Siento que me arrancaron el corazón y lo arrojaron lejos de mí. Me siento muerta por dentro y no quiero volver a amar a nadie en mi vida. Ya no hay nada en mi pecho. Se extinguieron mis ganas de cuidar, de darlo todo, de estar. Me he vuelto un cadáver que arrastra consigo el recuerdo de todo lo que alguna vez fue y sintió. En mí solo quedan cenizas de todo el amor que puede llegar a consumirme. Creo que tomará una vida que alguien vuelva a encender mi alma.















