No, no la amo. El amor es una palabra, una cáscara, lo que importa es la verdad, no lo que ella le dice a su marido antes de dormir. Sino la forma en la que lleva sus manos a mi cabeza y acaricia mi pelo cuando estoy entre sus piernas. Me hace sentir poderosa, cuando gime mi nombre y comienza a temblar. Quiero morir así. A veces quisiera ser su marido. Pero no lo soy, y ella está detrás de su escritorio, mirando a mis compañeros, como si todos fuéramos lo mismo… Pueden leerlo completo en mi página de Facebook, Malena Echagüe:
















