RelatorĂa: NÂș 9 Â Â Â Â Â Â Â Â Â La consolidaciĂłn de los Estudios Territoriales como Ămbito de InvestigaciĂłn
Seminario: Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â EpistemologĂa de las Ciencias Sociales y Naturales.
Lugar: Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â Sala de Seminarios del Doctorado en Estudios Territoriales, Sede ICSH.
Tema EspecificĂł:        ¿Por quĂ© se ha vuelto tan difĂcil construir una teorĂa crĂtica? (Boaventura de Suosa 2006).
 Fecha: 18/08/2018.                                            Â
 Dentro de los modelos para el desarrollo de investigaciĂłn en temas sociales, es evidente y casi inherente la diversidad de problemĂĄticas situaciones y dificultades que se encuentran en su camino, a tal punto que es relativo y caracterĂstico de la ciencias naturales o sociales humanas y artĂsticas eso segĂșn (Boaventura de Suosa 2006: 17); ahora bien si redefinimos esta mirada o apreciaciĂłn y la corroboramos con los modelos investigativos tanto en investigaciones cualitativas o cuantitativas se puede corroborar dicho hecho, puesto que si bien los resultados pueden ser diversos y los productos de gran calidad, los procedimientos se complejizan segĂșn el mĂ©todo de investigaciĂłn, el tema o la finalidad, arrojando un modelo epistemolĂłgico nada simple al momento de desarrollar algĂșn un tema de investigaciĂłn.
 Para el posible caso nuestro, que nos enfocaremos en un modelo de investigación cualitativa y ahondaremos en las ciencias sociales no serå demås tener en cuenta la diversidad de factores que complejicen el desarrollo de la indagación modelos sociales comportamentales y de habitad enmarcan el que hacer de la exploración; sin embargo es relevante redebatir dichas condiciones caracterizando un sondeo de respuestas y alternativas que si son el caso suplan o den respuesta a fenómenos sociales o culturales que encontremos en el desarrollo del trabajo.
Sin embargo es de anotar que se corre el riesgo de teorizar el modelo investigativo y exceder con el afĂĄn de identificar modelos o paradigmas sociales, culturales o del habitad, no es de negar que la teorĂa social critica nos podrĂa orientar hacia un camino y logar buenos resultados, pero el orden crĂtico, analĂtico, tĂ©cnico y descriptivo podrĂa cambiar de orientaciĂłn y el resultado no serĂa el mismo; es asĂ que se debe hacer un marcado delineamiento y de quĂ© lado estarĂĄ la investigaciĂłn o mejor dicho y para simplificar de quĂ© lado estarĂĄ el investigador, formando parte activa del modelo investigado, o solo un instrumento transcriptor de lo que encuentre y exteriorice en su trabajo.
El investigador para este caso debe asumir un rol especifico en el que defina su posiciĂłn como traductor de lo que encuentre en el desarrollo de su investigaciĂłn, es inevitable que en algĂșn punto se sienta tentado a intervenir en el problema o modelo a investigar y se convierta o haga parte muy activa del problema o razĂłn por la que se investiga. Es a partir de lo anterior que el investigador definiendo su postura, establece teorĂas y modelos prĂĄcticos que transcriban y muestren lo acaecido de primera mano con una veracidad y versatilidad que permita entender a simples rasgos los hallazgos localizados, sin sesgos o preferencias que omitan u oculten informaciĂłn meritoria para el trabajo comisionado.
Es importante no caer en el juego de preferencias polĂticas o religiosas, afectivas o sentimentales, ideolĂłgicas y de gĂ©nero que alteren o desliguen cualquier indicio u oportunidad de hacer una investigaciĂłn mĂĄs clara concisa e imparcial, es relevante entender que el investigador social no puede asumir tintas medias pero tampoco polarizar actitudes o posiciones, puesto que es un instrumento basado en mĂ©todos que busca identificar modelos o fenĂłmenos sociales o que a su vez soluciones o medios para alcanzar un objetivo claro. âestamos enfrentando problemas modernos para los cuales no existen soluciones modernasâ (Boaventura de Suosa 2006: 25); es partir de acĂĄ que el autor plantea un reto donde estimula al investigador social a no solo quedarse con planteamientos bĂĄsicos si no ir mĂĄs allĂĄ de lo acontecido y elaborado evidenciando hallazgos o soluciones contemporĂĄneas a problemas contemporĂĄneos, con resultados a futuro contemporĂĄneos por igual.
De otro lado es igual de estrictamente relevante humanizar la investigación social puesto que si bien somos intérpretes de fenómenos o modelos propuestos en una exploración o en un proceso de
Indagar no podemos cosificar o estereotipar los sujetos o comunidades que estĂĄn en la investigaciĂłn, macartizar socialmente o culturalmente a colectividades o personas desligan y enrarecen la investigaciĂłn social alterando resultados o productos que cambien por completo la Ăłrbita de la investigaciĂłn.
