“Y cuando se me subía el alcohol a la cabeza, les empezaba a charlar a todos sobre vos. A mis amigos. Al taxista. A otros borrachos. A quienes me cruzaba en el baño. Imaginate lo mucho que te quería que todos ellos terminaban enamorados también, queriendo conocerte, deseándome suerte.”
— De luciéragas y otros bichos, Juego de palabras (via juego-de-palabras)















