Comentario crítico: De la razón a la deshumanización
La película Relatos Salvajes (2014) dirigida por Damián Szifrón muestra seis historias diferentes en las cuales la armonía y el caos están en constante juego y competencia. Al principio, empieza por exponernos ese ambiente salvaje y de rivalidad entre los animales, el cual ya nos introduce a un mundo tensionante y competitivo. Los dos relatos con los cuales vamos a realizar el comentario crítico y asimismo vamos a relacionar con el individuo, la ciudad, la sociedad, la razón y el instinto son el tercero, que cuenta la historia de dos hombres en una carretera y mediante una discusión terminan por liberar su instinto más primitivo con el fin de probar ser el más fuerte; y el cuarto relato que interpreta Ricardo Darín, donde su personaje se ve enfrentado a una sociedad injusta y corrupta.
El cuarto relato, protagonizado por Ricardo Darín, trata sobre un ingeniero reconocido en la ciudad quien es adicto a su trabajo y está enfrentándose al divorcio con su esposa que le quiere quitar la custodia de su única hija. Darín, que interpreta a Simón en el relato, parquea su carro por un instante en la calle para recoger el ponqué de cumpleaños de su hija, y mientras esto ocurre una grúa pasa y lleva el carro a los patios por estar mal parqueado; Simón, indignado por este sistema burocrático, va al “los patios”, donde discute y le reclama a un trabajador que le retiren la multa, le devuelvan el dinero y el tiempo que invirtió en llegar allá y le pidan disculpas, pues les reclama que la acera no estaba pintada ni señalizada para que él se diera cuenta de que no se podía parquear en ese sitio. La misma situación le sucede otra vez, donde poco a poco se puede ver cómo el personaje va perdiendo el control y el raciocinio; va a la oficina principal de tránsito donde reclama por lo mismo de la anterior vez, lo toman como una broma y este pierde por completo el control y rompe la ventanilla, el suceso se convierte en un escándalo en la ciudad y es despedido de su empresa. Simón, que ya se encontraba en la ruina, sin familia, sin trabajo y solo, pierde completamente su razón y mete un bomba en el carro, lo parquea en un lugar donde está prohibido y espera sentado en un café a que se lleven el carro; al poco tiempo una grúa pasa y se lo lleva, en el momento en el cual es depositado en el patio el carro explota, pero esta explosión no causa daños de mayor importancia, ni la muerte de alguien. La prensa intenta ocultar el acto “terrorista” de Simón por medio de las redes sociales, convirtiéndolo en una broma, lo esconden bajo el hecho de que Simón tenía el radio de la explosión calculado para no causar ningún daño. Esta situación permite que el espectador se relacione y adentre en la situación por la que pasa Simón, ya que yo diría que es la única situación la que no es realmente exagerada en cuanto al desarrollo y le pasa a muchos ciudadanos que se ven enfrentados a un sociedad injusta en la cual sienten que les es arrebatada su dignidad. De igual manera, se encuentra la simbología del fuego, que muestra la dualidad que le daban los mayas, entre la existencia de los principios supremos e irreductibles, siendo uno del bien y otro del mal; siendo también el orden físico que evoca a la necesidad, en este caso el enfurecimiento de Simón y su acto irracional del final; y el orden moral, el cual es la libertad y el deber.
En el corto número 3, los actores encarnan la versión más primitiva del debate entre razón e instinto. Leonardo Sbaraglia le da vida a un personaje de clase alta, esto se puede ver por su auto y la forma en que se viste y expresa; y Walter Donado nos muestra a un personaje de clase media o baja, arraigado en sus principios más violentos que terminan por condenarlos a ambos.
El corto comienza con Diego Iturralde (Sbaraglia) manejando su costoso carro a alta velocidad por una gran vía solitaria, pero al encontrarse con Mario (Donado) se ve obligado a reducir la velocidad. Cuando trata de pasarlo, es cerrado por el otro con su pequeño y destartalado carro, y en respuesta Diego lo insulta y continúa su camino. Desde este punto la lucha de clases es un tema que se destaca en el corto, puesto que está Diego, dispuesto a pasar por encima de Mario, pero este se lo impide y lucha fuertemente. Después de un tiempo, una de sus llantas se pincha y es necesario que pare al lado de un puente e intente cambiarla, aunque como se puede inferir, es la primera vez que lo intenta y por lo tanto, le toma tiempo. Cuando está a punto de terminar, es interrumpido por Mario que se avecina. Es tal vez incluso por un instinto de protección, que el miedo lleva a Diego al encierro en su auto mientras que su carro es quien sufre todas las repetidas agresiones impulsadas por el resentimiento del otro. Al principio, Diego se ve sometido y trata de resolver el asunto de la manera más civilizada posible, pero en respuesta a la violencia de Mario, su instinto lo impulsa a actuar de la misma manera empujando el carro del otro por un extremo del puente. Habiendo hecho esto, tiene la oportunidad de irse triunfante y continuar con su camino, pero al igual que Mario, su resentimiento y su sed de venganza hacen que se devuelva para terminar lo que empezó y reclamar su puesto de "el más fuerte". Al ser impulsado por estas emociones, el instinto toma el lugar de la razón y lo lleva a tomar una decisión que acaba por matarlo.
Desde nuestro punto de vista, este es el corto donde las acciones violentas y el instinto de supervivencia se evidencian en mayor parte. Es destacable cómo, sin importar la condición económica o el ámbito en el que se desarrollaron, al final triunfa la condición más primitiva y violenta del humano desatando un instinto animal con el fin de sobrevivir y vengar lo sucedido. Szifrón hace una burla cuando los detectives dictaminan que el origen e impulso del crimen fue pasional, cosa que realmente ocurre, tal vez no por una pasión amorosa pero si al ser llevados por una pasión vengativa en un intento por reivindicar su puesto hasta el punto de deshumanizarlo y casi por convertirlos en animales. A pesar de dicho instinto de "supervivencia" ninguno sobrevive, y ambos terminan incinerados e irónicamente abrazados como iguales.
Para finalizar, Relatos Salvajes es una película muy entretenida que cautiva desde el primer momento. Es destacable como el director muestra las reacciones llevadas al extremo por nosotros mismos en ámbitos cotidianos, y las relaciones entre el individuo, el entorno, la sociedad y como esta última también se vuelve protagonista al formar parte o impulsar de alguna manera esas decisiones por instinto y locura.
Por:: Camila Pacheco y Maria Alejandra Otalora