>>SILENCIO<< Cuando había más gatos que humanos, el silencio acompañaba el vacío mundanal, se normalizaba tu pulsación, y hacía que así interiorices su importancia, la importancia de intimar con tu silencio. Es parte de la música también éste. Por eso, los gatos aman dormir sobre pianos de cola. Son el silencio. Directores de orquesta. Nadie toca, mientras ellos duerman sobre la potencial obra, pues están componiendo dentro de un meditado proceso onírico. Pero lo que albergan en sus intenciones internas puede generar el caos, o la armonía en tan solo un movimiento. Qué bonito silencio, qué misterio de música. Como los gatos: con profundos ojos, lo mismo alegres y cercanos que huraños y desconfiados. Ellos solo quieren paz. De pronto, regresa el ruido, ocupa el espacio, rompe el "om" felino. Se deshace del piano de cola para acabar con los días de carestía, pues se dice que los pianos de cola ya no alegran los estómagos. Ahora, una nevera llena, da felicidad, o al menos no mueres de hambre. Pero no para los gatos, ellos huyen, prefieren morir de hambre antes que vivir sin su calma, y por el camino sobre millones de pianos de cola, asustados, siembran el caos que perciben. A nadie le gusta el caos. Por eso hay que recuperar el silencio, los pianos de cola y calmar al gato que vive en nuestro interior. Porque la vida está llena de dificultades, una y otra vez, pero con música se vive mejor. #vivalamusica https://www.instagram.com/p/CA_xOVSqwvz/?igshid=4kx82ibcpis1