No es como si Luna tuviera todas las ganas del mundo de hacer esto…. pero no tenía demasiadas opciones “Va a estar todo bien” se reafirmó al tomarle la mano a Mino, el cual estaba empujando el cochecito de su hija. Estaban todos allí, era algo así como apoyo moral el que iban a darle, y todos estaba por ir a la casa de Karen, lo cual no sabía si era una buena idea…. pero debía hacerlo, Michael tenía aún algún cierto derecho a ver a su hija. Así que mientras escuchaba a Renata decirle algo a Jungkook acerca del sol y a Alain decirle a Zelda que no corriera, observó la puerta de la casa Clifford y suspiró.
“Esto es una mala idea” dijo al aire, mientras tocaba el timbre y observaba a Mino alzar a Hana y apoyarla en su pecho, porque había empezado a llorar probablemente por el calor “Taehyun, ya sé que hace calor…. acá tenés juguito” dijo dándole su jugo de uva mientras esperaba que le abrieran la puerta, Taehyun era algo así como su hermanito menor, así que era obvio que iba a cuidarlo tanto. Ya le había dado una sombrilla, una gorra y le había puesto protector solar, pero un juguito no le hacía mal a nadie. “¿Qué hacen que no abren?” preguntó con molestia “Este calor no puede ser bueno para Hana”
“Jungkookie-ah, no te quedes mucho tiempo al… Vení acá, ponete protector solar que el sol acá es una mierda y te vas a quemar todo.” Dijo poniéndose en su papel de hermana mayor gedienta, apreciando que Jungkook fuera un ángel y la dejara cuidar de él — aparte de que sus hyungs le habían dado la tarea de hacerlo después de que su empresa dejara que él viajara para acompañarla a ella en su viaje a Sydney para apoyar a Luna, que había traído a Hana para que el gordo imbécil la conociera. Por supuesto que Renata no estaba de acuerdo con esto porque un padre no hacía eso sino que un verdadero padre era como Mino, que se había hecho cargo de la bebé y realmente la amaba y la estaba criando a la par de su mejor amiga, pero no era su decisión y lo único que podía hacer era apoyarla dado que apoyo era una de las cosas que Luna más necesitaba en este momento. “Amor, ¿cómo estás manejando el calor?” Le sonrió a su novio, que le devolvió la sonrisa mientras le acomodaba la gorra y le decía que lo estaba llevando bastante bien. “No importa lo que pase, vos no te preocupes que me la banco. Le voy a bajar los dientes al gordo mogólico si se hace el piola.” Bromeó ahora mirando a la puerta de la casa de los Clifford, que acababa de abrirse para revelar a Karen y Daryl junto al perro de la familia y uno más chiquito que no dejaba de ladrar.
Renata tenía en claro que por supuesto los otros tres imbéciles iban a estar ahí porque seguramente se imaginaban que ni ella, ni Amethyst, ni Alain se iban a perder de estar al lado de Luna en este momento listas para poner en sus lugares a todos si se hacían los poronga, pero sin embargo verles la cara nunca dejaba de ser desagradable como la mierda. “Buenas tardes.” Saludó sin mirar a ninguno a la cara y miró a Seunghyun rodando los ojos porque ya se veía venir la ola de pelotudez y se sentía mal por tener que exponerlo a esta paparruchada de verles las caras a estos mogólicos. Daba igual, en realidad, porque estaban ahí por Luna, Hana, y Mino también — no para ver al ridículo de Michael llorando como un pelotudo queriendo abrazar a Luna sin siquiera haber mirado a Hana, que estaba tranquila en brazos de Mino — su verdadero papá. “¿Siquiera te importa Hana?” Soltó antes de poder tragarse las palabras y mantenerse controlada. Too late, ahora no se iba a poder callar. “Sin ofender a tu mamá… mil disculpas, Karen. Vos sos un hijo de re mil puta.” Acusó, sacudiendo la cabeza con incredulidad porque no le entraba en la cabeza cómo carajo podía ser que fuera tan malparido. “La concha de tu hermana, te juro que… Perdón, Luna. No puedo… no puedo. Me dan ganas de romperle la cabeza.” Dijo con una risa irónica y se disculpó antes de salir al patio para calmarse un poco porque no quería armar más quilombo. Encima seguro ahora había alterado a Luna y… “La re puta madre que me parió. Maldita sea la hora que conocimos a estos negros de mierda.” Susurró llevándose las manos a la cara porque estaba muy frustrada.
