Te amo, incluso negándolo, incluso dejándote ir, incluso sin irte a buscar.
Aunque no pida que te quedes, aunque no vuelva a escuchar tu voz, aunque no me hagas parte de tus días, aunque estés a la distancia, aunque no volvamos a ser, por qué ya no seremos y aunque fuimos, no volveremos; te amo, te amo más que a los atardeceres, te amo más que una melodía a media noche.
Y te amo de verdad, quizá como nunca lo haré, incluso sin saber, lo que es amar
















