Cosimo Galluzzi
Monterey Bay Aquarium
todays bird

No title available
Today's Document
art blog(derogatory)

No title available
d e v o n
i don't do bad sauce passes
noise dept.

Product Placement
AnasAbdin
Peter Solarz

❣ Chile in a Photography ❣

Love Begins

izzy's playlists!
wallacepolsom
Claire Keane

PR's Tumblrdome
we're not kids anymore.
seen from United States
seen from United Kingdom

seen from Germany

seen from United States
seen from Malaysia
seen from United Kingdom
seen from United States
seen from United States
seen from United Kingdom

seen from United States

seen from Saudi Arabia
seen from Türkiye
seen from Netherlands

seen from Belgium
seen from Vietnam

seen from Iraq
seen from United Kingdom

seen from United States

seen from United States

seen from United States
@alecflemming
[...]
America rió al escuchar la confesión del chico y luego volvió a adoptar su habitual sonrisa. — ¿Alec? Me encanta es nombre, siempre estuvo en la lista de posibles nombres para mi futuro hijo. — Comentó riendo.
Alec no sabía si la rubia estaba siendo sincera con aquello o simplemente le seguía en su tonto juego. De todos modos, él tampoco diría nada al respecto. —Pues al niño que le pongas ese nombre, seguramente será muy apuesto. —comentó. —Todo un rompecorazones.
[...]
Se quedó callado pues había dicho algo que realmente había sonado mal pues no tenía por que hacerlo— Vaya, lo siento, pero debes saber que nunca hablo de lo que debo cuando puedo— Dijo con una sonrisa algo caída —No, no puedes quedarte así, ¿Que tal si ha sido algo importante?—
—No te preocupes, está bien. —murmuro, sonriendo enseguida, restándole importancia al asunto. Aquellos temas eran algo difíciles para él pero el tiempo le había dado la madurez necesaria para no reaccionar mal cada vez que alguien los tocara, ya fuera a propósito o inconsciente. —No suelo olvidar las cosas importantes así. —negó frenéticamente con su cabeza. —Debió ser algo como cerrar el closet o cualquier otra tontería.
[...]
— No puedo, no queda casi tiempo y no he conseguido un jodido regalo para dar. Estoy empezando a molestar realmente —gruñó, sintiendo el brazo del ojiverde rodear sus hombros, logrando que su cuerpo entero entrara en tensión. El gesto era agradable, le gustaba, pero últimamente tener ese tipo de cercanías con los de su mismo sexo solo servía para empeorar su estado de ánimo. Le recordaba intensamente a esa época en la que solo unas manos y unos brazos podían tocarlo.Pero sin embargo no se apartó, se quedó allí con la vista perdida—. ¿Otras cosas como qué? ¿Globos, peluches, chocolate? Eso es muy cliché, amigo. Además, ni siquiera sé cuales son gustos realmente —respondió con la voz tensa, pensando que sería mejor comprarle la batería que él quería y listo—. No le veo nada del otro mundo —replicó en voz baja—. No importa, esta bien. Solo… solo ignóralo, ¿vale?
Al notar la reacción del chico rápidamente retiro su brazo. No todo el mundo reaccionaba igual a sus muestras de cariño, no todos eran tan extrovertidos como él. Era algo que Alec sabia pero no todo el tiempo era consciente de eso. Se relajó un poco al escuchar las palabras del contrario quejándose. —No creo que vayas a ganar nada si te molestas. —murmuró. —Seguirás sin tener un buen regalo para dar. —agregó encogiéndose levemente de hombros, mostrando desinterés ante sus propias palabras. —El primer regalo siempre es difícil por esa misma razón, no hay mucho conocimiento, pero aun así se quiere tener un buen detalle y no fracasar en el intento. —comentó, sonriendo a causa de algunos recuerdos que golpearon de repente en su mente. —Pero tranquilo, la otra persona entenderá si no es algo que le impresione, créeme. —masculló, sabiendo la exasperación del contrario en el momento.
[...]
