una gota de agua a medida que pasa el tiempo puede llegar a perforar una piedra, éstas piedras de igual manera van a amoldarse mutuamente de manera que lleguen a estar juntas y serán más fuertes, y cuando vengan vientos fuertes y temblores, será más difícil que se caigan y así será, el tiempo poco a poco ayudará a que esas piedras se amolden y no se separen, solo hay que tener paciencia...
entendí que lo mismo pasa con el amor en las relaciones de parejas, somos muy diferentes a veces de las personas de las cuales a veces nos enamoramos, pero la paciencia, el amor y con la ayuda del tiempo van a llegar a amoldarse el uno al otro y permanecerán juntos, y vendrán problemas, vendrán muchas cosas, pero es ahí donde tienen que estar más juntos, apoyándose y haciéndonos saber cuanto nos amamos
hugo alonso
Me gustas... Y debo admitir que no me tiembla el pulso para decirte que me encantas. Me gustas así como para caminar de la mano por las calles. Para sentarnos en el parque, platicar y que me invites más que un café.
Me gustas para abrazarte por la espalda, para recitarte un verso.
Me gustas como para despertar contigo, bañarnos, desayunar e irnos al trabajo. Me gustas para besarte los labios y tener sexo a diario.
Me gustas para complacerme, eso a que me incita a pensarte. Me gustas para nadie, a excepción de mí.
Me gustas en lo perfecto que eres, y en lo imperfecto que puedes ser.
Me gustas para escribirte, para dibujarte en las paredes de mí cuarto. Me gustas para cantarte, para leerte, para buscarte y encontrarte.
Tú me gustas para desvestirme y que me vistas, me gustas para quererte, para escucharte y escucharme, para recorrer el mundo con tus pasos.
Me gustas para ver la luna y las estrellas, esperar la madrugada. Me gustas para todo, para nada, solo te puedo decir que me gustas, me gustas...
Tú, mi todo
Desde que estás en mi vida, cada día tiene un nuevo significado. Despertar ya no es solo abrir los ojos, es pensar en ti antes de que el mundo empiece a girar, es enviarte mis buenos días con la ilusión de que sonrías al leerlos. Dormir ya no es solo cerrar los ojos, es desearte buenas noches con el anhelo de que tu descanso sea tranquilo, es quedarme pensando en cuánto te amo antes de que el sueño me alcance.
Tus ojos… no hay nada más precioso que haya visto en mi vida. Son mi lugar seguro, el rincón donde encuentro la calma y la certeza de que estoy exactamente donde quiero estar. Mirarte es perderme en un universo donde solo existimos tú y yo, donde no hay miedo, solo amor.
Verte sonreír es mi momento favorito. Es como si el sol decidiera brillar solo para mí, como si el tiempo se detuviera para admirar lo hermoso que eres cuando eres feliz. Tu risa es la melodía que quiero escuchar siempre, la canción que no quiero que termine jamás.
Saber de ti me da paz. Escuchar tu voz, recibir un mensaje tuyo, sentir que estás ahí, que me piensas, que me extrañas… todo eso me llena el alma. Contigo, el mundo es menos caótico, menos ruidoso, más bonito.
Eres todo para mí. Eres mi pensamiento constante, mi felicidad inesperada, mi amor sin medida. Eres la persona a la que quiero cuidar, amar y hacer feliz cada día. No hay nada en este mundo que pueda cambiar lo que siento por ti, porque mi amor por ti es absoluto, inquebrantable, eterno.
Te amo por sobre todo. Te amo con cada latido, con cada respiro, con cada palabra que te escribo. Y si pudiera elegir de nuevo a quién amar, te elegiría a ti, una y otra vez, en cada vida, en cada historia, en cada sueño.
Amor mío.
Hoy te juro con cada fibra de mi ser que no pienso rendirme a esta despedida. Tus palabras me hieren, sí, pero más me hiere imaginar un mundo en el que tú no estés conmigo.
No puedo aceptar que llames fracaso a tu lucha, cuando para mí siempre fuiste la prueba de que el amor existe.
Me juras que no sabes amar, y yo te digo: ¡mientes sin querer!
