( fogata. )
— Me casaría contigo si pudiera — Susurró, antes de darle una mordida a su sándwich de galletas y malvavisco. No iba a ir a una fogata sin dulces para asarlos en el fuego y comerlos. No necesitaba llevar bebidas, pues estaba seguro que de eso sí encontraría. — ¿Quieres? — Preguntó, volviéndose a la persona sentada junto a él.
Aún no entendía del todo la razón por la que había asistido a aquel evento, quizás simplemente estaba aburrida de la rutina diaria de estar en casa o salir a dar paseos sin sentido por la ciudad. En aquel lugar habría calor y entretenimiento, probablemente le costaría mucho a Zephyr aceptarlo en voz alta pero con cada día de la guerra, secretamente necesitaba de más relaciones humanas. Irónico. Estaba ahí entonces, soplando al vaso térmico de un chocolate caliente en espera de ver a alguien conocido a quien si le hablara cuando de pronto unos murmuros llamaron su atención. Lo primero que escuchó la hizo mirarlo extrañada, al menos hasta que se dio cuenta que el rubio le hablaba a la comida. La castaña entornó los ojos pero entonces el mago se dirigió a ella, ofreciendo de aquello. La bruja notó el rostro embarrado de chocolate. -¿Te refieres a lo que llevas en toda la cara?.- Respondió a secas mirando de reojo si no había otro lugar vacío cerca del fuego.













