En La Selva de Madrás una alcachofa o un brócoli pueden ser un árbol, un esternón puede ser un tronco que sostiene el sol (o dos), los huevos hacen de piedras y las jirafas son blancas con manchas rojas...
Una de las cosas más bonitas de la maternidad es volver a ver el mundo a través de los ojos de un niño. Eso es Madrás, el universo que apareció ante mí cuando mi hijo tenía menos de un año y comenzaba a descifrar lo que le rodeaba. Querer coger el agua, atrapar una sombra, admirar a ese pie que se mueve en la terraza sin que se vea ninguna persona, llamar a un zapato como llamas a un gato y no entender por qué no viene... Empezar de cero a entender y sorprenderte por todo. Madrás es todo eso junto y muchas cosas más que ya no somos capaces de imaginar. Una estampa no apta para amantes del gris, ni del orden.
Técnica: serigrafía a tres tintas con arcoiris.
Tamaño: 17 x 24
Soporte: papel Guarro Basik 370 g/m²









