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@balapcrdidagifs
17/? gifs of hailee steinfeld
¿por qué tienes muses tan bonitas? 🥺
ANONYMOUSLY ASK ME QUESTIONS !
ay !!!! me llena el corazoncito leer que no soy la única que las encuentra bonitas– i mean sus caritas y todo, aunque a veces me falta desarrollarlas, igual las adoro !
-anon que no es anon (?)- ¿por qué tan bkn? ;)
ANONYMOUSLY ASK ME QUESTIONS !
pooooorque soy suficiente, soy muy valiente, poco obediente(8) ah fkljdg más bacán eres tú, wachita linda.
.:。♦ ⋅ ⋆ ╱ verity.
“Interesante, lo admites así, sin más.” Responde y por su parte no hay sonrisa, simplemente observa a la chica mientras sigue fumando. “¿Por qué estás tan contenta?”Es su siguiente pregunta, claramente existe una diferencia entre la energía contraria con la suya. Ella está allí, inmutable, pasando sus días con la soledad y la nada misma, no ha tenido de los mejores días. Birdie viene haciendo bromas, con curvaturas en sus labios y ganas de hablar.
“primer paso: aceptarlo. hecho” dibuja un check en el aire con el índice y suelta una carcajada. acto seguido se encoge de hombros y sacude la cabeza mientras sonríe, demorando la respuesta para hacerse la interesante. “qué sé yo, quizás sea lo satisfecha que me dejaron anoche,” contesta al fin, y miente porque a pesar de que no pasó la noche sola, satisfecha es la última palabra que usaría para describir lo que sintió. “en fin, ¿me cuentas por qué lo hiciste? lo de teñirte el cabello...no fue algo del tipo ‘cabello nuevo, etapa nueva, ¿o si?”
.:。♦ ⋅ ⋆ ╱ cove.
las palabras no eran realmente su fuerte, por lo que tras escuchar su pregunta se limitó a rodar sus ojos porque no sabía que responder, esperaba que no se notara mucho. “curioso que lo menciones Fleur, porque tampoco recuerdo algún momento en el que tu me hayas vencido.” la realidad era que ambas eran buenas, un rival perfecto si eso existía; pero no tenía el valor para admitirlo. alzó una de sus cejas tras escuchar las palabras de la rubia “realmente no tienes filtro entre lo que pasa por tu cabeza y lo que dices ¿o si?”
ignoró la falta de una contestación clara, pero al verla rodar los ojos respondió con una gran sonrisa, mostrándose victoriosa. “puedo refrescarte la memoria hoy mismo, de hecho,” replicó señalando hacia el resto del salón en que se encontraban, haciendo referencia a la audición a la que ambas se habían presentado. sus risas se atenuaron al escucharla, y enseguida sacudió la cabeza, negando en respuesta antes de añadir: “muy pocas veces, lo que a veces es una gran ventaja,” sin darle importancia, se encogió de hombros y siguió: “no seas amargada--si tú decías algo del estilo, a mí también me habría dado risa. o te cobraba la palabra luego, no sé...”
al abrir la puerta, ya es consciente de lo que va a encontrarse, por lo que intenta disminuir el ruido de todos sus invitados en lo que cruza el apartamento para recibir el reclamo en el umbral de entrada “lo sé, lo sé” se excusa en seguida, más en su defensa no había tenido verdaderas intenciones de que la reunión se volviese tan escandalosa “lo siento, estamos viendo el partido” se disculpó entonces con un pequeño encogimiento de hombros “¿quieres pasar? termina en no más de veinte minutos” aquella era su forma de ofrecer bandera blanca, puesto que ya era tarde y sabía que al día siguiente había que cumplir el horario escolar. / @balapcrdida basado en esto.
no es la primera vez que necesita cruzar el pasillo para ir a quejarse por los ruidos molestos. sabe que para el vecino puede resultar fastidiosa, pero es peor para la pelirroja no poder conciliar el sueño o siquiera estar tranquila en su apartamento cuando él decide organizar alguna fiesta o algo del estilo. “¿por ver el partido hacen tanto escándalo?” inquirió cruzándose de brazos. en la mañana tenía una sesión muy importante, y descansar las horas necesarias es fundamental. “¿y qué se supone que ocurra cuando termine, eh? ¿piensas armar una fiesta si tu equipo gana?, porque al menos así la oferta no convence a nadie, menos a mí, que necesito dormir.” explicó, quizás si era capaz de entender aquello, podrían realmente tener una especie de tregua.
.:。♦ ⋅ ⋆ ╱ max.
