Renata no podía decir que no se lo había visto venir considerando que hacía varias semanas que su cuerpo había empezado a funcionar de maneras poco habituales, por así decirlo, y a pesar de que había inventado quinientas excusas diferentes para justificarse cuando era necesario… ella como que sabía lo que estaba pasando. Sólo estaba esperando el momento indicado para confirmar sus sospechas, y al parecer eso había llegado un toque antes de lo esperado porque Luna, Amethyst, y Alain —en literales palabras de Amy— ‘no eran ningunas pelotudas’ y la terminaron arrastrando a una farmacia a comprar veinticinco tests de embarazo. “Ay, es demasia… ¡NO ME GRITES, FORRA, QUE PUEDO SER UNA MUJER EMBARAZADA Y ESTOY SENSIBLE!” Exclamó agitando una cajita en el aire antes de que su mejor amiga la empujara adentro del baño del hotel para que empezara a mear en palitos, pequeños recipientes, y papelitos. “Ya está, ¿puedo salir ahora?” Preguntó golpeando la puerta —que estaba cerrada con llave desde afuera, sip— y se corrió para atrás cuando escuchó los pasos de las tres, que la agarraron del brazo y la sacaron para afuera antes de encerrarse ellas, las muy conchudas. “¡EY! Che, es mi pis… ¿NO TENGO DERECHO A NADA?” Dijo golpeando sin parar, rodando los ojos cuando se escucharon al mismo tiempo tres respuestas diferentes: un simple ‘no’, un ‘cuando seas una madre sí’ en acento francés, y un ‘CALLATE RENATA’ en ruso. “Uh, chupenme la pija las tres, ¿saben? Yo me voy a dormir una siestita. ¡Chau, putas!” Soltó una risa sarcástica y sacudió la cabeza escuchando los tres ‘chau’ al unísono, antes de tirarse en su cama a pensar en lo que podía llegar a pasar ahora.
Si daba negativo… bueno, nada. Pero si daba positivo… Renata no pudo evitar sonreír mientras se ponía las manos en la panza y cerraba los ojos, contenta porque… ¿cómo no estar feliz con el presentimiento de que iba a tener unas noticias tan lindas? Nunca hubiera pensado que ella iba a estar tan piola con todo este temita y que de hecho estuviera rogando que fuera cierto que estaba embarazada, porque simplemente no parecía ser lo que iba con la persona que era. O que solía ser, bueno. Desde que había conocido a Seunghyun su vida había dado un giro de 180 grados y Renata literalmente no podía estar más contenta de haberse enamorado de un hombre que la amaba incondicionalmente — y no le había tomado demasiado darse cuenta que ella lo quería de la misma manera, al punto de que cuando él le propuso casamiento ni siquiera lo dudó y le dijo que sí. Lo amaba de verdad y no había mejor manera de explicarlo que esa, así que cuando empezó a escuchar el griterío viniendo del baño, Nate sonrió y empezó a llorar de la emoción. Estaba sucediendo. Segundos después, tenía a sus tres mejores amigas técnicamente encima de ella gritando y llorando también mientras la felicitaban en todos los idiomas posibles. “¡AHORA TENGO DERECHO A MI PIS!” Gritó alegremente, y un segundo después Alain le dio un golpecito en la frente por idiota. “¿Qué hacés, estúpida? ¿Te parece que ésa es manera de tratar a una futura madre?” Reclamó subiendo y bajando las cejas, dejando que Luna la tacleara y le diera todo un discurso de madre emocional, la muy gay. Igual, no sabía ni para qué abría la jeta si ella iba a estar igual en unos meses así que… “Bueno hijas, es hora de… banquen, tengo un mensaje del señor Choi. Dice que…” Antes de terminar de leer en voz alta, Renata soltó un chillido y Amethyst le sacó el teléfono para reírse mientras le leía a las otras dos lo que decían los mensajes de su prometido confesando que, de hecho, quería un bebé. “No respondas vos, yo… ¡Dame, forra! Es mi deber como futura señora Choi informarle a mi futuro marido lo que sucede.” Anunció, contestándole con un par de puns mientras echaba a su Squad y lo convencía de que viniera a verla para poder darle las excelentes noticias de que se le había cumplido el deseo. “Dope bad dad jokes, congratz.” Susurró para sí misma al enviarlo, satisfecha con su ingenio y sentándose bien en la cama a esperar.
Seunghyun estaba acostumbrado a ser exitoso, es decir desde hacía años pertenecía a la boyband más grande del planeta, pero nunca se había sentido completamente exitoso hasta... hasta que la conoció a Renata. Y podía decir que nunca se había sentido más dichoso cuando ella le dijo que si, que definitivamente iban a casarse, en resumen Seunghyun era el hombre más afortunado del mundo “¿Que pasa Hanami?” le preguntó a la bebé mientras le cambiaba su pañal y ella lo miraba con sus ojos enormes ojos celestes. No era un secreto que Seunghyun adoraba a los bebés, en especial a la pequeña Hana que era una hermosura, y no podía dejar de pensar en el momento en el que el fuera padre “GD... en serio, ¿Por qué no te vas a buscar algo de tomar al bar del restaurant?” preguntó mientras alzaba a Hana, porque su mejor amigo ya se estaba poniendo insoportable como solía hacerlo cuando tenía ‘uno de sus presentimientos GD’ definitivamente su mejor amigo era un genio en muchos aspectos, pero eso no quitaba que fuera increíblemente molesto en otros. GD, bastante ofendido dijo que ya le iba a pedir algo y se fue golpeando la puerta “Tío GD puede ser bastante sensible cuando quiere ¿Verdad Hanami?” dijo rozando su nariz con la de la bebé para luego terminar de leer el último mensaje de Renata y salir para su habitación “Vamos con la tía Renata” dijo mientras le ponía una gorrita color rosa y salía a la habitación que compartía con ella.
Al llegar encontró que Renata había estado llorando y el se extrañó “¿Pasó algo jagi?” preguntó preocupado dejando a Hana en la practicuna que Renata llevaba a todos lados con ella y la agarró de los hombros “¿Que ocurrió?” preguntó aún preocupado, mientras GD abría la puerta de un patadón y se ponía a gritar “¡KWON JIYONG PODÉS COMPORTARTE COMO UN SER HUMANO DECENTE NO VES QUE MI PROMETIDA ESTÁ.... ¿EMBARAZADA?” dijo lo último en un tono confundido porque Renata había dicho esa última palabra y él... no lo podía creer. Tanto así que tuvo que sentarse en la cama a sostener el test de embarazo y largarse a llorar desconsoladamente porque no podía creer que esto le estuviera pasando a él. Seunghyun iba a ser papá, lo último que le faltaba para completar su lista de felicidad. Y, aunque quería parar de llorar y formular una oración coherente no podia, sobre todo porque cada vez que intentaba decir algo, GD traducía con lo primero que se le cruzaba por la cabeza “Bro... B-b-asta" soltó cuando al fin pudo calmarse para ir a abrazar a Renata, mientras el seguía haciendo su patético intento de traducciones “En cuanto volvamos a Corea vamos a ir a un ginecólogo ¿Okay? Te amo mucho Renata, sos lo mejor que me pasó... vos y ese bebito” dijo envolviéndola en sus brazos para luego darle un besito en la sien “GD ¿Podés irte y darnos privacidad?” preguntó observandolo porque el se había puesto a abrazarlos, para luego reír “Si no lo hacemos el padrino de Bebé Choi se va a suicidar ¿Lo sabés?” preguntó quitándose las últimas lágrimas de felicidad del rostro.










