Henry Moore, Pieza para ovejas, 4,35m de altura, 1971-72, Bronze.
Éste análisis no tiene por objeto describir las fotografías.
Existen 2 elementos en ésta composición, dos grandes masas de forma orgánica con diferentes direcciones, pueden sintetizarse en algunas líneas principales, según la vista que tenga el observador, pues es una pieza que según cada vista cambia completamente en composición.
Analicemos una de las vistas principales, en la imagen con líneas esquemáticas azules, podemos observar las direcciones principales de las formas de ésta pieza, todas las líneas parecen tener direcciones diferentes, en el inicio de su recorrido, sin embargo existen puntos de articulación entre cada línea, los marcados puntos en rojo, que conectan distintas líneas otorgando sincronía, (Coincidencia en el tiempo de dos o más hechos, fenómenos o circunstancias, especialmente cuando el ritmo de uno es adecuado al de otro). También podemos ver que existe cierta jerarquía en una forma casi esférica que se encuentra al interior de la composición, situado en la parte superior de la forma negativa que dibujan los contornos de la pieza, dicha forma no se crea con un volumen específico, sino con un juego de espacios negativos, positivos, dirección y posición del observador.
En la imagen con líneas esquemáticas en color morado podemos observar una forma general de ésta vista, un pentágono irregular, que tiende a una forma triangular, podemos observar en otras imágenes como uno de los elementos el más pequeño, se desplanta haciendo una curva alargada en forma de u y bajando de nuevo al plano o piso donde se encuentra la pieza, el segundo elemento, desplanta también con un volumen pequeño y termina con un volumen más grande creando la sensación de ingravidez que se resuelve con el juego de formas orgánicas que hace parecer a la pieza monolitos naturales.
La textura de la obra es casi uniforme, el color es generado por una pátina de oxidación del bronce, material con el que está hecha la pieza, esta patina, al ser producida por agentes naturales fortalece la cualidad orgánica. El juego de luz y sombra crea volúmenes bien definidos y concentra la luz en las partes superiores de los volúmenes quitando pesadez a estas zonas y concentra la sombra en la parte inferior de los cuerpos que es decmenor volumen que las superiores pero da estabilidad al generar zonas de color oscuro en ésta parte.
Después de éste breve análisis geométrico y visual, hablaremos un poco sobre la finalidad de ésta pieza, el título, pieza para ovejas, es conciso, una pieza de bronce que además de sus valores estéticos y artísticos da cobijo a estos animales, pues inicialmente esta obra se creó en el jardín frente al cual estaba el estudio de Henry Moore, quien creo la textura y forma de la obra para que las ovejas disfrutaran restregarse, descansar en su sombra, calentarse o refrescarse con la temperatura del vaciado en bronce y personalmente pienso que incluso dichos animales pueden sentir placer por la forma del objeto al integrarse totalmente al ambiente natural del lugar.
Finalmente quiero hablar que Henry Moore es el emisor de un mensaje con dos receptores esenciales, el hombre y las ovejas, el comunicado que tiene para el primero es un mensaje asimétrico, pues está abierto a la sensación e interpretación propia de cada individuo. El segundo receptor, las ovejas, al no tener la cualidad de comunicación directa con el hombre, no es posible definir la simetría o asimetría del mensaje, sin embargo parecen aceptar la pieza de buen modo, pues parecen muy cómodas en el lugar.
Quiero agregar que ésta pieza que tiene como característica materializarse como un lugar, específicamente para ovejas, genera un espacio arquitectónico, paisajista, además de diversas cualidades artísticas por lo que me atrevo a decir que también se encuentra en la frontera Arte-Arquitectura.
“El observador sensible de la escultura debe aprender también a sentir la forma como forma, y no como descripción o reminiscencia” Henry Moore, 1937.