Puedo ser fría cuando me hieren. Puedo poner distancia, levantar muros, volverme difícil. Puedo incluso parecer cruel si me empujan al límite. Pero hay algo que no voy a hacer jamás: devolver el daño que me hicieron. Porque ellos actuaron con bajeza, con mentiras, con traiciones.
Ellos durmieron tranquilos después de destrozar. Yo no. Yo cargo con una conciencia que no me permite ser como ellos. Y eso, aunque a veces duela, es lo que me diferencia. No soy perfecta, pero sí soy incapaz de hacer lo que me hicieron. Y eso, en un mundo lleno de gente que lastima sin remordimiento, es mi mayor orgullo.
Pura maldad ❄️

