En respuesta negó con su cabeza, no le gustaba hablar demasiado sobre su familia y no porque fuese algo que la avergonzara, solamente evitaba preguntas que le trajeran recuerdos dolorosos. Mas algo del ojiverde le traía un aire familiar que le hizo sonreír. —A ver, por dónde comienzo, —suspiró fijando, ahora, su mirada en un punto incierto como si estuviera aclarando sus ideas. —Digamos que una parte de mí está feliz por zafarse de la cena de navidad, pero la otra está cansada de que el móvil suene y vibre todo el día, —de forma natural, encogió sus hombros dejando que una ladina sonrisa aflorara en sus labios. —Supongo que me van a desheredar o algo parecido por saltarme la noche del compromiso, —se giró para mirarle con un deje de diversión al imaginar la escena que pasarían sus padres anunciando que la novia no estaría presente. —Por cierto, soy Kriska, pero me puedes decir Kris.
—Pero es bueno pasar esas fechas con la familia ¿no? —inquirió, más que todo dando a conocer su opinión. Alec ya no recordaba las cenas con su padre y su madre juntos. Aun así la navidad con sus tíos no eran malas, pero siempre se sentía muy sensible en esas fechas. —Me refiero a que es como la oportunidad que probablemente no se ha tenido en todo el año para compartir juntos. —agregó ahora empleando un tono de voz un poco despreocupado. Pensó en que la contraria tendría sus validas razones para no querer atender el teléfono, lo que causo algo de curiosidad en el ojiverde. —Bueno eso depende de cada familia, en realidad. —procedió a decir, esperando que con eso se alivianaran sus comentarios anteriores. —Mucho gusto, Kris. Yo me llamo Alec… No es un nombre muy difícil como para tener otros. —casi rió por eso último, pero solo logro esbozar una suave sonrisa.
[...]
Estaba pensando en absolutamente todo, trataba recordaba cosas como si había dejado comida y agua suficiente para su mascota y cosas así por lo que no escuchaba lo que decía el chico junto a él, hasta que lo escucho hablar en un tono más alto — ¿Que? lo siento mucho, no sé que me pasa estos días — Dijo apenada la pelirroja.
Suspiró mientras asentía ligeramente con su cabeza. —Está bien, de todos modos no estaba diciendo algo que fuera a cambiarte la vida. —dijo con cierto tono de diversión en su voz. — ¿Qué es lo que te tiene así de distraída? —cuestionó curioso, dedicando su mirada y toda su atención a la pelirroja, esperando que ésta se decidiera a contarle finalmente.
[...]
— ¿Harry Styles? ¿Cómo el cantante? — Preguntó con curiosidad. No sabía si el chico realmente se llamaba así o era una broma.
Frunció los labios tratando de mantener un semblante serio, fallando al soltar una ligera carcajada. —Me has descubierto, Mare. —aceptó levantando sus manos al aire con diversión. —La verdad es que mi nombre es, Alec. —rectificó rápidamente, manteniendo en todo momento su sonrisa. —Es mucho más lindo, ¿No crees?
[...]
Mensajes, uno tras otro llegaba a su móvil. Al parecer, el emisor de cada uno de ellos no entendía la indirecta que la rubia le enviaba. No quería hablar con él, tampoco con los miembros de su familia. —Sí, seguro… —Respondió sin interés alguno en las palabras ajenas y no porque no le interesase, no. En otro momento, le hubiera escuchado con atención y hasta algún consejo habría salido a escena, pero en aquel momento su mente estaba siendo victima, una vez más, de las inquietudes sobre su futuro y no era consciente de lo que pasaba a su alrededor. —Lo siento, lo siento. —Negó con su cabeza como si así fuera a espantar los fantasmas de su mente. Apagó el celular y, ahora, le miró con atención. —¿Podrías repetir lo que decías? Juro escuchar cada cosa que digas.
