En el amor -que en sus primeras obras Hegel entiende todavía plenamente en el sentido enfático de la filosofía de la unificación de Hölderlin-, los sujetos se reconocen mutuamente en sus necesidades específicas, cosa que les permite adquirir una seguridad afectiva en la articulación de sus deseos instintivos.
Axel Honneth, Reconocimiento y menosprecio











