Un día como cualquier otro, Kageyama Shigeo salió de la escuela y fue caminando hasta su casa como era de costumbre, pero de un momento a otro un dolor en el pecho lo inundó. Su paso frenó y sintió como si algo estuviera saliendo desde lo mas dentro de él, apretó los puños e inclinó la cabeza hacia atrás,su vista se nubló. Pudo sentir un dolor tan fuerte que no podía ni explicarlo, sentía que se le estaba saliendo el alma.
Bastaron unos pocos segundos para que su vista volviera y todo se retomará como estaba anteriormente, pero se preguntaba '¿qué me ha pasado?' '¿qué fue esa horrible sensación?' nunca había experimentado un dolor tan fuerte pero sin embargo también se sentía vacío, como si algo le faltara.
Pasó la tarde, y ya de noche en su cama, mirando hacia el techo con los brazos detrás de su cabeza, se preguntó,' ¿qué habrá sido eso tan extraño que me sucedió?' se quedó pensativo un rato pero no le quiso dar mucha más importancia así que se durmió. Al día siguiente cuando despertó se levantó de la cama y fue hacia el espejo del baño se miró un momento y pudo ver una imagen que no era él, tenía el mismo rostro, el mismo cabello, pero sus ojos no eran los mismos era como otro él. Se quedó petrificado, no sabía lo que estaba pasando, se asustó y sólo pudo quedarse mirándolo con los ojos abiertos, se armó de valor y preguntó ante el espejo '¿tú quién eres y porque te pareces a mí?' la imagen en el espejo se esfumó y volvió a retomarse la suya; la verdadera.
Se quedó pensativo por un rato pero no quiso darle mucha más importancia así que luego de asearse y colocarse el uniforme, se fue hacia el comedor y desayunó, pero su familia no estaba allí, su hermano ya había salido así que sólo quedaba él y sus pensamientos. De camino a la escuela mientras sus manos estaban dentro de los bolsillos de su pantalón, miraba al suelo observando cada paso que daba y preguntándose qué era esto que le estaba sucediendo y porque no había una explicación, levantó la mirada y pudo ver la escuela lo lejos así que simplemente sonrió y siguió adelante pues no quería mortificarse todo el día con esos pensamientos y visiones que de seguro eran parte de un complot de su mente.
Estaba teniendo una lucha dentro de este recipiente, necesitaba salir de ahí porque ya no me sentía cómodo, estaba envuelto en 'telarañas' dentro de su cuerpo, no podía casi ni moverme, necesitaba respirar, necesitaba ver la luz, necesitaba salir de allí.
Luego de tanto forcejeo, todo lo que traté de hacer para salir al fin resultó, pude hacerlo y fui libre, pude ver el cielo azul, el aire moviendo mi cabello y sólo me concentré en admirar todo, debía salir a explorar, debía ver el mundo desde otra perspectiva que no fuera el mundo dentro de mi recipiente.
Pasé por los lugares más bellos de Japón, los conocí en menos de una hora, me sentía como un alma que ha salido de un cuerpo, literalmente, libre y feliz. Me coloqué piernas con mi magia, ya que quería parecer algo más similar a una persona, mis ojos.. no habían ojos, no había nada, solo eran orificios vacios, así que me puse unos lentes de sol para ocultarlos, ya que no queria que las personas no se intimidaran al verme, me daba vergüenza ser así pero esto es lo que había formado mi recipiente, yo era lo que su furia había formado.
Pasé por una casa de espejos, eran todos muy bonitos pero era difícil verme, las lágrimas salieron de los recipientes que se supone que tendrían que ser mis ojos pero ahí sólo había oscuridad y la rabia comenzaba a llenarse dentro de mí, unas personas pasaron por al lado mío y sólo pude sonreír pues quería tener una vida así, quería ser un humano no el resultado de una parte de otro. Pasé toda la tarde y noche viajando por todo Japón conociendo todo como si fuera la primera vez que escuchaba de este país pero ya era hora de volver, no tenía nada que hacer aquí por más que quisiera pero tenía miedo de regresar porque no sabía cuándo podría volver a salir, traté de disfrutar todo el tiempo que podía pero se hizo de día muy rápido y tuve que volver porque podía morirme si no volvía.
Llegué a la casa, a la casa de mi recipiente y cuando vi que estaba despierto sonreí, me alegré pero no tuve una forma de poder decirle que me dejara entrar así que la única manera en la que pude hacer que me viera fue mostrándome en el espejo, y se asustó y yo me asusté, trató de decirme algo pero yo no pude entender nada sólo me fui, me esfume, no sabía qué hacer y tenía que volver. Cuando estaba muy fuera del recipiente la furia iba volviendo a mí porque yo era la furia, yo no podía ser un humano normal, yo no podía ser una persona normal, yo no podía ser una persona, yo era un sentimiento, yo era como un fantasma, un fantasma de color negro.