Hacía seis meses que estaba en una relación pública con Renata Grimaldi, y hacía algo así de un año que se habían conocido por primera vez…. Y aunque podían llamarlo ridículo por pensar en estas cosas teniendo su edad, Choi Seunghyun estaba completamente seguro de que había sido amor a primera vista; en alguna revista había leído que las personas que se conocían en los aeropuertos tenían un 72% más probabilidades de enamorarse, y quizás eso era lo que había pasado, porque en cuanto el le devolvió un porta maquillaje que se había caído de una de sus valijas no pudo quitarle la mirada a sus hermosos ojos marrones ni a su sonrisa brillante ¿Y cómo olvidar la delicada forma en la que caían sus cabellos? Seunghyun no tardó demasiado en seguirla en Instagram y comenzar a hablar, y en cuanto quiso acordar ahí estaba él, en una rodilla pidiéndose que se casara con él, bajo el cielo estrellado de Jeju, en un ambiente que solo podía ser descrito como de cuento de hadas.
Por eso mismo, conocía todo lo que podía llegar a conocer de Renata Grimaldi, nada podía asustarlo, por eso cuando ella le pidió que la acompañara a Sydney para acompañar a Luna a ir a que su hija visitar al desagradable de su ex Seunghyun no dudó ni un segundo… pero ahora que veía la situación, entendía por qué Renata le había dado la opción de no ir. El ex de Luna a parte de ser un gordo impresentable parecía más interesado en ella que en su hija, y Renata estaba perdiendo el control entonces cuando se fue le puso la mano en el hombro a Mino y le susurró “Tranquilo amigo, solo es esta vez y ya está” para luego irse afuera con su hermosa prometida “Mi amor ¿Estás bien?” preguntó mirándola con preocupación porque estaba se la notaba alterada “Jagi, no te ves para nada bien” dijo besándole la frente para ver si era que el calor le estaba haciendo mal, pero parecía normal “¿Quieres ir al baño?” preguntó abriendo la puerta de vidrio al living para acompañarla hasta el baño de las visitas, donde comenzó a vomitar según lo que escuchaba “No sé, creo que todo esto la descompuso” dijo suspirando a Jiyong, que también los había acompañado, porque no solo su prometida estaba mal, sino que se escuchaba que en el living no la estaba pasando mejor.
Esto era una mala idea… malísima para ser más preciso, pero Mino no podía oponerse a los deseos de su novia ni tampoco iba a hacerlo. Él ya había dado su opinión sincera porque entre él y Luna no había secretos y aparte de eso por supuesto había viajado a Australia con ella y la hija de ambos, así que hacía todo lo que podía además de estar ahí constantemente para apoyar y proteger a dos de los más grandes amores de su vida. Era casi gracioso ponerse a pensar en lo muchísimo que había cambiado su vida en tan sólo un año, porque si se ponía a comparar a Mino de 2015 con Mino de la actualidad podía llegar a asegurar que eran dos personas completamente diferentes… Y todo se lo debía a esta increíble mujer que tenía a su lado, por el amor que le daba a diario y porque ella le había hecho el mejor regalo que se le podía dar a un hombre: el de ser papá. Por eso Mino ni lo dudaba: quería romperle la cabeza al idiota este que había tenido el descaro de decirle tantas cosas a Luna en nombre de querer conocer a la bebé para que en cuanto ella y Hana cruzaron la puerta se le fuera encima a Luna — ignorando completamente la presencia de la niña hasta que Renata se sacó de quicio todavía más rápido que él y empezó a gritarle furiosa. “Shh, shh… Tranquila, princesa. Papá está aquí.” Le susurró a su hija mientras la acunaba en sus brazos en un intento de calmarla ya que se estaba poniendo inquieta, más que nunca cuando el gordo desagradable le pidió a Luna si la podía agarrar ella antes de pasársela. “Sí, no creo que eso sea una buena idea. Ya sabes cómo se pone.” Le dijo a su novia, ignorando al gordo porque no era digno ni de que le dirigiera la palabra. Sin embargo, Hana fue con su mamá y Mino no quería quejarse — y no hizo falta, porque en cuanto el ridículo se le acercó Hana rompió en llanto. “Ésa es