Update de los autores:
Ya somos especialistas, ya trabajamos, ya somos adultos reales.
Si siguen aquí, gracias.
One Nice Bug Per Day
Show & Tell
TVSTRANGERTHINGS
d e v o n
Claire Keane
Alisa U Zemlji Chuda
taylor price

Kaledo Art

Andulka
PUT YOUR BEARD IN MY MOUTH
occasionally subtle
DEAR READER

#extradirty

pixel skylines

tannertan36
No title available

Product Placement

shark vs the universe
Jules of Nature
h
seen from United States

seen from Argentina

seen from France

seen from Portugal
seen from United States
seen from Uzbekistan
seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from United States

seen from United States
seen from United States

seen from United States

seen from United States

seen from Tunisia
seen from United States
@blogdemedicina
Update de los autores:
Ya somos especialistas, ya trabajamos, ya somos adultos reales.
Si siguen aquí, gracias.
¿A dónde se fue toda la confianza en mí misma que tenía en agosto del año pasado?
Update de la nueva normalidad
Erik fue a rotar al HIM. Yo llevo desde marzo en el servicio social. En este punto, sinceramente no sé si lo amo o lo odio, si quiero o no regresar a mi sede.
Todo es confuso, solo sé que no soy la persona que era cuando me fui
...
Update de la pandemia.
Estamos a un mes de terminar yo el R2 y Erik el R1. Perdimos las rotaciones externas, los roles habituales...
Pero dentro de todo: no me he contagiado ni he contagiado a nadie y mi familia está completa, así que yo estoy completa. Me siento muy afortunada porque es algo que no muchas personas pueden presumir a estas alturas.
Falleció una de mis adscritas. La extrañamos cada fin de semana cuando recordamos sus frases, sus ocurrencias y los convivios que había cuando estaba ella. Se fue a su manera, a pesar de lo impactante que resultó para todos...
Y bueno, ya tomo café. Resulta que el problema es el café soluble, no un buen café de grano... ¿ Irrelevante? Tal vez. Pero hey. Ya no soy la "única y detergente" que está en Anestesio y no toma café.
Ahora mismo estoy en una rotación interna en UCI, solo tenemos una paciente y desde que entré al R1 no me había sentido tan "deficiente". Arturo nos lo advirtió: "Está divertido porque se van a dar cuenta que en realidad no sabemos nada". Es cierto.
Me gusta aprender tanto cada día, acabo agotada aunque no estemos haciendo guardias.
Tarde pero sin sueño (O tal vez un poco)
En el Hospital General de Zacatecas (nuestra sede), Anestesiología puede presumir de tener al profesor titular más preparado y comprometido, al programa académico mejor estructurado y unas clases realmente productivas en todos los sentidos.
Desde que inició la contingencia hemos llevado las clases a distancia, con el mismo compromiso que si las lleváramos presenciales, si no es que más porque duran más tiempo y tenemos tarea diario, sin descanso.
Para evitar que nos fastidiáramos, hace casi un mes implementamos una dinámica en la que los últimos 20 minutos de la clase lo dedicaríamos a una actividad de esparcimiento porque es el virus lo que nos tiene en esta situación y dejar de hablar de las clases para hablar de lo mismo era todo menos mentalmente saludable.
Hicimos un rol extra al de las clases para designar al “anfitrión” y hemos visto de todo: “Chismógrafos”, Adivina Quién, Basta, las mascotas de todos… Nos mantiene con esperanza, nos da unión y nos hace apreciarnos como personas, más que como compañeros.
Hoy la actividad me tocaba a mí, no tenía nada fancy preparado, así que a las 12 se me ocurrió que la actividad sería hacer una lista de reproducción con nuestras canciones favoritas, reproducirla y que adivinaran quién había enviado la canción y una vez adivinado, que nos explicaran por qué les gustaba tanto.
Para mí fue muy difícil escoger la canción que iba a poner porque con todo y que los considero muy buenos amigos, me cuesta abrirme con ellos y no quería poner algo demasiado personal.
