Entrecerró sus ojos durante un momento, ciertamente extrañado por las palabras del contrario. Sin embargo, luego de un par de segundos, simplemente soltó una risa y negó con diversión. —SÃ, de acuerdo… ¿Quieres subir? —preguntó, señalando con un leve movimiento de su cabeza en dirección a la escalera y dejando de lado el tema de la tortuga.
Soltó una risa de igual manera y ladeó sus labios un poco, asintiendo un par de veces. -- Está bien, Bri... te sigo. -- le sonrió al chico y esperó que este comenzara a avanzar para seguirlo luego.














