Soy selectivo con la gente que dejó entrar a mi vida y eso no está mal. Me dicen que debo aceptar quien soy ver lo bueno que hay en forma de ser, reconocer lo positivo que me deja e identificar los límites con lo negativo para mantenerme lejos de ello. Soy selectivo porque me gusta dedicarle tiempo y ponerle atención a cada persona en mi vida. Quiero conocer a fondo a la gente y no podría hacerlo si tuviera a mucha gente en mi vida, no hay suficientes horas en la semana y la vida es demasiado corta. Entonces intento dedicarle mucho tiempo a poca gente. Me gusta conocerlas, preguntarles, observarlas, compartir cosas con ellas y compartir momentos. No me gusta quedarme en un nivel superficial con la gente, porque las olvido y me gusta sentirlas cercanas, sentir que les he aportado, que entiende un poco de ellas y que he llegado más allá de lo que un conocido podría llegar. Me gusta saber quiénes son y más importante entender sus porqués. Soy selectivo con la gente porque hay poco espacio en mi mente y en mi corazón y quiero que tengan un lugar firme en ellos.
El diario vacío, Ave Literaria.

























