No me acuerdo que día de la semana fue, solo recuerdo que fue un día que me quede de turno por colación. En ese momento, queda solo el admisionista y el turno de colación. Llamo a mi paciente, un joven de 32 años para realizarle el electrocardiograma y tomarle el examen de sangre.
-Señor, le voy a realizar su electrocardiograma, saquese por favor la ropa de la cintura hacia arriba, lo que tenga en el cuello, en el pecho, las cosas de los bolsillos, el cinturón. A lo que el joven me hizo caso, le indique que se acostara en la camilla, un cuerpo velludo, muy delgado. -Ahora se va a arremangar el pantalón hasta la rodilla, le dije, acto seguido, mi paciente se baja el pantalón, incluyendo ropa interior, dejando al aire un hermoso pene cargado a su derecha, creo que algo erecto. Rápidamente le tomé el examen para que se vistiera y saliera del box. Algo fallo al hacer el análisis de la toma del examen que tuve que llamarlo de nuevo, pero esta vez a un box más privado.
-Señor, ocurrió algo con su electro, así que tendremos que repetirlo. Se prepara por favor, igual que denante. Todo iba bien hasta que le dije que se pusiera cómodo. - En mi casa para estar cómodo ando en pelota. Me dice mi paciente, quedando totalmente desnudo, dejando una ereccion descomunal a la vista. -Necesito que se relaje, para que el examen no nos salga alterado, si se queda dormido no importa.
El paciente se recostó en la camilla, totalmente desnudo, su pene por reflejo se fue hacia su ombligo, erecto, hermoso.
-¿Le puedo decir algo joven? Dijo mi paciente
-Claro, dígame.
Mi paciente toma su pene con su mano derecha, en un movimiento masturbatorio, toma mi mano con su mano izquierda y la lleva directo a su miembro.
-Estoy muy caliente y eso es lo que afecta el examen, ayudame a bajar la calentura.
A penas termino la frase me acomode su miembro en la boca, haciendole una manada descomunal, el riesgo que nos pillaran era grande, pero en ese momento nos ganó la calentura.
Mi paciente estaba consciente de que tenía que terminar rápido, así que acabo chorros espesos de semen en mi boca, el cual trague sin miramientos.
Antes que se vistiera, le repetí el examen y efectivamente salió mejor. -Yo soy casado y es primera vez que hago esto, pero me gusto mucho, me dijo mi paciente al oído, dándome un beso de despedida y tocando mi trasero. Salió a la sala de espera más tranquilo.
*Las historias que se relatan aquí, están a criterio de los lectores. Cada uno determina si es real o no.










