alguna vez fue roja, con tallo verde, húmeda y delicada. ahora está ceniza, café y frágil ¿porque no la tiramos? ya está seca, no tiene un color hermoso, ni tampoco pétalos húmedos. deberíamos tirarla, el recuerdo de su belleza yace en los jardines de la memoria en donde alguna vez fue regalada y cruelmente cortada.