Siguiendo al pie de la letra mi propia indicación, hubiera puesto Chiquitita de ABBA, porque mi mamá siempre dice que es nuestra canción, que no importa cuánto tiempo pase, siempre que la necesite va a estar para mí porque soy su Chiquitita.
Casi se me sale la lágrima escribiéndoles esto. Razón suficiente para guardármelo y no exponerme así. Así que busqué en los “Me gusta” de mi cuenta de Spotify y encontré “Time to pretend”. No es mi favorita de MGMT pero es la que más significado ha tenido a lo largo de mi vida:
Sara la puso de fondo y la citó en la clausura de un curso en la preparatoria en la que habló de los futuros brillantes que nos esperaban a todos. Si bien no recuerdo las palabras, recuerdo el momento: recuerdo estar en primera fila, recuerdo el verla hablar, recuerdo el nudo en la garganta, la incertidumbre y luego, la emoción por continuar, el abrazo de despedida.
Si siguen también mi blog personal, saben que lo único que hubiera deseado conservar de esa época es a ella y que me ha costado mucho “dejar ir”.
Supongo que fue por eso que cuando entré a la universidad me costó tanto empezar a hablarle a nuevas personas. Había una clase en la que éramos libres de escuchar música y trabajar solos o en equipo. Obviamente yo siempre escogía estar sola y escuchar música con mis audífonos enormes para que nadie intentara ser amable y me quisiera hablar.
¿A dónde quiero llegar con esto?
A que, a pesar de que me alejaba de la gente completamente a propósito, Erik se acercó, me quitó los audífonos, se los puso él y me preguntó qué cosa que estaba escuchando valía tanto la pena para que yo prefiera escucharlo que hablarle a la gente. Era una canción de MGMT. Recuerdo que en ese entonces no muchas personas los conocían (o yo no había conocido personas que los escucharan desde antes de hablarme a mí), entonces me dio miedo que se sacara de onda y me dijera rara o algo así.
Pero no. Sonrió y me dijo que era de sus grupos favoritos. Y así es como Erik y yo empezamos a ser amigos gracias a una canción de MGMT. Hace casi 9 años.
(También a Quique, mi mejor amigo de la especialidad, le empecé a hablar por una canción de MGMT, pero ese es tema de otra entrada)
Como ya todos aquí saben, el 23 de mayo es el cumpleaños de Erik y obviamente este es un post de felicitación con una introducción muy larga.
Llevo felicitando a Erik desde que cumplió 20. Y ya desde entonces me parecía una persona muy madura, centrada, con objetivos claros y un corazón de oro.
Desde entonces lo admiro por ser una persona inteligente, perseverante, pacífico, amable, siempre dispuesto a ayudar desinteresadamente a cualquiera que lo necesite. Alguien en quien se puede confiar, con quien es fácil hablar, incluso si eres una persona que prefiere no hacerlo, como yo.
Él siempre tiene las palabras correctas para cada persona y para cada situación. Contagia a quienes lo rodean de su buen humor, y cuando él llega a algún lugar, todo mejora y todo se siente bien.
Erikberto: Hoy, 4 días después de tu cumpleaños, le agradezco a Dios y a la vida que sigue cruzando nuestros caminos, aunque nos deje en guardias diferentes y cuando no, en pisos lejanos.
Deseo que nunca pierdas la luz interior que irradias, que seas tan feliz como hasta ahora o más y que cumplas todo lo que te propones.
Deseo también poder seguir felicitándote por muchos años más, que nunca olvides que eres muy importante en la vida de muchas personas y que lo que significas en la mía es inexplicable y va más allá de todas las palabras que pudiera escribir en toda una eternidad.
Gracias por todo lo que das, gracias por existir, feliz cumpleaños, best friend.
Te quiere, Anahí
PD: Te estás viendo lento con Fer, espero con ansias que me digan que ya se van a casar, son tal para cual.
PD2: Gracias a los que se tomaron el tiempo de leer hasta aquí.
Post de actualización (pero en el fondo dedicado a Erik y quienes acaban de entrar)
Anahí aquí.
