¿Cuáles son los obstáculos para que las empresas sean responsables? "Si hay un problema de conocimiento es sobre el valor de las prácticas responsables"
Esta encuesta tiene el valor de recabar la opinión de conocedores de la RSE, no del público en general, muchos de los cuales no saben lo que es la RSE pero que opinan igual.
No obstante en términos de demografía el grupo es representativo. Exactamente 50/50 hombres/mujeres (algo más de hombres en América Latina y de mujeres en España), 52/48 América Latina/España y los participantes por generación son también representativos de la población en general: 20 Post Guerra, 56 Generación X y 24 Generación Y (respondieron más jóvenes en España que en América Latina).
La encuesta original está disponible en https://www.surveymonkey.com/s/8D6JPW
La encuesta comenzaba preguntando la opinión sobre brecha entre la retórica y la práctica en la responsabilidad social de las empresas. La conclusión casi unánime es que la brecha existe, pero las opiniones están divididas en una visión negativa (las dos primeras respuestas) y una benévola (las dos siguientes). Un combinado del 61% que culpa a las empresas y un combinado del 37% que les da el beneficio de la duda.
En términos de los principales obstáculos para la adopción de prácticas responsables las opiniones cubren todo el espectro de las potenciales respuestas (y algunos encuestados sugirieron aún más obstáculos), destacándose tres: el de la presión para la maximización de los beneficios, ignorancia y confusión y falta de interés de los dirigentes (mencionadas respectivamente por 71, 45 y 42 de los 100 encuestados). Sólo cuando la respuesta forzaba a escoger el principal obstáculo se obtuvo alguna concentración, pero siempre con dispersión. La opinión más generalizada es que la presión por los beneficios es el principal obstáculo a la RSE, pero la percepción es que son muchos obstáculos simultáneos.
En general se percibe que los obstáculos son autoimpuestos y mucho menos que se deben a la ausencia de acción por parte de los demás stakeholders o de información. Son creencias o sesgos (maximización de beneficios, ignorancia o confusión y falta de interés de dirigentes).
En términos de los principales obstáculos para la adopción de prácticas responsables las opiniones cubren todo el espectro de las potenciales respuestas (y algunos encuestados sugirieron aún más obstáculos), destacándose tres: el de la presión para la maximización de los beneficios, ignorancia y confusión y falta de interés de los dirigentes (mencionadas respectivamente por 71, 45 y 42 de los 100 encuestados). Sólo cuando la respuesta forzaba a escoger el principal obstáculo se obtuvo alguna concentración, pero siempre con dispersión. La opinión más generalizada es que la presión por los beneficios es el principal obstáculo a la RSE, pero la percepción es que son muchos obstáculos simultáneos.
En general se percibe que los obstáculos son autoimpuestos y mucho menos que se deben a la ausencia de acción por parte de los demás stakeholders o de información. Son creencias o sesgos (maximización de beneficios, ignorancia o confusión y falta de interés de dirigentes).
A pesar de la gran dispersión de resultados, el consenso parece ser que los principales obstáculos son de tipo financiero, de los incentivos explícitos o implícitos en las empresas a no querer sacrificar beneficios y a la relación de las remuneraciones con objetivos financieros.
Si bien la falta de conocimiento sobre el tema (obviamente demostrada por la creencia de que son solo costos y que no producen beneficios tangibles) es un factor importante, de esta simple encuesta se deduce que hace falta mucha promoción interna sobre el business case de la RSE, que no son solo costos, que también produce beneficios y que se deben alinear los incentivos a objetivos de tipo social y ambiental.
Las respuestas sobre obstáculos de tipo más institucional, como resistencia al cambio, falta de liderazgo en la gerencia media, escasez de recursos financieros e incentivos/reconocimientos a los empleados son números (sorprendentemente) bajos. Palidecen ante los percibidos como los más importantes: remuneración ligada a resultados financieros, involucramiento de la alta gerencia y percepción de que son un costo.
Parece que la primera prioridad para la implementación de la RSE es el tema financiero y cuando se vaya resolviendo, los problemas institucionales pasaran a tener más importancia. En este sentido, es de notar que estos resultados pueden deberse a un supuesto implícito de los encuestados de pensar en empresas normales y corrientes, no en empresas muy avanzadas en temas de RSE, donde los temas financieros pueden estar ya considerados y donde los temas institucionales tengan mayor importancia[iii].
En cuanto a diferencias de opinión por género, ubicación geográfica y generación (edad) no podemos hacer análisis exhaustivos, solo se pueden hacer algunos comentarios en función de las respuestas disponibles:
· Las mujeres son más comprensivas (femenino, le dan el beneficio de la duda a las empresas) en cuanto a las razones para la brecha entre la retórica y la práctica. Los hombres tienen una visión más negativa.
· Los hombres son mucho más enfáticos en que el principal obstáculo a la adopción de prácticas responsables es la maximización de beneficios (masculino). Las mujeres reparten más los votos.
· En cuanto a los obstáculos para la implementación ambos son semejantes, aunque las mujeres perciben un poco más la falta de seguimiento de esa implementación.
· En América Latina tienen una visión más negativa de la empresa que en España en cuanto a las razones para la brecha entre la retórica y la práctica.
· En España ven más presión financiera y menos interés de la gerencia como principal obstáculo a la adopción de prácticas responsables (¿será la crisis?).
· En la implementación de las prácticas, en España ver con mayor intensidad la percepción de que es un costo y la falta de involucramiento de la gerencia.
· Los más jóvenes son más negativos sobre las razones para la brecha entre la retórica y la práctica, conceden menos el beneficio de la duda (malas noticias).
· Los más jóvenes sienten ausencia de la presión de la sociedad civil (¡a involucrarse!), en tanto que los mayores ven más obstáculos en la maximización de beneficios y en la ignorancia.
· A medida que aumenta la edad aumenta la creencia de que el principal obstáculo a la implementación es la falta de involucramiento de la gerencia y la remuneración basada en objetivos financieros.
En resumen, sin que se pretendan sacar conclusiones terminantes, hay algunas conclusiones que parecen generalizables:
· El tema financiero es crítico para la adopción de prácticas responsables (incentivos, maximización de beneficios, percepción de que son un costo) y el business case parece ser prioritario para ayudar a paliar los obstáculos. En términos relativos, a la ausencia de acción por los stakeholders se le da menor importancia.
· Los aspectos institucionales de implementación también son percibidos de menor importancia relativos a los obstáculos financieros.
· Si hay un problema de conocimiento es sobre el valor de las prácticas responsables.
Via: http://cumpetere.blogspot.mx/