mi niña.” Murmuró en coreano haciendo reír a sus amigos, y se acercó a Luna mientras ella calmaba a su hija en un saloncito aparte al que los llevó la mamá del patético. “¿Estás bien, jagi?” Le preguntó quitándole un mechón de pelo del rostro y dándole un beso en la sien, observando con adoración como ella había podido calmar a su Hanita en un instante. “Tú y tus superpoderes de mamá.” Bromeó para hacerla reír antes de chequear su teléfono, que acababa de avisarle que tenía un nuevo mensaje directo de… “¿Qué carajo?” Ashton Irwin, sí. ¿Qué demonios quería el piojoso ese y por qué acababa de llenarle el teléfono de screenshots de una conversación que no le interesaba? O bueno… no le interesaba al menos hasta que leyó de qué se trataba y literalmente se le heló la sangre. Segundos después Mino estaba a punto de explotar y tras coordinar un pequeño plan con su amigo para sacar a las chicas de ahí, decidió que era hora de tomar el asunto en sus propias manos. Tenía que hacerlo por su familia. Este gordo infeliz no se iba a salir con la suya.
Al salir de nuevo al comedor después de que Renata convenciera a su mejor amiga de volver al hotel porque ella no se sentía bien y porque Hana necesitaba dormir tranquila, Mino estaba pensando cómo se iba a excusar porque dudaba que Luna quisiera escucharlo decir que con ’sólo quiero hablar unas cositas con él’ en realidad no se refería a charlar sino a romperle la cabeza para que le quedara bien claro que con él no iba a joder, y mucho menos con su familia estando de por medio. “Estaré ahí en un ratito, jagi. Tú no te preocupes. Te prometo que estaré bien.” Le sonrió para calmarla y luego miró a sus amigos, quienes estaban todos más que listos para saltar en su defensa y la de las chicas. “Los muchachos estarán conmigo, no pasa nada.” Insistió dándole un beso corto en los labios antes de besar a su hijita en la frente y susurrarle que su papi la amaba. “Ve tranquila.” Volvió a sonreír haciéndole un gesto a Renata para que la sacara de ahí junto con las personas que podían ponerse sensibles por lo que estaba a punto de suceder. “Taehyun, de verdad no me molestaría que te quedes pero te necesito con Luna y Hana, ¿sí? Por favor. Hazlo por tu hyung y te compraré juguito de uva.” Le ofreció riendo mientras el maknae le pegaba un golpe en el brazo diciendo que no fuera condescendiente con él y se iba detrás de su adorada amiga Luna. “Bien… Michael, ¿por qué no tenemos una charla? De hombre a gordo ridículo que se piensa que puede aparecerse en la vida de mi mujer y mi hija porque a él se le ocurre… ¿Te piensas que te va a funcionar?” Inquirió yéndose encima de él para hacerlo sentir amenazado, lo cual había sido mucho más fácil de lo que esperaba de alguien que estaba tan dispuesto a todo con tal de salirse con la suya. “¿Piensas que a esa chica que está contigo realmente le va a dar ternura verte con la bebé cuando no puedes ni siquiera fingir que te interesa la niña? Porque déjame decirte una cosita, idiota… Tú puedes hacer lo que carajo quieras con tu ya miserable vida, pero de ninguna manera te voy a dejar que quieras venir a destruir mi familia en el proceso. No te voy a permitir que tengas la maldad de querer usar a ‘tu propia hija’… mi hija para que la mujer con la que estás sienta algo que bueno… probablemente, siendo sinceros, tú no puedes causar en nadie.” Espetó en tono burlón porque honestamente este gordo era un jodido chiste. “Es decir. Mírate. Das asco. Y si me dijeras que es sólo por fuera bueno… al menos eso tiene arreglo. ¿Pero de aquí y de aquí?” Le señaló su cabeza y su pecho a la altura del corazón, con bastante fuerza. “Eres una persona horrible, Michael Clifford.” Dijo con más odio de lo que planeaba, y de repente, el puño del ridículo tocó su mejilla con fuerza… Bah, si se lo podía llamar fuerza. Soltando una risa, Mino miró a un sorprendido Seungyoon y un expectante Seunghyun, y luego sin meditarlo antes tiró el próximo puñetazo derechito al pómulo del gordo. No sabía en lo que se había metido. No tenía ni la más mínima idea.
