En lo alto de las blancas nubes, oculto de la vista mortal se encuentra otro mundo totalmente diferente al que todos conocen y admiran; es probable que algunos humanos hayan sido capaces de verlo hace años y por ello dieron testimonios sobre eso, algunos acertados… Otros no tanto, muchos de los testimonios dados no eran más que absurdas ocurrencias creadas por mentes bizarras que deseaban un poco de atención que las masas prestaban. Quizás lo más acertado hasta ahora fue un pequeño fragmento dado por un viejo hombre que decía lo siguiente:
“ Aquél lugar no podía compararse con ninguno existente en la tierra, es simplemente impecable a la vista; las grandes y blancas columnas se alzaban en todo lo alto, eternos prados repletos de una cantidad infinita de preciosas flores que no fui capaz de reconocer, algunos de estos eran atravesados por pequeños riachuelos de aguas cristalinas cuyas corrientes llevaban pequeñas piedras preciosas, pude observar a lo lejos grandes edificaciones repletas con más mismas piedras que antes el río se había llevado; tal vez algunos lo llamarían excentricidad pero yo lo llamé "paraíso” él no tenía comparación, no podía evitar sentirme maravillado con tan esplendoroso lugar pero cuando creía que aquella maravillosa utopía no podía entregarme algo más hermoso, fue que la melodía más dulce y encantadora llegó a mis oídos, suculenta y delicada pero al mismo tiempo caprichosa, me envolvió en sus notas haciéndome sentir elevado; para disfrutarla me permití cerrar los ojos ese lugar era perfecto… Y ahí quise quedarme para siempre pero todo tiene un final… Y para mi fue cuando la melodía dejó de sonar obligándome a abrir los ojos. Al hacerlo ahí estaba… A varios metros de mí la criatura más hermosa que jamás pude ver. Recuerdo sus facciones perfectamente, parecían esculpidas por las manos más delicadas del universo, su rostro mostraba una asimetría sin igual, delicados labios en una tonalidad levemente púrpura, poseía una nariz perfilada y pupilas verdes cual esmeraldas me observaban fijamente. Era mucho más alta que yo… Su aspecto era el de una mujer, llevaba sobre sí una grangean armadura plateada como su cabello con bordes en oro puro, a cada lado de su cadera había 2 grandes espadas que a juzgar por su expresión diría que estaba más que dispuesta a usar contra mi pero lo que más llamó mi atención no fue la belleza de la criatura… Sino lo que se encontraba pegado a su espalda… Era un par de alas plumíferas en tonalidades azules, no pude admirarla por más tiempo aunque desee hacerlo, el piso debajo de mi desapareció instantáneamente y yo caí al vacío pero antes de eso pude observar como aquella criatura movía sus labios murmurando algo que no alcancé a escuchar, fue mi primer y único encuentro con el cielo… Y con un Ángel… “
” — ¿Piensas seguir leyendo eso; qué acaso no te cansas? En la biblioteca hay una cantidad infinita de diferentes ejemplares que puedes disfrutar pero siempre te empeñas en leer lo mismo— Aquellas palabras fueron dichas por una joven de largos y rojizos cabellos, sus ojos eran de color verde y su atuendo era algo parecido a una túnica verde limón con adornos dorados en cada brazo, piernas, cuello y orejas. Ella observaba curiosa a la mujer que se encontraba releyendo aquel libro por quién sabe cuánta vez.
“ — ¿No tienes algo mejor que hacer, como patrullar o revisar que tus hermanas no se metan en problemas… Mariam?— Quién antes se encontraba enfocada en la lectura alzó la vista para responderle a la causante de su interrupción. Se trataba de la mujer que se mencionaba en el relato anterior.
” — Todas están dispersas, eres la primera a la que veo en un buen rato; hace un cuarto de hora vi a Kalissa… Pero después de parpadear la perdí de vista ¿no sabes a dónde se ha metido?— Exasperada y resignándose a que ya no podría seguir con su lectura la mujer de platinados cabellos se puso de pié cerrando su libro.
“ — Eres la primera que veo desde que me levanté y en vista de que estaba enfocada en la lectura, puedo decir que no noté si Kalissa estaba cerca o no— la réplica de la pelirroja fue bastante rápida ante la respuesta recibida.
” — ¡Shanna! No seas mezquina, se bien que aunque estés leyendo no puedes dejar de prestar atención a tu alrededor, si alguna de nuestras hermanas hubiera pasado cerca de ti o lejos, lo habrías notado— La peliplata esbozó una sonrisa ladina, su hermana la conocía bien, quizás era un mal hábito pero nunca podía dejar de notar en donde estaban cada una de sus relativas.
“ — Bien; bien… Kalissa, Sirce, Beatrix, Lilith y Cassandra están reunidas en el mismo sitio; cerca de una de las lagunas que reflejan lo que ocurre en el mundo humano… Morgana y Victoria se encuentran en el recinto, Yurika está cerca de la cascada y Yofu está en los jardines del milenio— Esperaba que su respuesta fuera suficiente para aplacar la curiosidad de su hermana, pero también se atrevió a agregar; —Deberías ir con el grupo mayor y alertarlas, pronto será tiempo de que les toque hacer patrullaje y necesitan estar en…— No pudo acabar sus palabras puesto que fue interrumpida por la pelirroja.