No es de desconocer que una concepciĂłn de conocimiento infundida desde sus inicios ha sido la de orden absoluto, desligando del humanismo y de la sensibilidad del investigador convirtiĂ©ndolo en una herramienta fĂ©rrea a principios irrestrictos absolutistas en los que solo aquel que tiene el conocimiento es el mismo que tiene el poder supremo; desconociendo nociones bĂĄsicas de igualdad, fraternidad y solidaridad que en las ciencias humanas son el pilar fundamental para el desarrollo de cualquier estudio por pequeño que sea; enmarcando al investigador social a focalizarse en la bĂșsqueda de soluciones sin importar el mĂ©todo â no debemos contentarnos con pensar meramente sobre alternativas. Lo que se requiere es una forma alternativa de pensar alternativasâ (Boaventura de Suosa 2006: 27) es a partir de este llamado en el que se la debe jugar el investigador por una serie de alternativas de las alternativas y poder asĂ proyectar no solo una base del conocimiento mĂĄs sĂłlidas si no que asuma una exploraciĂłn con productos mucho mĂĄs variados permitiendo obtener varias miradas, varias razones, varios modelos, varios productos acertados o no pero con respuestas mĂĄs holĂsticas impregnadas de mĂ©todos mĂĄs claros y epistemolĂłgicos.
Siguiendo este Ășltimo principio fundamentado en la epistemologĂa y en la racionalidad de los estudios cientĂficos sociales, es de anotar que es inevitable en muchos casos caer en la invariabilidad de querer redefinir y etiquetar cada uno de los elementos, objetos, personas, cosas, modelos o fenĂłmenos encontrados durante un trabajo cientĂfico social, convirtiĂ©ndolos en la mayorĂa de los casos en solo cifras o tablas estadĂsticas deshaciendo todo principio humano y natural de este tipo de investigaciones, si bien es necesario tener un manejo de cifras y conceptos tĂ©cnicos o matemĂĄticos no se puede llevar al extremo de matematizar y convertir todo en estadĂsticas y cifras, desligĂĄndonos del fato humano, social, cultural y por ende territorial.
Ahora bien como lo enuncia la tradiciĂłn popular âNi tanto que queme al santo ni tanto que no lo alumbreâ no se puede llegar a extremismos en los que se desmientan he inutilicen la regularizaciĂłn matemĂĄtica y estadĂstica, el orden cientĂfico, y la episteme de la investigaciĂłn, desconocer los modelos matemĂĄticos y estadĂsticos es igual de pretencioso y errĂłneo como desconocer los factores culturales, sociales, polĂticos y hasta religiosos, un balance idĂłneo permite fortalecer los modelos y caminos para el desarrollo de una investigaciĂłn completa  y adecuada puesto que excluir alguno de estos factores acarrearĂa inexactitudes a la hora de abordar resultados, proyecciones o productos de un trabajo investigativo.
Esto reflejado en la mirada del autor (Boaventura de Suosa 2006) indica su marcado tono desligado de los modelos estandarizados y hegemĂłnicos que se han desarrollado histĂłricamente en la investigaciĂłn cientĂfica, puesto que en marca y reseña con frecuencia en el capĂtulo (ÂżPor quĂ© se ha vuelto tan difĂcil construir una teorĂa crĂtica?) la necesidad de humanizar mĂĄs la investigaciĂłn cientĂfica y alejarnos de los patrones rĂgidos y estandarizados establecidos por los modelos capitalistas e incluso mercantilistas.
AsĂ las cosas el autor enfatiza tambiĂ©n que âEl cientĂfico Social no debe diluir su identidad en la del activista pero tampoco construirla sin relaciĂłn con el activismoâ. (Boaventura de Suosa 2006: 29) no es de negar que el extremismo sumado a una profunda intervenciĂłn en los desarrollos e investigaciones puede alterar la mirada crĂtica e imparcial del investigador alterando notoria mente los productos o resultados esperados, esto se aplica generalmente en el investigador de corte social, puesto que es aquel que debido a la episteme de su investigaciĂłn debe sumergirse por completo en los elementos de estudio para asĂ poder comprender y dar a conocer esa mirada de investigador, esta inmersiĂłn puede o radicalizar al investigador o dar pautas mĂĄs claras y certeras para entender el problema o razĂłn de su investigaciĂłn.
A partir de esto Ășltimo se puede dilucidar que luego de una buena inmersiĂłn del investigador en su territorio de estudio podrĂĄ mutar del monoculturalismo al multiculturalismo puesto que debido a su formaciĂłn tĂ©cnica y cientĂfica es limitado a los saberes impartidos he impuestos por la academia, esto no es nada malo si lo llevamos a un ĂĄmbito meramente tĂ©cnico, sin embargo al momento de aceptar miradas y conceptos que estĂĄn fuera de la academia y parten de saberes tradicionales o ancestrales acaecidos desde el empirismo corre el riesgo de no ser reconocido y aceptado por la misma academia, puesto que los saberes ancestrales y tradicionales no son aceptados por la ciencia ya que esta solo le concede ese reconocimiento a los creadores de conocimiento cientĂfico.
