En un desconocido lugar, donde solían ir aquellas personas a desahogar su alma, estaban sentados una joven pareja, conocidos y a la vez tan desconocidos, que solo buscaban desenmarañar el luto de sus vidas, vaciar aquellas tormentas que un día llegaron y nunca mas se fueron, todo salía a la perfección, en sus manos se les podía notar el perfecto reflejo de sus copas llenas de una poción alcohólica, no importaba el murmullo y el extremo ruido de la música, solo el silencio de sus miradas conectando y las leves bocanadas de aquella poción, la noche se hundía perfectamente en una brisa titiritante, las horas transcurrían severamente, lo cual los motivabo dejar el lugar, con toda sus cicatrices en estado puro, justo para sentir alivio, rrecorieron cientos de kilómetros hasta alejarse y ocultarse en el silencio de su cuerpos, quemando el extasis que provocado por aquella posición.