— Me duele el culo, pero se me pasará. —respondió con una suave sonrisa. Se pasó la mano por dicho lugar, la verdad es que aunque hubiera sido una caída de apenas un metro de altura, era más bien por la forma en la que había caído. Sin embargo, esperaba que se le pasara. — ¿Te ibas a subir a la montaña rusa, Brian? —le preguntó, dirigiendo su mirada hacia la atracción y luego la volvió a posar en el muchacho. Se alejó un poco de la cola para no entorpecer ésta y colocó su mano en el hombro ajeno. —Ven, no quiero que vuelvan esos salvajes y nos tiren a ambos ésta vez.
—Es bueno oírlo —respondió, sonriendo un poco. Al oír la pregunta de la contraria, encogió sus hombros a modo de respuesta—. No realmente, sólo estaba caminando... —aclaró, a la vez que seguía su consejo y se corría un poco del lugar al mismo tiempo que ella. Acto seguido, continuó hablando—. ¿Tú ibas a subir? —curioseó, considerando por un momento que quizá podían subir juntos a la atracción. Había subido un rato antes a la misma, pero no parecía una mala idea hacerlo nuevamente—. Aunque dudo que sea posible si todos continúan amontonándose como salvajes —reflexionó, pues no le hacía falta ver la totalmente desorganizada fila para notar que allí estaba.