Max era uno de los solteros más codiciados de la ciudad, la prensa rosa se interesaba en saber todos los detalles de su vida privada pero siempre el neoyorkino se mantenía al margen, cuidado cada aspecto de su privacidad. Con Millicent al ser también una figura pública, las cosas se volvieron un poco más públicas de lo que imaginaron, sin embargo eso no fue impedimento para su relación que parecía ir viento en popa; era la primera vez que sentía una conexión real con alguien tan diferente en muchos aspectos. Quizá por ello el éxito de la relación. —Por un momento pensé en cerrar Times Square, pero el alcalde me negó el permiso. — bromeó un poco al respecto. Pero al final tenía la privacidad deseada para poder expresar sus sentimientos. —No lo sé… ¿si? — cuestionó con una amplia sonrisa, la verdad es que esperaba un poco más de emoción. Sacudió su cabeza, tomando aquel precioso anillo para colocarlo en su anular. —Nadie más en el planeta tiene uno igual… así que espero que te guste. —
“¿times square?” aunque está asombrada, y en su tono puede reflejarse, sus facciones no demuestran demasiada emoción. aunque claro que aquello habría sido todo un sueño y los reporteros no se cansarían de hablar del suceso en semanas, lo cual millicent disfrutaría en demasía, hacer algo distinto, privado y lejos de los focos es algo que también está disfrutando muchísimo. “de todas maneras, max, mi amor... esto es perfecto,” admite al fin, mostrándose más ilusionada con todo lo que estaba ocurriendo, “y claro que es un sí. ni siquiera debiste dudarlo,” asegura, aunque cualquiera que la hubiese escuchado o visto entendería si es que el castaño llegó a dudar de su respuesta, pues con el poco entusiasmo demostrado podía interpretarse que no quería aceptar. por fin con el anillo en el dedo, se dedicó varios segundos a mover su mano y así poder admirarlo de todos los ángulos posibles, “es una joya digna de ser portada por mí,” comentó de pronto, sin dejar de sonreír. “habrá tanto que planear, tanto que hacer... pero ahora solo quiero disfrutar de esto, de ti y de mi anillo,” y como nunca, carcajeó y se acercó a él para rodearlo por el cuello y darle beso en los labios, queriendo empaparse de su compañía y de la alegría por unos minutos. era su compromiso de lo que estamos hablando, y no cualquiera, pues esta vez se trataba de amor y no de negocios.
.:。♦ ⋅ ⋆ ╱ roderick.
Claro, Roderick podía actuar como todo un cabrón con tal de no demostrar sus sentimientos, no daba un paso en falso pero estaba consciente que debía ser diferente con Dalia. Ella tenía sus propios fantasmas y debía ser tolerante, sonaba tan bien aquello pero era tan difícil de llevar a la práctica más porque Dalia no parecía dar su brazo a torcer. —Entonces acepta que sientes algo más que atracción…— insistió, necesitaba escucharle decir las palabras mágicas. —¡Por favor! Deja tu rollo, sabes perfectamente a lo que me refiero… deja de ser tan así, porque sabes perfectamente que puedo ser peor que eso que estas intentado. Y es precisamente porque se tú valor por lo que estoy aquí. No eres un objeto. —
alguna vez se había encontrado sentada junto a una copa de vino y preguntándose, frustrada, porqué le costaba tanto expresar sus sentimientos, y porqué eso terminaba haciéndola sufrir cuando lo más lógico sería que lo dejara ir como si nada hubiese ocurrido. sin embargo, en esta ocasión tenía que admitir que ya ni ella podía contra lo que estaba sintiendo, muy a su pesar, por roderick. “sí, me gustas, rod. me gustas y te quiero; antes era solo atracción, antes eras solo un idiota más con el que me iba a acostar un par de veces y abandonar con la excusa de mi carrera--” una vez que empezó, no supo cómo detenerse. sus piernas temblaban y sus manos comenzaron a sudar; era la primera vez que hacía eso; sincerarse y abrirse con tanta libertad sobre lo que siente. “y quizás por eso es que te hago esto: te retengo, con peleas, con discusiones estúpidas intentando demostrar que yo tengo la razón. te quiero pasando tiempo conmigo... porque, maldito seas, pero me acostumbraste a ti.”
.:。♦ ⋅ ⋆ ╱ selene.