¡Creí que Erik ya había olvidado que teníamos este blog! La verdad es que después de la licenciatura como tal, nuestros caminos se separaron un poco y el único contacto que tuve con Erik y el crew durante el año pasado fue por conversaciones con Jorge porque se juntaban a estudiar, así que fue toda una sorpresa ( y de las buenas) ver sus 2 posts aquí.
Les traigo updates de la resi ahora como R2 y como hay taaaanto que contar, este regreso viene con la promesa de ser más constante en la actulización del blog.
Por fin acabó el R1 pero eso no me alivia en lo absoluto. Si bien tengo menos carga de trabajo (mucha menos ahora en la contingencia), tengo otro tipo de responsabilidades. Lidiar con los nuevos R1 ha sido todo un reto para mis compañeros y para mí de mantener la promesa de hacer un buen ambiente y no regañar por regañar... De eso hablaremos otro día.
Por otro lado, después de unas pequeñas fricciones, nuestra relación con el profesor titular está mejor que nunca.
Y lo verdaderamente importante de este post es contarles lo orgullosa que me siento de Erik, Fer y Jorge. Con Erik me la paso presumiéndole a todo mundo que estuvimos juntos en toda la carrera y si no fuera por las medidas por el COVID, lo abrazaría cada que lo veo. Me hace mucha ilusión que de alguna manera volvamos a estar juntos.
My friend, quiero que tú y todos los que están en tu situación sepan algo y lo tengan siempre bien presente: No dejes nunca que nadie menosprecie todos tus logros, que te cuestionen “por ser apenas R1 si eres de mi generación”, piensa en todos los que a pesar de eso se volvieron a quedar en el camino, aprovecha cada instante, disfruta, quédate con lo bueno y aprende de lo malo. El R1, aunque no lo parezca, se pasa volando cuando haces lo que realmente te apasiona.
Gracias por apoyarme siempre: antes a distancia, ahora separados por unos cuantos pisos.
Te quiero mucho, por favor nunca te rindas.
Pre residencia.
Claramente es Erik de nuevo, obvio es quien tiene todo el tiempo del mundo, por ahora.
Update: Estoy disfrutando mi último mes de “libertad” antes de que todas las actividades de la residencia inicien. Estoy emocionado pero también algo asustando por el gran cambio que implica, espero aprender mucho diariamente.
Por lo pronto les deseo un feliz año 2020, lleno de muchas experiencias nuevas, donde en cada una de ellas podamos ir aprendiendo algo nuevo para estar más preparados y poder afrontar cualquier adversidad que se presente en el futuro. Ahora solo resta disfrutar el presente y seguir hacia adelante.
Es Erik de nuevo.
Wow, entré aquí sin esperar ver alguna noticia o publicación de Anahí conociendo el año tan pesado por el que está viviendo, y vaya sorpresa con tanta publicación.
Pues bueno amigos, no nos queda duda alguna de las locuras, subidas y bajadas que Anahí ha tenido en su primer año de R, tampoco me imagino la magnitud de las situaciones por las que ha pasado. Apple-Befs me ha comentado algunas cosas por las que atraviesa pero nadie más que ella misma para saber la realidad de todo, en verdad no tengo ni un poco de duda de lo mucho que ha aprendido, desde el inicio de su Residencia hasta ahora, ya casi por terminar el 2019, espero lo note, pero estoy seguro que no es la misma Anahí de antes de entrar a la especialidad, cada lucha por la que ha pasado la ha hecho crecer para ser mejor persona y obtener más preparación para afrontar las situaciones por las que pasa día a día, con sus compañeros, adscritos y finalmente para el bienestar del paciente a quien estará ayudando.
Sólo espero que siga siendo la guerrera que ha demostrado ser hasta ahora. Fue de las primeras de nosotros en entrar a la Residencia, eso significa mucho, y sé que ahí estará al pendiente de nosotros ahora que nosotros entremos todos nuevos.
Y bueno, con la gran novedad que Fer, Apple y yo vamos también a la Residencia en el mismo hospital que Anahí, empezaremos cuando ella pase a su segundo año. Cada quien en su especialidad claro, pero me da un gusto enorme poder estar aquí. Fer a Ginecología, Apple a Cirugía y yo a Pediatría, cada uno de nosotros ha tenido miles de razones para seguir adelante y elegir éstas decisiones, sólo espero poder estar ahí para ellos si en algún momento me necesitan.