El reloj marcaba las 6:05 de la tarde, el sol comenzaba a ocultarse y yo debía caminar más rápido para poder llegar a salvo a casa pues últimamente me están pasando cosas extrañas, podía sentir que algo faltaba, podía sentir un gran vacío en mi interior que no podía explicarle a nadie. Me sentía solo, como si antes estuviera acompañado de alguien pero ahora ya no está, llegué a casa y escuché mis padres pelear con mi hermano, 'el excelente' , no le envidiaba incluso me sentía muy feliz por él pero estaban peleando sobre algo que no podía entender peleaban por una chica, por lo aue escuché. Pude ver hermano correr a su habitación llorando así que me armé de valor y fui donde mis padres, 'enojado' pero no podía sentir enojo no sabía porqué, pero estaba sonriendo, tenía una sonrisa en mis labios, y no sabía porqué, ¿por qué no podía sentir enojo?'' ¿por qué no podía sentirme molesto? 'cuando me paré frente mis padres ellos se asustaron porque me vieron con una sonrisa, pero mis palabras decían otras cosas, mis ojos mostraban otros sentimientos. Dije todo lo que tenía que decir tratando de apoyar a mi hermano pero todo se veía como si fuera una escena cómica, como si me burlara de él , mi hermano salió de la casa, molesto, pude ver como apretaba sus puños e imaginé que habia visto todo. Comencé a llorar, me fui a mi cuarto, me encerré y me acosté en la cama '¿Cómo es que yo había hecho eso?' '¿Cómo es que no pude molestarme?' '¿Cómo es que no pude ayudarlo, y solo parecer como si me burlara de él?' me levanté y fui al baño me miré en el espejo y traté de ser una cara molesta pero no salía, sólo salía una sonrisa, trataba y trataba y no podía,mi lado de enojo no salía y yo no sabía porque. Sentí que algo pasó por detrás de mí y me asusté, me volteé pero sólo pude ver una sombra en la pared, no tenía forma sólo estaba allí y pude sentir que me miraba firmemente, decidí ser salir del baño, cerrando la puerta y me acosté otra vez en mi cama pero no pude dormir en toda la noche. Los días pasaron luego de lo sucedido y pasé por varios momentos en los que debía estar enojado debía, mostrar que estaba enojado para proteger a alguien o debía estar enojado para reclamar algunas cosas, pero sólo salían sonrisas, me estaban llamando el paranoico, estaban llamando loco. Aquel dia luego de la escuela traté de localizar ese otro yo, que una vez que una vez se mostró, me quedé ahí mirando fijamente el espejo como si pasara mis ojos y mirará todo mi interior pero no veía nada, no salía nadie, hasta que escuché escuché detrás de mí. Lo siento pero yo no quiero volver a estar ahí.
Sentí como algo tocaba mi cuello y no sólo lo tocaban, lo apretaban, me asusté, moví mis piernas mis brazos, trataba de tomar esa fuerza que agarraba mi cuello, pero no habia nada, no había masa era como agarrar alguien invisible, pero la fuerza que sentía en mi cuello era igual de profunda como si se tratara de un matón. Elevé una de mis manos y solté mi magia, una magia que podía tocar lo que sea mover lo que sea y hacer lo que sea, tomé el espejo con esta y traté de lanzarlo hacia lo que sea que estuviera atrás de mi, pero todo se estrelló contra la pared, sentí como esa fuerza soltó mi cuello y me volteé inmediatamente viendo aquella sombra de nuevo pero esta vez no era ése que no tenía forma, ahora era otro yo, molestó muy molesto.
Pude ver su magia y me asombré, pensaba que yo era el único que podía utilizarla, los cristales que se desprendían del espejo fueron directo a donde mi pero no podían tocarme, nada podía lastimarme, vi estos en cámara lenta llegar a mí y estaba rogando porque me atravesarara, porque una parte de mi, quería tener un cuerpo normal. Mi ser completo estaba enojado, estaba muy enojado porque realmente quería ser una persona porque sabía que en algún momento para poder sobrevivir tenía que volver al recipiente y pensé, '¿qué puedo hacer para no volver y no morir aquí mismo?' me quedé fijamente mirándolo y se me ocurrió una grandiosa idea, solo tengo que deshacerme del recipiente.
Desprendí magia de todo mi cuerpo, saliendo a la luz un poder inexplicable, un viento poderoso que revolteaba toda la habitación, los orificios que debían ser mis ojos sangraban, estaba enojado estaba terriblemente furioso y sólo puede ver cómo el recipiente me miraba asombrado, él no sabía qué hacer pero yo sí, como decían los humanos, tenía que matarlo.
Sabía que no podía herirlo solamente con magia así qué tuve que utilizar algo que pudiera lastimar su físico que le pudiera atravesar el corazón. Desprendí esa fuerza mágica por mis manos y cerré mis ojos, construyendo un arco con objetos que habia en el casa, tomé un cristal mágico de mi bolsillo y lo puse en el arco,fusionandolo con las flechas, posicionandolo para disparar. Solté una de las flechas, pero él las esquivó. 50%, traté de seguir lanzando pero todos mis ataques eran en bano, y mi furia aumentaba. Me impulsé y me eleve, atravesando el techo, llegando hasta el cielo, donde con mi poder, las nubes grises se adueñaron del que antes era todo azul, y todo se volvió oscuro, a diferencia de lo que desprendía mi poder, algo de color rojo. Coloqué una de mis manos directo hacia él 65% y lancé las flechas con aquel cristal magico a toda la casa, destruyendola. Lo único que podia mostrarle era mi ira, porque era lo único que le habia podido arrebatar.