Para el caso nuestro y contemporĂĄneo se puede hacer alusiĂłn a las mujeres parteras del pacifico Chocoano, Valle Caucano, Caucano y Caribeño, que durante varios siglos han permitido la llegada al mundo de centenares de niños; y feliz parto a madres gestantes en medio de la selva o el litoral, sobrevivir al exterminio feminista de la inquisiciĂłn durante los siglos XVI y XVII no fue poco pues la cacerĂa religiosa por el clero secular y regular casi las diezmas, pues la mezcla entre santerĂa y tradiciones paganas hacĂan de temer para tales Ă©pocas, puesto que sus rudimentarias practicas no eran bien vistas por los galenos de ese tiempo, sin embargo la misma selva que les dio esa labor las arropo, durante los siglos XX y XI gana trascendencia e importancia a tal nivel de reconocimiento mĂ©dico y baluarte patrimonial de la naciĂłn debido a sus saberes ancestrales y su disponibilidad para llegar a los rincones mĂĄs complejos de la selva pacĂfica, sin embargo a hoy de nuevo y saliĂ©ndome un poco del tema , esta tradiciĂłn esta en extinciĂłn, pues el albor de nuevas religiones y credos las señalan de nuevo como brujas y engendros maliciosos que van en contra de un credo o una fe a medias.
Retomando la discusiĂłn y basados en lo anterior se debe tener en cuenta que al contextualizar el conocimiento bajo las condiciones circundantes permite su factibilidad y viabilidad esto en el sentido que cualquier modelo de investigaciĂłn cientĂfica fundamentada en la episteme y retroalimentada por el empirismo no rampante si no basado en la experiencia y practica lo hace cada vez mĂĄs factible y progresivo ahora bien si se quiere y busca una evoluciĂłn de estas condiciones es necesario un cambio evolutivo constante de estos escenarios, esto denotado por el autor serĂa una emancipaciĂłn del conocimiento habitual; arriesgarnos como investigadores del territorio a oĂr los saberes ancestrales las tradiciones orales y sentires dese el saber popular nos permite ver mĂĄs detallado la respuesta a una pregunta cientĂfica, dejar de lado este entendimiento y no abordar una postura neutra desde la investigaciĂłn viciarĂa todo resultado y lo enmarcarĂa en modelos simplemente matemĂĄticos y estadĂsticos, dejando sin fondo y sin una mirada mĂĄs humana y social, enmarcando la investigaciĂłn en un solo modelo descriptivo y no detallado desde las ciencias sociales y humanas.
Si bien el autor (Boaventura de Suosa 2006) en su texto âÂżPor quĂ© se ha vuelto tan difĂcil construir una teorĂa crĂtica?â tiene un marcado tinte Marxista y una denotada ofuscaciĂłn hacia el capitalismo demeritado una y otra vez en varias reseñas metafĂłricas poco alegĂłricas, nos invita de una u otra manera a desarrollar modelos cientĂficos mĂĄs humanos y mĂĄs acertados, salirnos del reglĂłn impuesto por los modelos tradicionales nos permite abarcar miradas mucho mĂĄs condesciendes mucho mĂĄs apropiadas, desligarnos un poco de los modelos matemĂĄticos, estadĂsticos y alfanumĂ©ricos, permite relacionarnos mucho mejor con los entornos a investigar, hacer parte de la investigaciĂłn no solo como investigador si no como agente inmerso en la pegunta y respuesta de la investigaciĂłn abre una baraja hacia una episteme mucho mĂĄs franca, sin embargo, nos invita a no caer en extremismos y pasar de ser un agente neutral e imparcial a uno transgresor, desligando y re direccionando de forma errada un proceso investigativo su resultado, su respuesta y sus productos.
TambiĂ©n invita a establecer nuevos modelos para la soluciĂłn de incĂłgnitas y dificultades dentro de la investigaciĂłn de igual forma nos incita a establecer nuevos modelos y parĂĄmetro mucho mĂĄs humanos mĂĄs sociales y desligado de los complejos acartonados cientĂficos metodizado, y matematizados.
De igual forma concibe la idea de aterrizar al investigador social y a sus productos incitĂĄndolo a no ver su ĂĄrea de estudio, su campo de trabajo el territorio de prĂĄctica y sus habitantes como simples objetos o cifras, desconectarnos de los modelos absolutistas y reseñista permite entender no solo desde la tradiciĂłn o la memoria sino tambiĂ©n desde la experiencia y la oralidad  abriendo y abarcando otras miradas mĂĄs empĂricas pero mucho mĂĄs acertadas, esto combinado con  modelos matemĂĄticos no extremistas y pautas cientĂficas no tan radicales, permitirĂan al investigador social, al investigador del territorio una mirada y por ende un resultado mucho mĂĄs preciso, mĂĄs tĂ©cnico y acertado. Â