Creo que todo esto que hemos pasado me hizo quererte como lo hago, y me da rabia hacerlo, porque me cohibo expresarlo, porque sé que no me querés como yo te quiero a vos.
Me gustás de una manera que no se como explicar. He intentado mil veces escribir sin éxito sobre todo lo que siento por vos, pero no me sale. Creo que cuando lo intento, de alguna manera me siento estúpida tratando de justificar lo injustificable.
Estábamos sin buscarnos pero sin saber que estábamos para encontrarnos. Nos cruzamos seguramente para aprender uno del otro o simplemente para cogernos de la mano y estrellarnos de frente con eso que se llama vida y que debemos enfrentar para poder madurar, para poder saber lo que es ser un "adulto responsable" que aún seguimos sin poder descifrar y que no sabemos qué hacer con esta edad que nos respira al cuello.
Creo que te quiero sin esperarlo. Penosamente debo tragarme esos besos que te quiero dar pero no debo, para no seguir alimentando lo que siento por vos, pero es que tus besos encajan tan bien con los míos, encajan tan bien que al final del día termino cediendo, y lo sabes, te aprovechas de eso y me llevas a tu ritmo como a una marioneta.
Perdonáme, porque metafóricamente voy caminando con vos por la playa, pero en la arena solo quedan mis huellas.
Quiero que volés tan alto que sintás como el amor te hace electrocutar cada centímetro de tu cuerpo, que encontrés a alguien que quiera unir todas tus constelaciones y que se pierda volando en la galaxia que es tu piel y… por eso me voy, por qué a vos te da miedo querer y a mi eso es lo que menos miedo da.
He tratado mil veces escribir sobre vos, que en últimas esto, lo escribí por mi. Porque escribir sobre vos es enfrentar de cara lo que siento y entonces es: escribir sobre mi.