Miró a la chica con cierta curiosidad al darse cuenta de su desconexión a lo que pasaba a su alrededor. La muchacha no sólo estaba ignorando al ojiverde sino todo en sí. —No te preocupes, no era nada importante. —susurró encogiéndose levemente de hombros, tratando de mostrarle así a la castaña que sus palabras eran ciertas. —Más bien, ¿Puedo ayudarte en algo? —cuestionó, permitiéndose observar más detenidamente a la rubia. —Te veías bastante distraída pero sobre todo contrariada. —agregó, quedándose después en silencio mientras estudiaba la expresión en el rostro de la chica. —Aunque si no quieres, está bien. —se apresuró a decir. —No quiero ser impertinente, para nada. —acotó, dedicándole una amable sonrisa a la contraria.
[...]
— Si, se nota, estas gordito— Le dijo con una suave risa antes de cubrir su boca— No creo, seguro que si has olvidado algo… ahhh ¿Llamar a tu madre? ¿Hacer tu tarea?— Dijo como en lista a el chico, le conocía realmente poco, casi solo de vista pues ambos eran de el mismo colegio pero no estudiaban relativamente nada juntos— Por que me caes bien amigo, ademas acá entre nosotros, ni yo estoy tan maduro, a veces olvido la llave mi cuarto en mi mochila y creo que la pierdo, eso si es grave—
— ¡Gordito! —exclamó bastante alarmado por el comentario del contrario. — ¿Tan malo fue lo que te hice para que me des esta venganza? —cuestionó, entornando sus ojos al mirar al chico. —No, mi madre murió hace varios años. —explicó sereno, si bien era un tema que no le gustaba tratar, ya habían pasado demasiados años como para que le siguiera afectando. —Tal vez lo segundo, pero no… no creo que sea eso. —negó con su cabeza, llevando su mano hasta su barbilla, quedándose pensativo por unos segundos. —En fin, ya lo recordare. —acotó dándose finalmente por vencido. Rió al escuchar el siguiente comentario del muchacho. —Eso también me ha pasado muchísimas veces.
[...]
— Escuchaste bien entonces, somos tan geniales que podemos hacer varias cosas a la vez. Como comer goma de mascar y caminar al mismo tiempo, por ejemplo. — Bromeó con una sonrisa. — Me llamo America. America Diakos, pero puedes llamarme Mare. — Se presentó mientras extendía su mano hacia el chico.
Rió divertido ante el comentario sarcástico de la rubia, aceptando enseguida la mano que ésta le extendía con amabilidad. —Bien Mare, pues yo me llamo Harry… Harry Styles y me dicen… —dejó aquella frase inconclusa al no saber exactamente como terminarla. —Harry, no es tan complicado. —susurró finalmente consiente de lo absurdo que había sonado aquello.
[...]
— ¿Te estas burlando de mí? —Inquirió, arqueando una ceja levemente sorprendido por la osadía del contrario—. Porque si es así, no le veo nada gracioso al asunto —añadió, usando un tono de voz seco a la vez que volvía a fruncir el ceño a modo de descontento—. No te preocupes, de todas formas no he encontrado nada que me halla gustado. No tienen gran variedad aquí —dijo, elevando una octava su tono de voz para que la dependienta de la pequeña tienda pudiera escucharlo. Realmente estaban en otra época del año para que la mujer tuviera tarjetas para el día del padre en aquel lugar. Era algo soberanamente absurdo—. Solo era para un conocido, nada más. Supongo que tendré que buscarle otra cosa.
—Oh bueno pero aliviánate un poco, amigo. —murmuró pasando su brazo alrededor de los hombros del contrario como si entre los dos existiera alguna relación de familiaridad. Alec era consiente de como eso podía llegar a molestar a las personas, pero por más que trataba de portarse un poco más cordial y reservado con los demás, le era demasiado difícil. —Tal vez no debas darle expresamente una tarjeta, otras cosas también funcionan bastante bien. —aconsejó aun a sabiendas de que nadie había solicitado su impertinente opinión. —No es muy común regalar tarjetas a solamente conocidos, bueno eso es un pensamiento muy personal. —rectificó, incorporándose bruscamente al darse cuenta de la manera en que se estaba comportando. —Oye, realmente lo siento.
[...]
