Toda la mañana -así como parte de la tarde- la ocupó en tratar de descifrar aquel crucigrama que encontró en una de las secciones del periódico del día anterior. Las cinco palabras faltantes simplemente parecían no estar dentro de su vocabulario por lo que ya con cierta frustración salió de su habitación y se dirigió a la sala aún con el periódico en mano. — Definitivamente esto no es lo mío — soltó a nadie en particular con un suspiro cansado. Preferiría mil veces resolver un cubo de rubik a hacer trampa y buscar las respuestas en el computador, total, no era como si fuera a terminarse solo así que necesitaba un poco de tiempo para despejarse y volver a ello.
Releía nuevamente aquella revista que había comprado hacía pocos días. Despegó la mirada de esas páginas al escuchar una voz femenina, esbozando una leve sonrisa de saludo. —Puedes tomar un descanso, quizá te haga mejor —señaló poco después a la televisión, que estaba encendida a pesar de que ella no la estaba viendo. De ese modo se sentía algo más acompañada, por lo que estaba acostumbrada a tener la televisión encendida cuando estaba sola en el salón o en alguna habitación con televisión. Volvió su mirada hacia la revista, centrándose nuevamente—. O, quizá pueda servir de ayuda —murmuró después, sin darle mucha importancia. Tampoco sabía lo que era o si podía resultar de ayuda—. ¿Qué es?