” —Perfecta sincronía, cuerpo y mente… Lo sabemos Shanna, descuida; no es la primera vez que vamos al mundo humano…—
“ —Será la primera vez que irán sin mi y deben estar totalmente alertas, no quiero percances de ningún tipo. Se supone que layla está en éste momento haciendo guardia en uno de los sectores pero ella sola no puede cubrirlo todo, es por eso que irán de apoyo pero si las cosas se complican, deben volver inmediatamente ¿entendido?—No quería ser mandona, pero le preocupaba que algo pudiera ocurrirle a sus hermanas. Aquellas palabras se las decía a la pelirroja porque sabía que era una de las más razonables del grupo que iría a la tierra .
“ — ¡No puedo creer que sean tan mojigatas! ¿¡Es en serio!?—Los reclamos provenían de una mujer de curvos cabellos color blanco y unos azules ojos tan claros como el cielo. Su reflejo era vanidad y cierta sensualidad, su traje era algo atrevido y cubría apenas lo suficiente del pronunciado cuerpo del ángel.
” — No es necesario alterarse Cass… Sólo dijimos que no estábamos interesadas en “conocer a fondo” a nuestros iguales… Me parece un descaro—La réplica había venido de una chica de cortos y verdes cabellos, poseía algunas marcas en el rostro que le daban un aspecto extravagante, a su lado se encontraban otras 3 mujeres; sus aspectos eran completamente variados, cada una llevaba un atuendo parecido al de la otra diferenciándose en los colores y detalles de oro y plata que sus portadoras poseían. La peliblanca frunció el ceño y se cruzó de brazos con ligera molestia ante la respuesta.
“ — De verdad que tienen que ser muy mojigatas para no aceptar… Ni Shanna es tan cerrada, además Victoria y Layla ya accedieron—
” — C-creía que Victoria tenía algo con William…— Esta vez la respuesta vino de parte de la chica de azules cabellos y púrpuras ojos, su piel parecía ser de porcelana mientras que su apariencia era completamente angelical a diferencia de la grotesca Cassandra.
“ —E-eso… E-es decir… W-willian y V-vicky s-se ve que s-se quieren…—La tímida réplica fue dada por una chica de cabellos en tonalidad naranja, en sus mejillas podía verse un claro sonrojo por la intervención que acababa de dar; no estaba acostumbrada a dar sus opiniones abiertamente. Su nombre era sirce.
Un pequeño chasquido salió de los labios de la peliblanca quien hizo un ademán negando. — William aún no le dice nada a Victoria, además ellos no se llevan nada bien. Tienen el síndrome Kalissa/Petter— Al escuchar su nombre la aludida dio un chillido de molestia y dejó de observar el lago levantándose
"— ¡A mi no me metan en sus asuntos!— Había sido su réplica de molestia por la situación que se estaba presentando. Ante la queja las demás no pudieron evitar reírse. La apariencia de esta última era muy parecida a la de la peliblanca; la única gran diferencia resaltante era el color de cabello; mientras cassandra tenía un tono blanco, el de Kalissa era color ébano… Y en sus alas algunas plumas que debían ser blancas estaban teñidas de negro.
"—¡No es gracioso chicas!—”
“ — Kalissa… ¿Cuándo le dirás que sí a Petter?, es un excelente partido— La pelinegra no respondió a esa pregunta y lilith se atrevió a opinar.
” — Deberían dejar de presionarla… Si no quiere nada con Petter es su elección ¿no lo creen?.—"
“ — Lo que sucede Lilith… Es que ella aún no olvida al humano que hizo que sus plumas se tiñeran de negro—” Las crudas palabras vinieron por parte de la pelirroja que se acercaba a la escena junto a la Shanna. Ante la respuesta la pelinegra frunció el ceño y tomó una piedra aventándosela a la pelirroja. Shanna decidió no meterse en la discusión verbal así que se hizo a un lado dejando que sus hermanas arreglaran sus asuntos entre ellas mientras que ella saludaba a las demás.
Mariam esquivó fácilmente la piedra y se lanzó sobre su hermana tumbándola al suelo sin lastimarla, tan solo la inmovilizó para que se quedara tranquila. Sabía que el tema del humano era algo delicado pero haciendo silencio y suponer que nada ocurría para ella no era una solución.
“ —Oye… —Intentó llamar la atención de la pelinegra.”
“ —¿Que quieres Mariam?—Replicó con cierta molestia al tenerla sobre ella. La pelirroja no le respondió al momento ya que primero se le quitó de encima y le hizo una señal con la cabeza para que la siguiera. Ambas se adentraron un poco más al bosquejo y una vez lo suficientemente alejadas Mariam suspiró deteniéndose.
” — ¿Y bien?— Inquirió la pelinegra en vista de que su hermana no hablaba.
“ — Iremos solas al mundo humano…—Aquello sorprendió un poco a la pelinegra… Era ciertamente extraño que Shanna no las acompañara esta vez…— Layla ha estado buscando pero no hay señales de él… Igual puedes intentar buscarlo por un corto período de tiempo… Sé cuánto lo quieres Kalissa… Y aunque esto me fastidie en sobremanera, te cubriré por un rato, sólo para que termines de abrir los ojos y entiendas que Ángeles y humanos… No se mezclan además de que…—No pudo terminar su frase ya que fue atrapada en un abrazo por la pelinegra.
"— Gracias… Significa… Mucho para mi…— La pelirroja tan solo dejó escapar un suspiro y correspondió el abrazo de su hermana sin prevenir el peligro inminente que su decisión desencadenaría.