Camino. Camino. En la esquina veo a alguien, un hombre, un hombre vestido de traje. Está sonriendo y observando el cielo. Sigo caminando. Cruzo la calle. En la próxima esquina vuelvo a ver a alguien, un hombre, el mismo hombre. Sigue sonriendo, sigue observando el cielo. ¿Cómo llegó tan rápido? Sigo caminando. Doblo en la calle de siempre. Ahí está otra vez. Siento miedo. ¿Quién es? Paso junto a él. Me detengo unos metros más allá, en el paradero del autobús. Volteo. Lo busco con la mirada. Ya no está. ¿Quién era?
Vienen por mí.















