Nuevo año, ¿nuevos hábitos?
Conforme un nuevo año se acerca, las ganas de plantearnos nuevos hábitos nos invaden, no es casualidad, el simbolismo del "nuevo año" nos conlleva a pensar en un "nuevo inicio", en "otra oportunidad" para hacer las cosas... y eso, está muy bien.
A los seres humanos nos encanta el simbolismo. La simbología de un "nuevo comienzo" pone a nuestra disposición un abanico de posibilidades, sin embargo -y no es por ser aguafiestas-, muchas de ellas simplemente se van esfumando conforme pasan los primeros días del año.
Hay varios factores, el primero es que dirigimos todas nuestras energías y pensamientos a un hecho que no es la causa, sino la consecuencia y para alcanzar grandes cambios internos, debemos atacar siempre a la causa. Como repetidamente menciono, ir más allá de lo que se ve.
El segundo factor y que va muy de la mano del primero, es la ya conocida fuerza de voluntad. Seamos sinceros con nosotros mismos, a veces no es lo suficientemente "fuerte" para continuar insistiendo en ese nuevo hábito, pero en mi apreciación de las cosas, se debe en gran parte a que la relacionamos con esa consecuencia que mencioné en el primer punto y no a la causa en donde en verdad debemos destinarla.
¿Cómo perdurar en los buenos hábitos?
Tal vez un nuevo hábito sea dejar de fumar, pero no es el dejar de fumar al que debemos enfocarnos, es a la causa. Si nadamos contra la corriente, tarde o temprano nos cansaremos y esta nos llevará.
¿Qué te genera las ganas de querer fumar?
¿Ansiedad?, ¿o tal vez soledad..?, para reconocer la causa siempre recomiendo meditar y sobre todo sincerarnos con nosotros mismos. Demostrarnos sin tapujos lo que hay detrás de cada cosa que hacemos. No importa que sean nuestros pensamientos más oscuros. Es necesario identificarlos y reconocerlos para poder ser conscientes a la totalidad del asunto.
¿Pudiste identificar la causa?
Cuando llegues a este punto podrás ver con mayor claridad lo que debes corregir en tu vida, que no significa será fácil, por el contrario, necesitarás de toda tu fuerza de voluntad para ir mejorando este aspecto. Acá te dejo un post que escribí hace poco sobre cultivar la autoconfianza para alcanzar tus metas, seguramente te apoyará en el tema.
¿Cómo no caer en el intento?
En este punto quiero destacar dos cosas muy importantes y que siempre debes tener en cuenta para la realización de esos nuevos hábitos de año nuevo.
El primero es que hay una posibilidad de que caigas intentando efectuar estos nuevos hábitos, pero eso no está completamente mal, tanto tú como yo sabemos lo difícil que son alcanzar nuevas metas y objetivos, y el solo hecho de que continúes leyendo este post, ya representa un considerable avance porque significa que en verdad deseas hacer eso que te quieres proponer. Tampoco te quiero mencionar que caerás sí porque sí, también hay probabilidades de que salgas exitoso a la primera, pero si no es así, por favor, ¡no te preocupes y NO DECAIGAS!
¿Hay alguna diferencia en iniciar el 1 de enero al 3 de febrero, por ejemplo?, ¿es que no puedes iniciar hoy mismo con estos nuevos hábitos?, ¿qué es lo que te detiene al no poderlos efectuar desde hoy mismo?, porque la fecha es solamente un número y la fuerza de voluntad debe ir más allá de un simbolismo.
Pero como son tus planes y es tu ritmo, en el caso de que hayas querido empezar el 1 de enero y tengas una caída, nada te impide empezar en otra fecha, los límites y las excusas solo los pones tú. Lo importante, como mencioné anteriormente, es persistir.
El segundo punto y que te puede servir como incentivo y motor para lograr esas nuevas metas, es pensar lo malo que sucedería si continúas teniendo esos hábitos negativos que quieres cambiar. ¿Cuántas oportunidades perderías?, ¿cuántas cosas dejarías de vivir con tus seres queridos?, ¿cómo estarías de salud si sigues realizando esos hábitos perjudiciales?, ¿es que acaso no te valoras a ti mismo?. En algunos casos puedes recrear en tu imaginación esos escenarios catastróficos, porque subconscientemente le estarás transmitiendo a tu cerebro los peligros sobre continuar ejerciendo esos hábitos.
ACLARATORIA: esta terapia sobre recrear los escenarios catastróficos tiene sus detractores y defensores, porque se basa en el miedo. Puedo destinar más adelante un post completo en el porqué considero que a veces se puede realizar, pero básicamente es para que el miedo actúe como un mecanismo de defensa.
Escenario catastrófico: problemas de salud, infarto, ACV, perder a la familia y seres queridos.
El ejercicio es que por medio de la meditación o hipnosis, la persona pueda recrear escenarios catastróficos altamente vividos para evitar que el cerebro siga mandando impulsos para efectuar el mal hábito o traiga estos escenarios a relucir cada vez que tenga impulsos para realizar el mal hábito.
En todo caso, siempre es importante cultivar la autoconfianza y al suplantar un mal hábito con uno bueno, activar el sistema de recompensa, ya que a tu cerebro le encanta que lo recompenses. Regálate algo que te guste hacer justo después de haber realizado ese buen hábito, le estarás enviando a tu cerebro una señal para continuar haciéndolo y ten por seguro que en poco tiempo, ese buen hábito se estará convirtiendo en parte de tu vida sin mucho esfuerzo.