Estaba completamente exhausta, temía no poder resistir hasta el final del día para tirarse en la cama y descansar por fin. Había parado de estudiar en la biblioteca y se encontraba rumbo a su departamento en el tren, comodamente sentada. Mas al parecer sus párpados eran aún más fuerte que ella y sin desearlo se durmió placenteramente. Soñó con mundos paralelos y bestias jamás vistas antes de despertarse completamente desconcentrada y abrir los ojos de repente, gracias a lo que bien podía ser un empujón o un golpesito en el hombro dado que su concepción de los sentidos no estaba completamente alerta—. ¿Q-qué sucedió?
--Es la última parada. --Le sonrió cordialmente--. Te veías muy feliz durmiendo y toda la cosa, pero si no te despertaba lo harías a las cuatro de la mañana en la parte mala de la ciudad.











