Seguimos conociendo Mujeres Aurelia. Hoy charlamos con Diana Fernández. Diana es diseñadora gráfica, mamá y emprendedora. El diseño y la búsqueda de la estética, además de ser su actividad profesional, la acompañan en cada aspecto de su vida: “Necesito que las cosas siempre estén visualmente lindas, ordenadas, simples. Invierto mucha energía en cada uno de mis trabajos, y dedico lo mejor de mí en cada proyecto”.
Diana tiene clientes de rubros muy distintos entre sí. Para poder cumplir con necesidades tan diversas, busca inspiración en la naturaleza, en la arquitectura, en la decoración y en la vida diaria. “Me atraen los nuevos desafíos y me encanta acompañar a mis clientes en sus emprendimientos. Darle vida a un proyecto, comunicar un mensaje, transmitir sentimientos, conmover”.
Diana y su familia viven en una casa con una historia particular. Durante muchos años fue sede de un instituto de inglés, fundado por su mamá. “Era una casa antigua, bien mantenida, con un patio grande y estaba repleta de alumnos todo el día”. Un día, su mamá sintió que sus nietos debían vivir en una casa con patio y jugar al aire libre. Así fue como mudó la escuela, y Diana comenzó su vida familiar allí.
Diana y su mi marido, son amantes de las antigüedades, de reciclar y de combinar estilos. Para la reforma de la casa, compraron aberturas antiguas, muebles de farmacia, rejas, mesas y mostradores. “Me encanta saber de dónde vienen los objetos y trato de respetar, siempre que se pueda, sus colores y texturas”.
La casa mantuvo la distribución de la escuela. Las aulas se convirtieron en habitaciones, el kindergarten en quincho y el patio se llenó de verde. También conservaron los pisos de calcáreos, los techos altos y las aberturas de madera.
Los fines de semana, su casa suele convertirse en el punto de encuentro para familia y amigos. Le gusta cocinar, pero no se considera una experta. “Hago recetas muy simples, naturales y trato de evitar siempre lo procesado”. A la hora de agasajar prefiere ocuparse de la decoración y dejar que cocinen los que saben. En broma, nos cuenta que hasta cuando prepara una ensalada, necesita que esté visualmente atractiva. “Creo profundamente en los detalles y siempre me ocupo de que todo esté impecable”. Para Diana, en una cena perfecta no puede faltar buena música, flores, velas encendidas, y por supuesto el mejor mantel de Aurelia Estampas.
Gracias Diana por tu calidez y por dejarnos espiar por un ratito tu hermosa casa.
¡Hasta la próxima entrega!