“Querida amiga, Quiero decirte algo y no sé por donde empezar. Así que creo que en ese caso iré directa al grano, seré clara y concisa: Avanza, no tropieces, reconstrúyete, sonríe, sé feliz, no dejes que nada ni nadie te haga caer, te haga sufrir, te diga como debes ser porque sólo tú eres dueña de tu vida, sólo tú pones el límite. Coge la mano de quien te la ofrezca con sinceridad y no aceptes palabras bonitas de aquellas personas que no te valoran, porque esas se las lleva el viento. Quiérete cuando creas que nadie más puede quererte. Hazte valer. No dejes que las palabras hieran esa barrera que intentas construir. Esa barrera que cada día se cae en pedazos y cada día gastas tanto tiempo en volver a recuperar. Di “NO”. Es tan sólo una palabra monosilábica. Dila de forma que se oiga, que te oigan. Que ese NO se lleve consigo en el aire todo el mal que te acecha, todo el mal que te ataca y que se estrelle contra los oídos de todos aquellos que te quieren dañar. Que ese NO sea el cemento de tu muralla. Tu escudo antibalas. Tu armadura. Tu protección. Pásate por aquí siempre que necesites unas palabras de apoyo. Lee esto una, dos, siete, veinte, cincuenta y cien veces si es necesario, pero cree en lo que dicen. Eres más de lo que crees. Te quiere mucho, Una amiga.”