Se encontraba cómodamente sentada sobre el verde pasto que cubría uno de los parques de la bella Napoles, con su vieja guitarra en su regazo mientras tocaba una melodía y se acompañaba por su voz. El estuche del instrumento se encontraba abierto frente a ella demostrando que estaba dispuesta a aceptar alguna colaboración monetaria, pero lo hacía en gran parte por el placer de cantar. Entonaba una bella canción a la perfección, con completa soltura y claridad—. I see this life like a swinging vine, swing my heart across the line. In my face is flashing signs, seek it out and you shall find —cantó, con su vista fija en los acordes que debía tocar, apenas prestando atención a su alrededor.
Había quedado con la rubia hace dos horas, definitivamente su impuntualidad no tenía comparación pero sabía que la muchacha le esperaría hasta bajo la lluvia. Corrió las últimas cuadras que le quedaban hasta el punto de encuentro y sonrió al verla disfrutando a pesar de su aparente ausencia. Caminó hacia ella y no guardo ningún escrúpulo al dejar un billete de bastante valor en la guitarra, para luego, con algo de descarez, ponerse a cantar junto a ella--. Old but I'm not that old. Young but I'm not that bold, and I don't think the world is sold i'm just doing what we're told