La amistad con la rubia había sido de las pocas cosas que realmente le importaban en la vida de la pelirroja, a pesar de todo, se preocupaba por ella y solo quería verla sonreír por eso no podía evitar sentirse culpable por ponerla en ese estado aunque sinceramente estaba agradecida de poder saber más de ella porque la hacia sentir mas cercana a Felicity. -Lo hago porque realmente te quiero y odio ver que estes más, no dejaría que nadie te lastimara y prometo esperar, no quiero que sientas que tienes que decírmelo ¿Sí?- su tono era suave y dulce, como nunca, pero había algo en la rubia que hacia que todo el actuar duro y altanero no fuera más que un recuerdo. Paso su pulgar recogiendo sus lagrimas que mojaban la blanca y suave piel de la contraria, en un acto que le acelero el corazón a ella. -Tu no sabes que me haces, pero haces que quiera cambiar- confesó mordiendo su labio inferior tratando de esconder sus mejillas rojas detrás de su cabellera -Sólo tú piensas eso de mí pero es bueno saberlo…- tragó saliva sonoramente al sentir sus azules sobre sus labios, un suspiro salió de sus labios, no quería hacer nada para incomodarla pero la necesidad del contacto de los labios ajenos se volvía más fuerte -Te prometo que jamás haré nada que no quieras- susurró esta vez mirando sus cristalinos ojos.
refugiarse entre los brazos de otras personas siempre había sido una salida posible para la rubia, sin embargo, con la pelirroja aquello era mucho más profundo, pues no se trataba solo de sentirse acogida y protegida, sino también de sentir que había algo más allá del sufrimiento, saber que podía ser ella misma sin echar por tierra todos los avances que claramente ha tenido gracias al apoyo de su familia. su rostro se iluminó al escucharla y, a pesar de que todo lo que dijo le pareció significativo, una cosa resaltó más que lo demás y se le grabó, tanto que soltó la pregunta sin pensar: “¿me quieres, selene?, ¿de qué forma me quieres?” la seguridad que le proporciona la contraria de pronto parece no ser tan clara para ella, pero es solo lo que provoca la expectación que siente tras aquella pregunta, y a todo lo que esta significa. “que lo piense yo es algo bueno, es lo más importante... ¿no?, e-es decir...” no quiere parecer egocéntrica, porque sin querer, cree que con esa intención se hiló aquella respuesta. abandona sus intentos por remediar lo dicho y sigue adelante. “gracias pero--si quiero hacer algo, pero no me atrevo...¿lo harías por mí?” pregunta, ahora sus ojos estaban fijos en la boca ajena al tiempo que una de sus manos se eleva hasta su rostro, tentando la reacción ajena.
.:。♦ ⋅ ⋆ ╱ aria.
podía sentir sus ojos arder en lagrimas con cada palabra que escuchaba, en el fondo sabia que lo mejor que podía hacer era simplemente dejar que sus sentimientos sean, dejar que fluyan, permitirse llorar antes que tragarse el dolor lo rompa un poco más. incluso así, incluso apunto de aceptar el llanto estaba la voz molesta y controladora de su padre diciendo que no llore, que debe ser un hombre y no soltar lagrima alguna menos en frente a mujer, seria su peor error. “¿qué pasa si son demasiado?” preguntó con su voz un poco estrangulada por el nudo en su garganta mientras caminos húmedos se abrían paso por sus mejillas. ¿qué pasa si de verdad lo consumen? ¿qué pasa si al dejar que su sufrimiento simplemente exista y sentirlo lo deja a él roto? no quería que felicity lo dejara solo a pesar de que había insistido en lo contrario con anterioridad, no quería quedarse a solas con todo su dolor. “no te vayas.” pidió casi en un susurro por un momento sintió alivio, parecido a quitarse un peso de los hombros, por primera vez en mucho tiempo sintió que no necesitaba contener nada, que por ese instante, por cuanto durará ese llanto podía sentirlo todo porque al final, al final quizá el alivio prevalezca, tal vez de verdad se sentiria mejor, oh por dios, quería creer que sí.
no sabe lo que hay en la mente del castaño, ni mucho menos tiene conocimiento de las razones que hayan detrás de la insistente negativa a simplemente sentir y expresar lo que siente. así sea puro dolor, únicamente tristeza. aquellos son sentimientos que han acompañado a la rubia en múltiples momentos de su vida. “no pienses en eso,” murmura, necesitando tomarse una pausa y bajar la mirada al suelo al menos por un breve instante; siente que es lo apropiado, que quizás no está todavía lista para presenciar las lágrimas ajenas, aunque pronto su corazón le arrebate y le devuelve las fuerzas para verlo a la cara otra vez, aguantando la presión en su pecho al verlo así de vulnerable. “nada nunca será demasiado, aunque entiendo que alguna vez puedas creer que sí...” lo decía muy en serio, pues verse superada por el dolor es algo que ha vivido más de una vez, pero aprendió que aquello nunca puede derrotarla. asintió, sin decir más por unos segundos, tan solo se acercó a él y llevó una mano hasta la impropia, dejando suaves caricias sobre el dorso de esta, permitiendo que tuviera el espacio necesario para vivirlo. “si duele demasiado puedes... apretar mi mano, abrazarme o lo que sea. y si necesitas sacarlo y contarme más... estoy aquí.”
