Quiero pensarte cuando me quede mirando a la nada y me descubra con una tonta sonrisa en el rostro. Quiero que me pregunten qué es lo que piensas y ese “nada” sepa a ti. Quiero escribir versos que lleven tu nombre y letras que ericen la piel. Quiero llamarte sin un por qué para charlar durante horas de lo más extraño que se nos ocurra. Quiero verte sin que haya una pantalla en medio, solo verte, no pido más. Quiero mirarte a los ojos, saber por qué brillan y si yo soy la razón de que viajen un sábado por la tarde hasta la otra punta de Madrid. Quiero que me cojas de la mano, de improvisto, y nos perdamos por callejuelas que ni tú conozcas. Quiero que me abraces, que te abrace porque me apetece, que me agarres fuerte y sienta que el borde sabe mejor que el abismo. Quiero acercarme a escasos milímetros y dejarte con la miel en los labios ¿no era un poco a poco…? Quiero besarte, sí, desde el día que te conocí esperé con ansias el momento que nuestros labios hagan lo propio. Quiero estar contigo, en el sofá con una mantita viendo Star Wars en la televisión, o evadirnos con unas palomitas en el cine Doré o, simplemente disfrutar de ti cada vez que cuentas algo que te apasiona. Quiero, también, comerme el mundo contigo. Quiero comerte a ti. Quiero sentirme en casa solo a tu lado. Quiero que lleves un hogar a donde estemos. Quiero ver las estrellas contigo. Quiero tumbarme a tu lado y contemplarte por horas, no me importa. Quiero salir a jugar contigo, como si fuéramos niños, ya, ya sé que yo lo sigo siendo. Quiero ser parte de tu familia, y que tú lo seas de la mía. Quiero verte tocar la guitarra. Quiero verte escribir una de tus “extrañas poesías”. Quiero que me hables de Dios, si a ti te hace bien. Quiero que me cuentes tu pasado. Quiero que me incluyas en tu futuro. Quiero que estés en mi presente, en el día de hoy y todos los mañanas que quedan por venir. Quiero que llegue esa tarta de chocolate blanco algún día, porque eres el único que sabe lo que significa. Quiero cantar contigo, aunque no sepa. Quiero que me dejes boquiabierta con todo lo que sabes. Quiero que aprendas y quiero aprender de ti. Quiero todos los planes que se te ocurran hacer, por muy descabellados que sean. Quiero verte crecer. Quiero verte envejecer. Quiero ver cómo te salen arruguillas y canas en la frente y, aun así, decirte lo guapo que estás. Quiero que no dejes de llamarme niña, bebé o boba. Quiero verte volar. Quiero que seas libre. Quiero que te quieras. Quiero que esto sea para siempre. O, simplemente, quiero quererte.