Sobre mí, pues no sé qué esperar aún. En resumen; hasta ahora había sido un año muy loco, gran parte de mi atención estaba dirigida en estudiar para el examen de residencias médicas y poder obtener el puntaje suficiente para entrar, gracias a Dios por darme las fuerzas suficientes y poder lograrlo finalmente. El siguiente paso fue buscar sede, otro estrés más por si no fuese poco haber hecho el examen. Pero ya, después de algunos dramas, nos aceptaron en el Hospital General de Zacatecas, vaya noticia y felicidad, en casa nuevamente, recibimos la noticia y justo ahí fue el momento donde mi alma empezó a descansar completamente, después de tanto tiempo no tenía ésta pequeña sensación.
Ahora sólo estaré preparando mi ser para ésta nueva etapa de mi vida. Iniciamos el 01 de marzo del 2020, y por las publicaciones de Anahí y sus historias, REALMENTE es una nueva etapa, con toda la extensión de la palabra, ya nos daremos cuenta en su momento.
P.D.: Fuerza Anahí, sigue dando todo de ti, y ve preparando terreno que ahí vamos ahora nosotros.
Tengo otras miles de cosas por contar pero ya serán en otros post.
R1 Anestesiología
Mariquitas quejicas.
Así nos dicen nuestros R más. Que toda la vida ha sido así. Que así se hacen las cosas. Que nos hubiéramos quedado en una simi si no íbamos a aguantar.
Dude.
Qué ambiente más tóxico.
Yo recuerdo que cuando estaba en el internado, llegaron al hospital los que ahorita son R3. Hice cuentas y me esforcé por pasar a la primera para poder entrar al hospital conociendo a alguien...
Es la peor idea que he tenido en siglos. Son súper desagradables y hostiles. No sé quién les hizo tanto daño en tan solo 2 años pero creo que independientemende de eso, nadie merece que lo traten como nos están tratando a nosotros.
Que se puede cambiar. Claro que se puede. No se trata de relajar la disciplina y que nos dé igual si se hacen o no las cosas, sino de motivar de manera positiva a que se hagan.
Yo hago las cosas mejor cuando la retroalimentación que me dan es respecto a lo que ya “hago bien” y lo que puedo mejorar, no cuando vivo con miedo de que algo de lo que yo creo ya hacer bien no les parezca y me griten o ridiculicen frente a otros.
Mis compañeros y yo decimos que vamos a convertir la residencia en un lugar más amable, que aporte más, que te haga crecer, no que acabe con tus ilusiones, con tu autoestima. con tu salud mental...
Y que las jerarquías sirvan para saber de quien apoyarte, no a quien tenerle más miedo...
Como diría mi nuevo compañero de guardia: Lo bueno del R1 es que se acaba.
Del día que lloré en la tarja
Si leyeron el post anterior, sabrán que en punto de quiebre, en el momento preciso, el doctor titular (Dr. G, de ahora en adelante) me envió por ayuda más profesional que la que él podía darme.
El día de mi cita, tenía permiso de ausentarme de la sala. Fue el 3 de abril.
Por mucho que se diga que la salud mental no se estigmatiza, la verdad es que sí. La prueba está en que mi permiso era "para un asunto personal en enseñanza" y no "Para el consultorio 13 con la Psicóloga Elisa"...
Ese día lloré más que ningun otro "sin razón aparente". Hablamos mucho sobre cómo no puedo sentirme responsable (o culpable) de todo lo que pasa a mi alrededor... Cómo las personas tienden a no ver su propio valor y lo importante que es permanecer... Fiel a uno mismo y sus principios.
Me abrazó mucho y me dijo que si necesitaba volver a hablar le dijera al Dr. G para tener permiso de salir.
No he vuelto a ir.
Me habló tan claro y tan lindo, que siento que pensaría que no estoy poniendo de mi parte para mejorar... O que estoy fingiendo, que ya debió haber sido suficiente...
La verdad es que no lo fue y lo noté unas dos semanas después, cuando me tocó estar en sala con el Dr. G.
