lunes 28 de septiembre 2020
Hay flores que vuelan en medio de la habitación y hay ideas que hacen meollos de rosas entre pensamientos, tangibles momentos, en los que el yo se decanta en formas que no son descriptibles en ningún tipo de lenguaje. ¿Qué me queda? Los pensamientos repitientes como luces de navidad, que vuelven y van, muchas veces me preguntado sobre el día en que muera, hasta he llegado a fantasear de alguna manera con eso; no obstante, hoy tengo una relación diferente, no espero la muerte o no la anhelo por lo menos, quisiera decir “tengo unas ganas enormes de estar viva” pero en realidad es más substancial, tengo necesidad de vivir cosas, y hacer cosas, mas no se si en dado caso de eso no estuviera como una atalaya en el aire, tendría algo más.
Me he interrogado de manera meticulosa, por la razón en la que tengo la necesidad de resolver este asunto, como si para mi el otro simplemente lo tuviera resuelto o eso es en realidad lo que me obligo a creer, quisa por la necesidad de creer que es posible una respuesta o por no sentirme sola en un mar de dudas que fluyen cada una buscando su propio camino; cuando pienso en esto como en lo relacionado a mis sentimientos me es inevitable sentirme afligida sentir que algunas flores nacen marchitas y así secas por las estaciones es como encuentran su grado mas alto de belleza, ¿Qué dirá el amor ese éter substancian donde emana el sentir cuando te vea a los ojos? ¿Qué recuerdos le contaras a la memoria? Hablara sobre la ves en la que corrías junto a tu familia por las vías de ferrocarril o simplemente volaras a una historia donde encontraste un primer beso, saber que todo lo que nace en ti, también esta destinado a encontrar esa misma muerte dentro ti es simplemente desgarrador, puedo vivir con el peso de esta idea, pero no puedo vivir pensando que hay algo más y que entre los rayos del sol encuentre una partícula subatómica que me dé la respuesta todo.
Hay días en que la realidad pesa mas que los poemas y otros donde la esperanza es un verdugo que atormenta con palabras que pudieron haber sido dichas, en otros rostros, en otras manos, en otros idiomas, pero también se que querer la vida es otra esperanza y no se si el verdugo hiera los hilos mismos de la vida, solo me observó; cuando pienso mas con detenimiento logro hacer de cuenta algunas personas me echaran de menos, otras quemaran todo al su rededor y otras quizá estén más tranquilas después de eso. Debe ser complicado enterrar alguien… pero yo creo que me enterrado muchas veces y a manera de especto continúo resistiendo mi propia naturaleza, si es que estar muerto es un estado natural, por otro lado, puedo pensarme a mi misma como quien migra y contempla una nueva cultura y logra entender elementos propios como lo ajenos, en todo caso por ahora tengo la necesidad, no solo de conocer hacia fuera, sino también adentro.
Por ultimo y sin saber si esto sea una respuesta o solo una diatriba de divagaciones, se que no es mi hora, pero también se que pendo de un hilo, y que la vida misma es una fragilidad, como un planeta que flota en un vacío rodeado de elementos en sus diferentes estados, pero nada es como el en si mismo, todo parece disonar, espero seguir en sincronía con estas cosas, espero solo espero y espero que la paciencia también espere por mí, por que no tengo mas que decir salvo que hoy no es un buen día para morir.