serpentolcott:
Aunque se trataba de la primera ocasión en la que escuchaba la voz del italiano con aquel tono, no necesito más para reconocer la emoción esta transmitía, por supuesto que estaba molesto por las pobres excusas que la menor se había planteado en presentarle y no podía culparlo por aquello, pero tampoco pudo evitar sentirse un tanto preocupada. — Para toda una vida… — Repitió sintiendo como si aquellas palabras fuesen limón recién exprimido en aquella herida que ella misma se había abierto, porque a pesar de todo eso dentro de su cabeza que le decía que no era posible llegar a querer a una persona en tan poco tiempo, parecía que todo su cuerpo no podía negarse a aquello; con el palpable dolor en su pecho y el enorme nudo en su garganta. Se cruzó de brazos mientras dirigía su mirada a uno de los edificios cercanos, intentando argumentar nuevamente en su mente las explicaciones que el mayor le pedía, que a pesar de haber practicado tantas veces antes de regresar los regalos, ahora parecían enredarse aún más en su mente. Su corazón dio un vuelco al escuchar los pasos del castaño claro, tuvo que morder su labio, deteniendo las cosas que tanto deseaba contarle, la verdad de todo el asunto, las verdaderas razones de todo aquello, pero… ¿Cómo contarle algo de lo que probablemente ni siquiera tenía la más mínima idea?… y tal vez aquella era la mejor forma, si el solamente creía que ella era una horrible persona, la pasaría como suponía que había hecho cientos de veces antes. La sensación amarga se expandió en su boca debido a las mentiras que estaba a punto de pronunciar mientras se armaba de valor para finalmente sostenerle la mirada al italiano frente a ella. — ¿Lo que valgo?… ¿Y exactamente que valgo? — Cuestiono algo frustrada, por aquello, el como todos parecían creer que era algo tan valioso, cuando en aquel instante, ella no podía ver ni un rastro de lo que los demás parecían ver. — Tienes razón, es injusto… yo solo… no me siento igual, todo es demasiado para mí, Alessandro… tan rápido y un gran compromiso, no se siquiera como se hace esto y no te mientas, diciendo que no sabías que no era cuestión de tiempo para que tú te cansaras de mí, ¿no lo hacías de todas las chicas antes de mí? ¿Por qué una chiquilla de veinte años es tu excepción? — Pregunto sacando todas cartas que a ella misma le pesaban del porque aquella relación parecía tan imposible para cualquiera que tuviese dos ojos, pero que ella misma se había negado a preocuparse en los últimos dos meses, esperando que el ojiazul las aceptara las patrañas, tal y como lo había hecho con las anteriores. — No quiero seguir atrasando lo inevitable. — Sentencio con su mejor intento de voz firme a pesar de las lágrimas que amenazaban con salir de sus ojos, repitiéndose una y otra vez en su mente que aquello era algo que tenía que hacer, que no tenía alternativa alguna si deseaba terminar con el problema en el que había conseguido involucrarlo.
Frunció el ceño ante la pregunta de la chica, es como si realmente no se conociera, y odiaba toda esa situación. -Vales mucho Tessa, eres una chica sumamente madura, empatica y con un corazón noble, eres alguien leal y tienes un encanto y una luz que a cualquiera puedes curar.- aseguro dando un paso hacía adelante sin dejar de ver los ojos de Tessa a pesar d que ella no pudiera verlo a los ojos. Pero la ola de excusas le hizo retroceder nuevamente, llevando sus manos a su cabello castaño claro para sacarse o por lo menos intentar sacarse toda esa maldita ansiedad que sentía. Odiaba las ideas que se hacía Tessa en la cabeza y sobre todo no entendía bien de donde había sacado toda esa mierda de sus anteriores parejas, si bien no era un santo, tampoco creía que las cosas habían salido muy mal antes como para que alguna ex pareja le arruinará una relación reciente. -¿Acaso alguna de mi ex te hablo? ¿O quien mierda te lleno de ideas la cabeza? porqué nunca me dijiste eso... ¿porque te esperas hasta el final para explotar?.- pregunto, con la voz aun más enojada que antes. -Yo evidentemente veía en ti mucha madurez y por eso me importaba muy poco la edad que tenías si eso a ti no te molestaba y creo que en ningun momento lo dijiste ¿porque esperar tanto?.- se acercó, tomando los hombros de la chica para moverla y esperar que así reaccionara. -Mierda Tessa, me estas haciendo pedazos, no sé que pasa, pero me lo tienes que decir, no puedes luchar tu sola si es que algo pasa, si alguien te tiene así porqué dudo mucho de que esas ideas solitas se te hayan metido en la cabeza.- tomo el mentón de tessa, haciendo que le mirara a los ojos. -Dime la verdad tessa ¿son excusas o de verdad no quieres seguir conmigo? porqué mierda, te juro por Dios Tessa que si me dices que me vaya me voy y jamás sabrás de mi...-