Dudes, ustedes no saben las ansiedad que me causó pensar que iba a estar con alguien a quien admiro tanto, que se esmera en preparar el programa académico, en resolver dudas... En quien se dio cuenta que no estaba atravesando por un buen momento e hizo algo para ayudarme... Y pensar en que iba a fallar. Iba a hacer o decir algo mal y se iba a sentir decepcionado de ver que sus esfuerzos parecen ser en vano.
Justo como pasó. El primer día en su sala, TODO me salió mal. Omití detalles del paciente, no pude poner una mascarilla laringea (la alternativa "fácil" a una intubación), no podía ni siquiera ventilarlo con la mascarilla facial...me equivoqué en el peso... Como dije, todo mal.
Como todo había salido mal, no sabía si debía ponerlo textualmente en la nota, así que me quedé frente a la computadora con toda la frustración de ver como ni siquiera podía hacer eso, una simple nota. Cuando llegó el doctor, sin pensarlo dos veces, me empezó a dictar... Y casi al mismo tiempo que empecé a escribir, empecé a llorar.
En silencio, trataba de no interrumpir la escritura para secarme las lágrimas que habían ya recorrido todas mis mejillas... Si el doctor se dio cuenta, creo que quiso darme oportunidad a que me calmara por mí misma y no "incomodarme" (o a él mismo) preguntándome si estaba bien cuando claramente no.
Y les juro que traté de hacerlo, pero cuando la "adscrita" de cirugía me gritó antes de pasar al segundo paciente a la sala, entonces sí las lágrimas dejaron de ser silenciosas, y entonces sí, el doctor tuvo que intervenir.
Le conté como me sentía un gran y rotundo fracaso. Cómo veo crecer a mis compañeros mientras yo me quedo atrás... Como sentía que lo estaba decepcionando.
No. No fue de una manera calmada... Fue con llanto inconsolable, con palabras entrecortadas por sollozos... Con la cara roja y la nariz goteando.
Fue, además, en el punto más público del quirófano: La entrada común a las salas, con vista directa a la sala de médicos y al transfer, así que creo que hasta el camillero me vio llorar...
Todo mientras el paciente ya estaba esperando en la sala y la adscrita de cirugía salia a preguntar si nos tenían que esperar (obvio).
Habrán sido 5, como máximo 10 minutos, que yo sentí como horas...
Al día siguiente, faltó. Bueno, pidió un permiso, pero para mí fue un golpe muy duro, porque no me había avisado ni nada y yo lo sentía como que había sido tan incómodo que no quería volver a trabajar conmigo jamás.
Se lo dije el dia que volvió. Me disculpé por el mal momento y le dije que entendía si quería cambiarme por alguno de mis compañeros.
Lo que me dijo después fue muy... ¿enriquecedor? Me dijo: "Yo no pienso seguir alimentando esos demonios. Ya pasó. Todos tenemos días malos, pero hay que tratar de recordar mejor los buenos... Si fue muy incómodo para ti, vamos a tratar de no mencionarlo, ¿te parece?"
Leyéndolo así, no parece muy amable, pero había algo en su tono de voz y en su expresión que me hacía sentir la seguridad de que si algo no andaba bien, podía decírselo.
Todo tipo de experiencia es aprendizaje. Ese día aprendí (aunque no lo pongo en práctica casi nunca) a tratar de cumplir mis propias metas, sin sentirme menos por las de los demás.
Después de todo, la residencia dura 3 años y cada quien avanza a su ritmo...
¿Qué será de mí?
Update: Vacaciones
Con todo y la controversia de si “es demasiado pronto”, estoy de vacaciones.
No sé si merecidas, pero muy necesarias.
Estoy molida emocionalmente. Este post va dedicado al por qué. Y es un poco largo, siéntanse libres de leerlo o no.
Elizabeth, mi prima más cercana, la que es casi mi hermana de no ser porque no nos parecemos, mi confidente, mi mejor amiga, mi incondicional, tiene Linfoma de Hodgkin.
La diagnosticaron por completo cuando a mí me dieron la noticia de que tenía mi lugar en Anestesiología, en Octubre. Y digo por completo porque las primeras sospechas fueron mías, mías y de mi pequeño círculo de amigos.
