Lejos de extrañarte, siento que aún estoy ahí
Vamos a jugar a que vamos al cine
y desarrollamos nuestros poderes en el transcurso,
mientras fumamos marihuana con lentes de color
y reflejamos los aviones en ellos.
Vamos a llorar un poco como de a mentiras pero también muy en serio mientras nos miramos.
Y cantaremos en voz baja a las lunas
los secretos que conocemos.
Una vez fuiste tan amorosa como yo mismo con mi reflejo cuando me quedo solo,
y te diste cuenta que la felicidad es profunda y llega lejos,
más allá de lo que uno espera.
Una vez decidiste volver a aprenderte una vieja canción favorita en homenaje a esto,
y dicha música te recordó de forma discreta, pero innegable,
que uno casi siempre es feliz
hasta que ya no.
Que nunca es suficiente,
hasta que sí.
Configurándose casi siempre el nivel de euforia
ya no más
Porque romperlo siempre sí es posible – o sonrieron los puentes peatonales
Y empezar a descansar más en uno mismo como una forma de estrella,
no con un té de te quiero,
sino de puro rosal acrílico y amigos.
Y saber decir te amo con los ojos abiertos
(platicar con tus papás
desarmar las cosas con cuidado
una parte primero y después otra)
Orejas de elefantes se llaman las hojas gigantes con que te abanican
tú sabías eso?
También a veces
quedarte en tu cuarto, se llama así.
O grupo de varios amigos que se besan.
Besar a alguien muy en drogas
y la música bañándote, serpenteando.
O en la oscuridad de un edificio abandonado
quizás
Decir con furor tus poemas
Ser un animal maravilloso
Creer en la poesía
Que a algunos les guste tu poesía
Flores entre las losetas de la calle
¿cayeron muy rápido o a su justo tiempo?
A la velocidad en que imaginas
o tus amigos en diferentes épocas
de sus enamoramientos,
y darte cuenta de lo importante
que es pintar tus truenos
Y porque no correr siempre que encuentres una playa
Y porque ocultar tu emoción de ir a la playa
Para entender el sabor de las olas debes convertirte en una
No quiero configurarme el nivel de euforia nunca más
Qué personas te amaron en la prepa?
Y hacer algo
Pensar en los penes, ojos, labios de las personas
Acariciar una vagina, un vientre, unos pechos
Que piensen que estás triste y no drogado
Confesar que tienes una pena de amor
Mirar a los ojos a tus hermanos
Mirar a los ojos a todos y todas
Tener la certeza adolescente de estar portándote mal
Acercarte siempre a lo que más amas
O entender una canción,
O enamorarse de cualquier partido
Seguir diciendo te quiero
O Trabajo que sí quieres hacer
No referencias si no sólo las necesarias
Cosas así, amor mío, suelen salvarme la vida
(del libro “Fantasmophilia”)