“ así como escuchas “ entiende lo que su estatura y juventud pueden dar a entender, pero lo cierto es que tiene más bajo la manga de lo que cualquiera puede estimar. “ puedo sacarte si se me da la gana porque soy la dueña, así que antes de molestarlx piensa en tu trasero fuera de este lugar después de una patada voladora. ” finaliza y observa a la víctima, esperando que se sienta mejor.
la situación es tensa, pero se abstiene de comentar algo pues su papel en la escena acabó en el momento en que se involucró la otra chica, a quien se dedica a observar tras oírla decir que es la dueña, lo que logra impresionarla. “entonces... ¿lo de no meterte en conversaciones ajenas no es lo tuyo, verdad?” se gira hacia ella justo después de que desaparece el tercero, coloca los brazos sobre la barra, apoyándose en esta, esbozando una sonrisa ladina y enarcando una de sus cejas, “aunque en serio te lo agradezco,” añadió con una sonrisa, “era un pesado de esos que le echan muchas ganas para serlo. aún así, lamento que se haya ido así--lo de la patada voladora sonaba digno de ver.”
“ ¿podemos no hablar de los golpes y disfrutar de lo que queda de la noche? ” se recuerda que debe guardar los comentarios verídicos acerca del espectáculo sangriento en su rostro para sí mismo. mentir es su mejor salida. “ tuve una pelea en la calle porque intentaron robarme, eso es todo ”
apretó los labios formando una fina línea, guardándose para sí la frustración que siente al ver cómo el castaño pretende fingir que nada ocurrió. asiente suavemente, sabiendo que aunque ahora lo acepte, más tarde volverá al tema. unos segundos más tarde, de hecho. “¿eso es todo, en serio?, te conozco más de lo que crees... por favor, dime la verdad,” pidió con los ojos fijos en él, y los mismos volviéndose más cristalinos gracias a algunas lágrimas que se comenzaban a acumular.
“Sí, ese es… era mi helado de menta y chocolate” el que ahora ensuciaba el piso del centro comercial donde lo compró. Un niño travieso la había empujado por mera diversión provocando el accidente. “Lo peor es que no tengo más dólares para comprar otro” se lamentó alzándose de hombros.
“¿sabes qué es lo más trágico de la situación?” pregunta retórica abandona los labios de la joven italiana y enseguida responde a sus propias palabras: “que incluso así, tirado en el suelo y derritiéndose como está, se ve delicioso...” y entonces aflora una suave carcajada desde su garganta antes que la invitación se haga presente en la conversación: “¿vamos por otro?, o por otros. se me acaba de antojar uno a mí también. yo te invito,” le sonríe.
.:。♦ ⋅ ⋆ ╱ nikita.
escucha entre los murmullos su nombre, es casi imposible que un nombre como ese se repita por lo que su mirada busca de inmediato dueña de voz, eso y porque la misma tiene un timbre particularmente conocido a oídos italianos. rostro se ilumina y la sonrisa la invade al reconocer a la rubia “ ¿fleu? “ no debería haber tanto asombro en ella, no sabiendo que ese lugar solía ser bastante frecuentado por el par “ qué puedo decir, no hay diversión como la de las vegas “ replica con gracia y asiente, dando última mirada casi desafiante al guardia cuando pasa junto a él para luego abrazar a la rubia y así saludarla propiamente “ no sabes lo que me alegra verte, no has cambiado nada, tan guapa como te recuerdo “
la alegría es clara en las facciones de la rubia, y asiente con gran efusividad al escuchar la forma en que la castaña dice su nombre. “y mucho menos si es que no cuentas con mi presencia--de lo que te has perdido, ¡si supieras!” exclamó al aire antes de echarse a reír y pasar su brazo por el de su amiga a quien tanto había extrañado durante ese tiempo, y sobre todo en las noches de fiesta como aquella. pasaron junto al guardia y le dedicó una guiño y una sonrisa en señal de agradecimiento. luego, no tardó en rodear a la contraria en un fuerte abrazo. “lo sé, lo sé, pero, oye, ¡lo que me hizo falta escucharte decirlo!” espetó alegremente, sin dejar de sonreír. “tú estás incluso mejor de lo que recuerdo--¿qué tanto hiciste, eh? cuéntame mientras vamos por unos tragos. tienes que ponerme al día, y rápido.”