Lo que empezó como un resfriado fue escalando lenta y angustiosamente: Adenomegalias en cuello, ultrasonido, se sugiere complementar con TAC, masa mediastinal... las 4 terribles T del mediastino. Solo faltaba la biopsia. Un doloroso mes de espera y el diagnóstico final.
Mi madre, aun atormentada por el fallecimiento de un primo suyo hace un año, no esperó más y se fue a verla un domingo. En 12 horas había ido y vuelto. Me dijo que ella preguntó por mí y la respuesta fue que mis hermanos no podrían quedarse solos, que otro día iría yo a verla.
¿Se imaginan lograr algo por lo que han luchado todo un año y no sentirse dignos de festejarlo? ¿Cómo iba yo a desviar la atención del diagnóstico terrible del miembro más querido de la familia con una banalidad así? Qué egoísta. Mi único festejo fue enseñarle a mi mamá mi carta de seleccionado con la sorpresa de que mi puntuación me había dado un lugar muy bueno entre los seleccionados de Anestesiología.
Las quimioterapias empezaron en noviembre, cuando yo debía presentar mis documentos y las pruebas pertinentes en mi ahora hospital sede. De nuevo mi madre era mi medio de contacto con ella. Prometí ir a verla en cuanto estuviera libre de los compromisos de los trámites, para poder quedarme al menos una semana, para cuidarla después de una quimio y hacer manualidades, porque le encantan... Pero no lo hice. No fui. No he ido.
La vi en el cumpleaños de mi mamá Paz y traté de estar el máximo de tiempo posible con ella, pero me fastidiaba que dijera cosas como que la quimioterapia era veneno y que la vecina fulana le pasó un remedio para equis cosa. Porque la ciencia demuestra que esas cosas no sirven, porque Steve Jobs se murió por esos mismo pensamientos... Por tantas cosas.
En marzo empecé a ir al hospital y como podrán haber leído en entradas anteriores, no empecé con el pie derecho. La tercera semana de marzo, un día antes de su cumpleaños, vinieron un día que yo tenía guardia...Y su hermano mayor se lo reprochó a mi mamá: “Yo no sé por qué está tan distante... ni una llamada ni nada, si antes eran inseparables”
Fue el principio del fin. Esa frase tan llena de prejuicio, tan... no sé cómo decirlo, llena de... acusación sin conocer cómo estaba yo, esa fue la gota que derramó el vaso. ¿Acaso creía que deliberadamente no quería sentarme a platicar (aunque fuera por teléfono) con ella?
El primer mes, sin temor a equivocarme, pasé la mayor parte de los días sin comer ni tomar agua, esforzándome al 200% para que las cosas me salieran bien, sin éxito, además.
En su cumpleaños, fue el antes y el después. En los exámenes previos al tema, no era sobresaliente mi desempeño, pero al menos puedo decir que antes de esa fecha, nunca había dejado una pregunta sin contestar. Esa mañana, con el nudo en la garganta y el dolor ahogado en el pecho, dejé la mitad en blanco. Seguí mi día y al llegar a mi casa, me dormí hasta bien entrada la noche aunque no lo necesitara.
Lo que necesitaba era una excusa para no llamarle por teléfono y echarme a llorar y pedirle perdón por estar siendo una completa basura de ser humano, por no haber cumplido mi promesa y por no hacerle sentir que aun en la distancia, ella está en mi corazón. Para no aceptar que también en eso estaba fallando.
El lunes, el doctor titular del programa académico, me dijo que necesitaba hablar conmigo al final de la clase. Como les dije, nunca había sido sobresaliente, pero fue un cambio muy drástico. Me preguntó si había algo que me estuviera distrayendo y si podía ayudarme. Me solté a llorar. Desconsoladamente. Le conté entre sollozos la historia que acaban de leer. Fue la primera vez que lo hablé con alguien. Me puso la mano en el hombro y me dijo que si bien no podía ayudarme, podía enviarme con la psicóloga “para platicarlo”. No lo pensé 2 veces antes de decir que sí.
Lo que hablé con ella se los contaré en otra ocasión... Pero la conclusión de eso fue que se vale ser poquito egoísta, porque no puedo estar para ella si no estoy para mí.