Desde el fatídico momento en el que Calum olvidó borrar ese video que había grabado con Nia y Amethyst entró a su galería para enviarse una selfie que se había tomado con su celular y lo vio todo había cambiado para él. Su hermosa Amethyst ya no le tomaba la mano ni le daba besos de buenas noches ni tampoco estaba para hacer cuddling con el, todo por un maldito error que había cometido. “Todo va a salir bien, mate” le aseguró a su mejor amigo, mientras esperaba que apareciera Luna y el muñeco de torta que tenía de novio con la hija de Michael. Calum no iba a mentir, en realidad estaba ahí para verla a Amethyst, porque tenía que verla y hacerle saber que la extrañaba, sabía que ella aún tenía sentimientos por el y que no sería difícil apelar a ellos, y en cuanto la vio fue como volver a ver el sol después de un largo invierno... para luego volver al invierno porque estaba tomada de la mano de un jodido minion que a penas era más alto que ella, no importaba si ella estaba usando tacones o no. Y lo peor de todo es que el estúpido parecía alegre y saludaba a todo el mundo como si fueran jodidos amigos de toda la vida “Púdrete” susurró más para el mismo que para otra persona, porque la rabia que tenía era intensa.
Aunque Calum pensó que estaba siendo bastante disimulado en eso de las miradas de odio, de repente Amethyst se acercó a él y le dijo que dejara de mirar así a ‘Jimin’ —aunque ni siquiera sabía si ese era el nombre real del elfo de jardín— porque sino iba a conocer el peor lado de ella, y Calum solo pudo sonreír de lado y decir que en realidad no lo estaba mirando a él, a lo que Amethyst le respondió que no la tomara por estúpida, para luego volver al lado de su enano de circo, a ser amorosa cuando en realidad tendría que estar a su lado. Tanto fue el odio en el que estaba consumido que casi no notó cuando Amethyst se fue con el gnomo y solo se quedaron tres de ellos y él pudo notar que esto no iba a ser nada bueno, sobre todo cuando Mino —y que Michael lo perdonara por pensar esto, peor ahora que estaban cerca la verdad es que notaba por qué Luna se había ido con el chino— se acercó a él y empezó a balbucear cosas en un inglés bastante mejor del que esperaba de él. Hasta que Michael obviamente le pegó un puñetazo y “Hora del show” dijo saliendo a golpear al que era ‘el chico’ de Alain, just because the giggles, siendo detenido por Luke diciendo que pararan, no sin antes recibir un golpe del novio de Renata, para luego observar como Michael estaba literalmente siendo molido a golpes por Mino, por lo que tuvo que intervenir dándole un golpe... y la cosa no terminó bien. La cuestión es que en unos minutos, Michael y el habían quedado con una cantidad más de golpes de las que ellos habían podido darles a los otros “¡Traidores, son unos traidores!” gritó porque Luke no había querido pelear con ellos y Ashton ahora los estaba llevando a una farmacia y luego al hotel “¡¿POR QUÉ SE PUSIERON DE SU LADO?!” preguntó aún sosteniendo el filete de res contra su cara, todavía lleno de odio porque no podía creer que el enano se había ido y el se había perdido de molerlo a trompadas. “Me las van a pagar” dijo, no sabía si por sus propios amigos o de los otros tipitos.














