Conoces mi corazón, sabes que siempre he estado sola y tal vez siempre lo esté, me aferró con terror a los que quedan, pero amarlos es como caminar sobre cristal delgado, siempre en la cuerda floja, muchas veces pidiendo perdón por ser yo, escogiendo mis palabras con cuidado, pero lo que está mal es solo ser yo, no son mis palabras, el eco de mi voz incomoda, como cuando una lata vacía resuena en lugar en silencio.
Extraño a mi abuela, y le hago la marcha fúnebre a mi madre y mi padre, que han decidido dejarme sola para, a pesar de haber sido criada para estar con ellos por siempre; Nunca tuve derecho a amar a hombres en mis viajes, porque no era lo suficientemente puro de mi parte, o eso es lo que pienso, la verdad no se nunca tuvieron la delicadeza de considerarme tan humana para tener sentimientos y deseos, así que envío a las mujeres que fueron criadas para amar.
Tengo este mal de maltratarme, de justificar cuando son malos conmigo, de cuando hieren mis sentimientos o de cuando son egoístas conmigo, siempre me digo, no puedo quejarme a lo mejor no me doy cuenta de que soy peor que ellos.













