Mientras peleo con mi yo negativo me viene la solución positiva en conjunto del término medio de mi discrepancia existencial. Y la verdad es que, yo se lo he dicho a mucha gente y es el que deben impresionarse a sí mismos. ¿Pintaste sin salirte de las líneas? ¡Asombroso! ¿Aprendiste un nuevo idioma? ¡Lo lograste! La vida está llena de pequeños logros, los cuales, en realidad son los más grandes. ¿Por qué? Porque los pequeños son esos intentos que pueden terminar mal como bien (y aún así son considerados exitosos) de los cuales tomamos el coraje de lanzar la primera piedra a la incertidumbre. Claro, queremos enseñarle al mundo que somos capaces como la persona que todos admiran, aunque, lastimosamente; la gente es egoísta y envidiosa. Buscan hundir a toda aquella persona que sí logró lo que en algún momento ellos quisieron hacer. Y, es espantoso, pero, eso no tiene porque detenernos. Somos capaces y estamos aprendiendo.
Puede que el mundo no sepa quien soy yo. Puede que la gente que sepa quien soy, en realidad no sepan quien soy. Tanto como puede que ni siquiera yo sepa quien soy. Pero, ¿son esas limitaciones o excusas? El yo en el que me quiero convertir está allí, alto en el cielo, que eventualmente querrá ir hasta el espacio y así sucesivamente, pero, en cada uno de esos “Yo” habrá un error nuevo, que mejorará y el ciclo seguirá, pero nuevamente, ¿es esto una realidad o solo es una excusa por miedo? Honestamente, me he cansado de tener que limitarme por culpa de pensamientos que se han generado a causa de tonteras que han surgido a raíz de situaciones y personas que me cuestionaron creyendo que me cuestionaban a mí (o a ti, que lees esto), cuando en realidad era a ellos, en lo profundo de su corazón, esa era la verdad de sus acusaciones. Y es por eso que, el ser autodidacta, positivo, paciente y sobretodo el amor importante es necesario. Ya que al final, nosotros estuvimos, estamos y estaremos para nosotros mismos.
Así que, ¡basta de excusas! La única forma de vencer el miedo es enfrentándolo. Viéndolo cara a cara y decirle “No, no más. Esto es lo que YO quiero”. Es difícil. Es difícil sacarse de ese abismo de inseguridades, pensamientos negativos y un corazón deprimido, pero, por el mismo amor que nos tenemos (y que deberíamos de tener), hay que hacerle ganas y aunque nos enojemos, lloremos y sintamos que no es posible, hay que intentarlo. Es una vida. Un momento. Algo que una vez se aprende. ¿Qué has estado haciendo estos días? ¿Lamentándote como solías hacerlo cuando la vida era relativamente normal? ¿De verdad seguirás viviendo de esa manera pésima y lamentable? ¡Deja de tenerte lástima! ¡DESPIERTA! ¡Vales más de lo que tu depresión y ansiedad puedan decirte! Eres lo suficientemente inteligente como para saber que mereces esta vida y que en efecto, mereces vivirla al máximo.