minhyuk.
La diversión germina en sus facciones, agradecido que su comentario no haya sido tomado en serio ya que lo último que quisiera era ponerla más incomoda de lo que ya parecía estar. Una baja carcajada se expulsa, rememorando a cierta personita que tenía la misma actitud cuando escuchaba una negativa de su parte. Da un rápido asentimiento, comprendiendo lo que decía. “No todos lo estamos, ya verás que con el paso del tiempo las odiarás.” Por su parte podría decir que no le agradaban tanto, las etiquetas y la formalidad obligatoria no le permitía estar en su totalidad conformidad pero siempre tenía a sus compañeros de trabajo para compartir dicho padecimiento. Le da un trago a su copa, observando de soslayo a la joven. “Ah, es champagne…dudo que te haga efecto.” Al menos él podía estar tranquilo de que no terminaría borracho, no era su objetivo esa noche. “De todas formas, te estaré vigilando.” En pose severa, finge una compostura a la que solía tener cuando trabajaba. Continua con aquella expresión en cuanto nota el humo que culmina la fiesta. “Pero qué…” Estaba seguro que no era parte de la fiesta, qué aquello era grave y la expresión de los demás respondía sus dudas. Maldijo internamente no poder encontrar con la vista a su general, optando por volver a la muchacha con una expresión un tanto falsa pero que esperaba que la ayudara. “Escúchame, tenemos que irnos de aquí…al menos tú.” No sabía que tan peligrosa era aquella nube plomiza pero no era buena, para nada. “No me alejaré pero esto no se nada bien Seungri.” Se sincera, prefería advertirle que lo que estaba sucediendo era preocupante antes de que se tranquilizara y las cosas se volvieran peores.
“¿Eso quiere decir que vas a controlar la cantidad de alcohol que beba?” La pregunta escapa de sus labios antes de que su mirada se dirija hacia dónde él se encuentra mirando, pudiendo ser testigos de restos de vidrios de ventanas rotas en el suelo y cómo de repente la habitación comienza a inundarse de un humor color rojizo, haciéndola dar un paso hacia atrás. Es evidente que aquello no es parte de la celebración, siendo un acto demasiado violento y peligroso como para que pudiera confundirse con algo así. “¿Minhyuk? ¿Qué dices?” Asustada, vuelve a girarse hacia el contrario, sus ojos buscando la mirada ajena mientras intenta calmar el pequeño temblor que tiene su labio inferior. Manos se dirigen hacia el brazo ajeo, comenzando a tirar de él para alejarse de aquel peligroso humo. “Tú también tienes que venir conmigo. También tienes que ponerte a salvo.” Insiste, volviendo a tirar de él. Como se esperaba, la muchacha es incapaz de mover al contrario de su lugar, pues su baja estatura y su poca fuerza le impide mover un cuerpo como el del contrario, teniendo que optar a tirar de su manga con una mano mientras que con la otra se apresura a cubrirse boca y nariz, pues ha comenzado a ser víctima de la tos provocada por la quemazón en su faringe, sus ojos llenándose de lágrimas por la irritación que el humo le produce.