Porque yo ya sentí tu amor en cada detalle, en cada silencio, en cada vez que, aun rota, intentaste darme lo que no te dabas ni a ti misma.
Ese gesto, ese intento, ese suspiro… todo eso es amor. Tu amor. Y es suficiente para que yo lo defienda con mi vida.
Te juro que no me importa tu caos, ni tus cicatrices, ni tus noches de tormenta.
Quiero todo de ti: lo que brilla y lo que oscurece, lo que hiere y lo que cura.
Si estás rota, te juro que seré tus manos para juntar tus pedazos.
Si estás perdida, seré tu faro.
Si sientes que no respiras, te juro que seré el aire que te devuelva la vida.
No me apartes con el pretexto de protegerme: no necesito que me cuides de ti.
Necesito que me dejes amarte, aunque duela, aunque sangremos en el camino.
Porque prefiero arder contigo que vivir en la fría seguridad de un mundo sin ti.
Te juro que mi paciencia no tiene fin. Que esperaré el tiempo que haga falta, que me mantendré de pie incluso en tus silencios, que sostendré tu sombra hasta que recuerdes tu propia luz.
Yo no quiero otro amor, no quiero otros labios, no quiero otra vida.
Eres tú. Siempre tú. Solo tú.
Y si algún día el miedo quiere arrancarte de mis brazos, que sepa bien que tendrá que arrancarme la vida primero.
Por eso escucha mi juramento, grábalo en tu corazón: aunque el mundo me niegue, aunque la vida me quiebre, aunque me duela hasta los huesos, jamás dejaré de amarte.
Porque eres mi destino, mi condena bendita, mi verdad absoluta. Y si tengo que luchar contra ti para no perderte, lo haré, porque no existe un universo en el que yo suelte al amor de mi vida.
-Manuel Ignacio.
Le empecé a querer cuando la primavera me hacía estornudar seguido que se reía de como se arrugaba mi nariz. Decía que mis alergias no eran un defecto, sino parte de mi encanto.
Le quería cuando me llevó a la playa el día de mi cumpleaños, y corría en la arena, atrás de mí, persiguiéndome por salpicarle agua salada en los ojos. Cuando nos enjuagábamos en la alberca del Airbnb y me sumergía suave, para besarme debajo del agua.
Le quería desenfrenadamente cuando me hacía el amor en cada rincón de su cuarto, en la mañana y en la noche. Cuando peleábamos poco y nos reconciliábamos mucho, cuando, siempre al terminar, me dejaba yacer ahí sobre su pecho.
Le empece a amar el día que caí internada en un hospital, a causa de una crisis alérgica que terminó por convertirse en asma. Y él siempre estuvo ahí, acercándome el vaso de agua, leyéndome los poemas que yo le enseñé, los que más me gustaban.
Le ame cuando hicimos roadtrip e hizo una playlist como de 40 horas de puras canciones que reflejaban, más o menos, nuestra historia de amor. Cuando llegamos a la cabañita del pueblo mágico y antes de desempacar, se ocupo de intimar y me prometió que me haría suya, en cada uno de los pueblitos mágicos que pisaríamos juntos.
*
Le amé con locura, incluso en los problemas y los malos ratos. Le amé con locura hasta el final. Incluso cuando, por amor propio, me tuve que ir… con todo el amor en las manos.
Pecas y pecados
Yo siempre quise tener un puñito de pecas entre mis mejillas y mi nariz, por eso me conquistaron las tuyas y la forma en cómo se arrugan cuando te ríes.
Y después me encandilé de tu sonrisa, de esos labios rosados, grandes y carnosos, de los hoyuelos que se te dibujan en los cachetes y la forma en cómo se encoje tu entrecejo cuando me sonríes.
Y luego me perdí en ese par de ojos marrones, en la manera en como me miraban bailar y como destellaron cuando, finalmente, mi mirada se perdió en la tuya.
Fue entonces cuando te noté, y ya no pude dejar de contarte todas las pecas, de hacerte sonreír después de comerte los labios, de sonrojarte porque no pude dejar de mirarte esos ojos.
Fue entonces cuando me derretí de amor por ti, fue entonces cuando me enamoré, cuando de ti me enamoré.
Nací con un caminito de lunares justo sobre mi cuello, que parecen una pequeña constelación que brilla más fuerte cuando los miras detenidamente.
