El exorcismo que no resultó. Me bautizaron cuando era súper grande para que me aceptaran en un colegio católico. Ésta es una de las veces en que más he sentido miedo; no entendía absolutamente nada y de repente me tomaron en brazos y me echaron agua en la cabeza. Lloré desesperada. Fue demasiado invasivo. Nada en contra la religión católica, con la Iglesia sí, pero eso es otro tema.
