— No, estoy perfectamente —respondió, aún manteniendo su expresión confundida a lo que fuera que le hubiera dicho el rizado y él no hubiera escuchado—. Amigo, si no te das cuenta, creo que estoy viendo algunas tarjetas de por aquí y, obviamente, mi atención ha estado dispersa —inquirió, dejando su confusión para darle paso a la exasperación—. Bueno, ya que estas aquí… Estoy buscando una tarjeta para poder regalar y no tengo idea cual sería la… ¿Sabes qué? No importa. ¿Qué era lo que estabas diciendo antes? —Preguntó, cambiando de tema en busca de sus propias respuestas.
Rió divertido por la reacción del contrario. No todos los días conocía personas de ese tipo así que el chico sin duda alguna le caía bien al ojiverde. —Estaba perdido en mis propios pensamientos como para fijarme en que estabas mirando unas tarjetas. —dijo empleando un ligero tono burlón. A veces simplemente no podía controlar sus emociones, era algo positivo en cierta forma, pero también le traía algunos problemas, aunque esperaba que este no fuera uno de los casos. —Por favor, déjame ayudarte, en verdad me gustaría. —echó un disimulado vistazo hacia las tarjetas y sonrió mirando de vuelta al contrario. — ¿Para alguien especial? —cuestionó.
[...]
— Sí, sí te oí. Decías que estás olvidando que debías hacer algo pero no sabes que es. ¿Viste que sí te escuchaba? — Dijo la rubia riendo.
—Bueno por ahí he escuchado que las mujeres pueden hacer muchas cosas a la vez. —murmuró dejándose contagiar por la sonrisa de la rubia. —Debe ser muy cierto y sabio eso. —finalizó.
[...]
Buscaba una tarjeta bonita que pudiera comprar, algo sencillo pero significativo que pudiera gustarle al ojiceleste que le había regalado el panda que conservaba en su habitación. Fue en ese momento cuando la exclamación de alguien a su lado le hizo dar un bote y volver la cabeza, fijando sus marrones ojos en unos verdes que lo observaban molesto. — Eh… ¿qué? —Preguntó desorientado, frunciendo su ceño sin entender nada—. ¿Qué decías?
Rodó los ojos casi inconsciente y fijo su mirada en un lugar neutral. — ¿Te pasa algo? —cuestionó volviendo su atención al moreno. —Estas más que distraído… —inquirió, removiéndose un poco para mirar mejor a su acompañante. En algún momento de la breve conversación que habían tenido Alec comenzó a sentir una cierta curiosidad por el contrario. —Podría ayudarte en lo que sea que estás pensando. —propuso esperando que el chico aceptara. Tampoco quería parecer osado al proponer aquello.
[...]
—¡Mande! ¡Mande!— Dijo riendo a el chico que le hablaba, si había puesto atención pero de momento a otro se distrajo pensando en si traía si guitarra nueva o la vieja de hace meses o si debería de conseguir otra nueva— No parezco en otro mundo, tu pareces en otro mundo— Dijo divertido picando el hombro de el otro— ¿Te soy sincero?, no se que pudiste haber olvidado… pero ahhh ¿Comida? siempre olvido comer cuando tengo clases de música…—
—Nunca se me podría olvidar comer porque adoro comer. —inquirió ahora divertido. Antes ya se había relajado ante la situación y el comentario del contrario le había animado un poco. —Bueno creo que si soy el distraído, estas cosas no suelen pasarme. —masculló dejando entrever una ligera mueca en su rostro. La verdad es que si era bastante despegado de la realidad, y no se quejaba por eso demasiado pero a veces le resultaba bastante frustrante. — ¿Cómo es que puedes tener una conversación solida conmigo, Alex?
[...]
—Te juro que tengo la sensación de que debía hacer algo, pero por más que pienso y pienso no logro dar con qué es eso. —murmuró, finalmente rindiéndose mientras dejaba caer sus hombros un poco. Últimamente su nivel de distracción era alarmante y el ojiverde se sentía un poco vulnerable, por así decirlo. Miró a la persona a su lado al darse cuenta que no estaba teniendo su atención. — ¡Hey! ¿Has oído lo que te he dicho? ¡Pareces en otro mundo! —exclamó indignado.