Me decidí a visitarla en semana santa, si todo salía bien, mi jornada terminaba el viernes en la mañana y no tenía que presentarme hasta el lunes en la mañana. Pero no salió bien y el castigo fue como un balde de agua fría. Lo que parecía el plan perfecto para un fin de semana con ella, acabó conmigo yendo viernes, sábado y domingo de 8 a 8 al hospital. Sin tiempo para hacer nada al salir y además, aguantando las burlas de todos.
El doctor titular me preguntó si quería intercambiar mi castigo para el fin de semana siguiente, para poder cumplir mis planes, porque él sabe cuánto me costó decidirme a ir... Le dije que no, que mis vacaciones estaban cerca y entonces iría a verla.
Otro golpecillo más a mi ya de por sí débil estado emocional.
“Pero así es la residencia” “Solo es el primer año” “A todos nos han tratado así”... Infinidad de cosas que he escuchado y que normalizan mis ganas de llorar a la más mínima provocación, mi apatía, mi estado de estrés permanente, el miedo de no poder decir “mañana a las 4 termina mi turno”, mi cara triste en la reunión con mis amigos a la que me llevó casi a la fuerza mi novio porque yo estaba demasiado preocupada con cosas del hospital...
“¿Vacaciones tan pronto?”
“Pero qué tan cansada vas a estar si llevas dos meses?”
“¿No las quieres cambiar para después?”
No. Las necesitaba con urgencia.
Necesitaba ver el sol entrar por mi ventana al despertar y no levantarme con el corazón acelerado pensando qué cosa me saldrá mal primero.
Necesitaba estar aquí para ver la cara de mi mamá en su cumpleaños, cuando abrió la caja del celular que le compré con mi primer cheque, como había prometido.
Necesitaba tener la libertad de abrir la puerta y jugar con mi gatito super gordito, de abrazar a mi Chatita como quisiera hacerlo cada que me regañan, de ver los ojitos preciosos de Rufis y Petite y saber que para ellos no soy una decepción, como parezco serlo en el hospital... Por Dios, que mi alma lo necesitaba.
Ahora no sé si quiero regresar...
Si leyeron hasta aquí, les agradezco con todo mi corazón. Prometo actualizar esto al menos la próxima semana.
Update: 6 guardias después.
He aprendido a ser más rápida, más confiada en lo que estoy aprendiendo y sobre todo, más amable y tolerante. Tanto con mis compañeros, como con los cirujanos (Todos hombres).
Pensé que Enrique y yo moriríamos sin el R3. Resulta que no hace ninguna diferencia. Nunca nos ayudó mucho de todas maneras.
Estamos aprendiendo solos. Paso a paso, guardia a guardia.
Solo nos quedan 2 más juntos, las últimas de marzo. En la primera de abril, estaré completamente sola. Me asusta, más aún pensar que es la primera, pero de ninguna manera la última...
Pierdo el apetito solo de pensarlo. La báscula dice que no he bajado ni un gramo, pero la ropa me queda diferente.
Todo es diferente.
Update: 2 guardias después.
El primer día llegué tarde y pagué pastel.
Aun me siento torpe, pero siento que estoy aprendiendo mucho mucho.
En otras noticias, "la variz" es 100% real. No aguanto mis piernas ya.
Tom and Jerry reaction pics are my favourite
Don’t forget the best one
All timeless classics
oh i forgot
Y’all missed one.
you fools you absolute fools
¿Vale la pena todo?
A un día de empezar, me doy cuenta que no tengo nada de ganas de pasar 3 años de mi vida durmiendo a medias.
Odio la idea de ser R menos, que todo mundo me regañe, que me manden a hacer todo el trabajo, que me quiten mi dinero para fiestas o comida porque “así ha sido siempre”
Quiero aprender, pero con buenas maneras.
Me acuerdo las historias terribles del R1 de Medicina Interna y cómo el año pasado hicieron renunciar a un amigo por el que yo apostaba todo. Son horribles.
Espero que sea hormonal, pero hoy todo el día he estado en negación, pensando que no quiero hacer guardias, no quiero que me grite nadie…
Solo quiero estar en mi casa abrazando a mis perritos, en mi cama, en pijama. Horneando Galletas cuando me aburra. Y siento un nudo en la garganta de pensar que no puedo hacerlo y no podré en los próximos 3 años.
Please send help (or money).
No estoy lista para esto.