"es una flecha envenenada"
-bubis vayins
Es una de mis canciones favoritas del momento, la habré descubierto hace uno o dos meses. Siempre tuve una debilidad por las canciones que tienen mucha letra.
Toda la canción me gusta, pero la segunda mitad (la más intensa?) es increíble. No pienso hablar de teoría musical o de poesía, sino de lo que me genera, lo más subjetivo de lo más subjetivo. La parte que dice "el peor verano de la historia, la pesadilla es la calma" me parece hermosa y creo que voy a usarla para un futuro libro, o algo que vaya a escribir.
Creo que hubiese sido una canción que, de encontrarla en mi adolescencia, hubiese sido linda de escuchar, una especie de pesimismo reconfortante (como si no fuesen mutuamente excluyentes, pero están en tensión). Es que, por un lado, dice que "vas a odiar al mundo y a sentirte sola, pero todo eso va a pasar", pero, por otro lado, también "no hay promesas de futuro, quemamos miles de etapas"; que es un resumen más o menos de la experiencia adolescente misma (y lo primero, eso que todo adolescente querría escuchar). Para rematar con un intenso "Dime qué pasa mañana", a modo de reclamo (completamente justificado) a alguien (¿autoridad? ¿padres?) que no nos está dando la certeza que debería darnos.
Lo que es un poco preocupante, y capaz hace que la canción siga llegándome, pese a haber dejado la adolescencia atrás hace ya un rato largo (por ende, causando en mí algo más que solo nostalgia), es que esa incertidumbre se mantiene una vez entrados en el mundo adulto. O es una adolescencia que se extendió, y perdura hacia el infinito. Porque yo (como adulto) tampoco sé qué va a pasar mañana.
Y no digo que no sé qué va a pasar mañana en un sentido de clarividencia o de una predicción por el estilo; sino que no está la certeza (en el contexto social, político, económico, cultural actual) de si vas a seguir teniendo trabajo o casa. O refugio. O souvenires de cumpleaños.
No sé cuál va a ser el objetivo de este Tumblr, creo que lo voy a usar a modo de diario personal y escribir sobre lo que me gusta (cuando pueda, cuando quiera).
Quizás no fue la forma más feliz de arrancar, porque la canción termina dejando un sentimiento agridulce; en donde al final parece que la única alternativa que plantea el contexto es una autodestrucción egoísta (mi cuerpo es mi templo y lo destruyo si quiero) o sostenernos en fantasías de violencia (y en llorar, gritar y dar portazos e irnos a la mierda, en un capricho).
Hay gente que tiene suerte y puede elegir, como medio dialoga con otra canción de la misma banda, que, escrita por Dalia Desamor, dice:
Que ciertos especímenes del género humano cuentan con más tiempo a su disposición para procesar información, más que otros. Los bien cuidados, los bien nacidos, los bien irrigados.
Pero supongo que para "La Niña Soledad" (la canción recién citada) habrá otra publicación en algún momento. Sobre "La flecha envenenada" cierro diciendo que, ojalá, todo ésto pase, porque es difícil no sentirse solo y no odiar al mundo hoy.
Ahí va, primer posteo.