Nací con un caminito de lunares justo sobre mi cuello, para que los sigas todos con tus labios, para que los muerdas suavemente. Para que los cuentes uno a uno con la yema de tu dedo derecho y me preguntes si se siente bien.
Nací con un caminito de lunares justo sobre mi cuello, para que los numeres y memorices, y con tu saliva los juntes bajo una línea imaginaria que dibuje el camino de vuelta y puedas regresar a mí, cada que te sientas perdido.
Yo no quería compartir la ducha,
ni que alguien olvidara su cepillo de dientes.
No quería dejar espacio en mi armario,
ni acostumbrarme a un par de zapatos extra en la puerta.
Yo no quería responder mensajes,
ni dar explicaciones...
—Esos mensajes de «¿llegaste bien?»,
pero ahora los espero.
No quería dormir abrazada.
No quería necesitar,
ni que me necesitaran.
Yo no quería el matrimonio,
porque el amor se gasta,
porque la costumbre mata,
porque las promesas se rompen,
porque ya viví demasiados finales tristes.
Yo no quería nada de eso.
Y aquí estoy,
guardándote un lado en la cama,
aprendiendo a dividir el café en dos tazas,
dejándote mi mitad del mundo.
Yo no quería ser parte de un «nosotros»
pero ahora no me imagino sin ti.
Yo no quería,
hasta que no me pesó ceder espacio,
hasta que no me importó el desorden que dejas,
hasta que tu voz se volvió la única rutina que quiero.
Yo no quería, hasta que llegaste.
Y ahora, el «no quiero» se deshace,
como todo lo que una vez juré no necesitar.
Yo no quería, hasta que fuiste tú.
Tus abrazos se sienten como un hogar,
tus besos son lo único que importa.
Y ahora,
no puedo imaginar la vida sin este espacio que ya ocupas.
©️ Is González
Charlie Castaneda
Soy la noche oscura, el ruido extraño en medio de la nada, el monstruo debajo de tu cama, soy el miedo regocijante en medio de tu pecho, ¡¡buu!! Te asusto con apenas mi presencia. No te atormentes, ya la muerte viene a cazarme antes de que sucumba un grito.
La depresión es la muerte que se ríe a nuestra espalda, y en lugar de querer correr, tener que luchar contra el deseo de querer voltear y besarla. En los mejores momentos de mi vida, de manera muy silenciosa, me ha acompañado, coqueteado, trata de ganase mi corazón. Aún no se lo he dado. Que difícil es no ceder ante sus halagos.
Ishannaina
Warrior Mask from Malinaltepec, Mexico dated between 600 - 750 CE on display at the National Museum of Anthropology in Mexico City, Mexico
Masks like this were thought to have been used during rituals and worn to represent gods or spirits in Mesoamerica. Masks have also been found on the faces fo the dead during burials as well. This mask is related to the Teotihuacan culture and is made of serpentine with mosaics of turquoise, red shell, pearl and obsidian.
Photographs taken by myself 2024
Saturnino Herrán (Mexican, 1887-1918), El Guerrero, 1917 charcoal on paper
“Y mientras escribía sobre ti y tú no me leías… conocí a alguien más.”
— COOS
A veces, como hoy, que escucho la música que a mi padre le gustaba, con la que enamoró a mi madre, la que los dos bailaron, me entra una sensación de orgullo por mi sangre y por mi origen. Me gusta pensar en aquellos años y aquellos paisajes, en la juventud de ambos y definitivamente me gusta la fusión que llevo en las venas. A mi padre le debo el gusto por la lectura, su manera callada de observar, su estatura y ese amor al campo abierto, a la libertad; de mi madre heredé su fortaleza y valentía, este no dejarme vencer nomás por terca y por llevar la contraria. No me cambiaría por nadie, soy el conjunto de rarezas que mis padres procrearon con amor. Hay gente que me quiere por ser como soy y otras personas que me repelen por la misma razón y no me afecta. Soy hija del amor y de dos seres diametralmente opuestos que me pusieron aquí, en este mundo imperfecto para ser feliz y lo intento, unos días lo consigo y otros no tanto, pero aquí ando.
Ciria T.