‘ 🍎 ’ para un starter situado en el colegio w/ @balapcrdida
“te dije que no me llames odioso” en realidad el apodo no le molesta, al menos no cuando viene por parte de la rubia. simplemente no quiere que otros comiencen a usarlo también y lo fastidien más de lo que hacen “fleur, ¿por qué mis papás me pusieron un nombre tan raro? mi hermano se llama santiago, mi hermana magdalena. y a mi vienen y me nombran teodosio. realmente me odian”
frunció el ceño al escuchar la petición. mentiría si dijera que no la había tomado por sorpresa, pero prefirió no decir nada todavía pues notaba que no se encontraba en su mejor momento. se acercó a él y le colocó una mano sobre el brazo, buscando reconfortarlo. “n-no es raro, teo...” como nunca, lo llamó por su nombre, “es original, y único, como tú. pero no te creas que estás solo en esto--fleurette no hay muchas en el mundo y aquí me tienes, sobreviviendo,” comentó con simpatía, esperando que al menos pudiera levantarle el ánimo. “¿por qué dices que te odian?, no es sólo el nombre... ¿ocurrió algo más?” preguntó, ahora mostrándose verdaderamente preocupada.
.:。♦ ⋅ ⋆ ╱ cher.
finge gesto pensativo por unos segundos pero cede ante suavidad y tacto ajeno. si la pusieran tiempo atrás, en el punto exacto en donde vio a la chica por primera vez, de seguro no se esperaba que en un futuro las cosas entre las dos estarían en un terreno tan seguro y de confianza como estaban actualmente “ claro que no, sé que la pasas increíble conmigo y eso te basta para querer estar aquí “ risita por lo bajo se hace presente, su mano va directamente a curvatura de cadera ajena donde encuentra descanso. sus labios buscan nuevamente los contrarios para luego seguir un camino pausado por quijada ajena, su forma de demostrarle lo mucho que le agradaba tenerla allí “ ¿quieres que te ofrezca algo de beber o comer? o podemos pasar a descansar si así lo deseas “
justo cuando todo en su vida era incierto y vagaba entre los brazos de más de una persona, en busca de atención y, por qué no, también cariño, conoció a cher, quien al día de hoy se había convertido en alguien muy importante. “exactamente. además, mi presencia vuelve tus días más soleados y alegras aunque afuera haya un diluvio incontrolable,” comenta divertida, ladeando un poco la cabeza mientras una suave risa aflora desde su garganta. se muerde el labio justo cuando los otros se separan de los propios, haciendo perdurar la sensación en su boca mientras que se acerca con la intención de facilitarle el camino. “un vaso de agua estaría bien,” responde, buscando su mirada, “y después, por favor, llévame directo hacia tu cama. eso estaría mejor todavía,” porque necesita descansar, pero también sentir la calidez de la contraria junto a ella es algo que lleva deseando todo el día.
.:。♦ ⋅ ⋆ ╱ dorian.
apretó los labios en una linea fina, mientras su mirada se mantenía fija en la menor. por un lado entendía su molestia, cuando decidió decir algo al respecto se le paso por la cabeza que obtendría alguna reacción parecida, la verdad no esperaba que se lo tomara bien de primeras, pero por otro lado había esperado que nada de esto se volviera algo tan grande, y es que para dorian no lo era. “¿qué se supone que significa eso?” cuestionó con el ceño fruncido, ¿sobre qué no puede juzgarla? “no estoy interesado en él, ni un poco, necesito que entiendas eso. sí, debí habértelo dicho antes pero lo que paso no fue importante para mí, —fue algo de una vez.”
no entendía porqué para su hermano aquel asunto no tenía tanta relevancia como para ella, al final de cuentas, se trataba de tener a alguien en común en sus vidas, y para fleurette resultaba mucho más que incómodo considerando la persona de la que se trata. odiaba admitir que desearía jamás haberse enterado. “¿por qué no dices su nombre, eh?” ignoró la pregunta de su hermano y siguió adelante con su enojo, “¿por qué te abstienes de soltar que te acostaste con él aun cuando yo---?” se detuvo en seco, incapaz de completar la pregunta, aunque sus facciones demostraron lo afligida que se encontraba y si su hermano la conoce tan bien como supone, podrá descifrar lo que siente. “¿solo pasó una vez?” preguntó, esta vez más tranquila, “pero en algún momento estuviste interesado en él, y no me lo contaste, pudiste hacerlo, dorian...” se lo estaba reprochando, pero también estaba dolida por la falta de confianza.