𝗖𝗔𝗥𝗠𝗜𝗡𝗘 “𝐂𝐀𝐑𝐌𝐘” 𝗔𝗥𝗕𝗨𝗥𝗬 › cupo c1, perteneciente al séquito de alfred buchanan. veintisiete años, director de cine. neoyorquino. pronombres masculinos. géminis. enfp-t.
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Leo Woodall in The White Lotus 2.06 “Abductions”
había supuesto qué eventualmente se terminaría encontrando con interlocutor en aquel sitio, después de todo, inevitabilidad de vínculos en ese momento se había formado como indeleble, inevitable, aún así es por un momento una situación qué le descoloca, nerviosismo se vuelve evidente en el titubeo breve de anatomía entera cuando encuentra mirada impropia, cuando la cabeza se ladea, de manera cauta hacia la derecha y se encuentra con pupilas ajenas. ' no esperaba verte aquí. ' otorga, aunque es pronto en reír, en negar un par de veces con la cabeza. ' no esperaba qué fueses a hablarme. ' termina por aclarar, como sí la distancia impuesta meses atrás en aeropuerto de edimburgo siguiese siendo indeleble barrera.
no puede evitar que sus ojos lo inspeccionen de arriba a abajo. lo hace de una manera casta, reservada, más como quien ha pasado demasiado tiempo con una pieza faltante que de manera sugerente. por fin, sonríe al tiempo que lo oye reír, pues sabe bien a qué se refiere. asiente con liviandad. ' creo que si tú y yo hemos aprendido algo estos años es que no puedo pasar mucho tiempo lejos de ti. ' su voz es suave, cuidadosa de no llegar a oídos curiosos. la realidad es que mantenerse lejos fue una tarea complicada, y tal vez lo habría sido más de no haber sido por su paso por rehabilitación. introduce ambas manos en sus bolsillos. ' la idea tampoco es que fuera para siempre, lo que te dije en el aeropuerto. ' aclara, por las dudas, aunque sospecha que él ya lo sabe. en un volumen menor, casi un susurro, añade: ' y me... me limpié. ' no es capaz de mirarlo cuando lo dice. todavía hay cierto grado de vergüenza en admitirse adicto en primer lugar, si bien en el fondo sabe que era necesario si quería seguir viviendo. se humedece el labio inferior. levanta la vista. ' ¿cómo has estado, percy? '
“no podemos culparlos… la situación es una mierda para todos, pero especialmente para ellos.” se ha imaginado en su lugar varias veces desde el momento en que comenzó a ayudar a vesper, en que su presencia durante esos meses se volvió frecuente en su vida, si bien es algo que ninguna de las dos decidió compartir con terceros. pero lo hizo, desde el lado de sentirse egoísta, hipócrita incluso, ¿cómo se sentiría ella de enterarse quién asesinó a alfred? sabe que, de tener a la persona frente a sí, no sería capaz de mantener la calma —algo que también supone podría asegurar de quien tiene enfrente. “¿cómo te sientes con todo eso, por cierto?” si bien se atreve a preguntar, es cuidadosa al hacerlo. armado se consume lentamente entre los labios, podría jurar que escucha el sonido de la braza ardiendo cuando da una nueva pitada y mirada que revolotea por un instante vuelve hacia él cuando lo escucha, hay sutil gracia en las comisuras. “estás describiendo la sinopsis de una próxima película en cartelera,” se permite la gracia, aunque no da juicio de valor al respecto, simplemente remata. “ —yo iría a verla.” risita se desliza después, cargada de aire y algo de humo que aún descansaba en la garganta ; justo después, el armado vuelve a los labios para una nueva pitada. “¿cuánto tiempo te quedarás?” supone que no hay una fecha puntual, quizás un aproximado ; tampoco es consciente de si es parte del proceso o simplemente un favor que mayor reclama, genuinamente no se ha inmiscuido más de lo debido.
sus hombros suben y bajan con suavidad. es cierto que no puede pedirles mucho más, así como también es verdad que él mismo no puede cambiar lo acontecido por muy mal que lo miren. ' estoy bien. ' responde en cambio, y es sincero. en un volumen menor, añade: ' no sé si tengo derecho a sentir otra cosa, la verdad. ' da una calada al cigarro. ha reducido sus sentimientos al mínimo desde que salió de rehabilitación, principalmente porque sabe que no es lo mismo tener un quiebre en un cuatro paredes dónde está vigilado por un grupo de especialistas a hacerlo a solas, sin ningún apoyo profesional. sin embargo, hay un pensamiento que le taladra la cabeza: ' me... me preocupa gideon. ¿has hablado con él? ' se atreve a preguntar, quizá a la única persona que puede ser una positiva en todo aquel mar de gente. además de izzie, claro, porque ella lo odia. tal vez las circunstancias no serían tan distintas con sereia de no ser por el abogado. a lo siguiente, se ríe. ' por dios, no. ' refiriéndose a lo de la película, como si quedase en el aire la posibilidad de que fuese a pasar el relato a la ficción. sería vergonzoso, o lo siguiente. frente a su pregunta, tuerce el rostro. ' hasta pasadas las fiestas. después... no sé. ' admite. el plan en un principio era pasar navidad y año nuevo con los kensington, más aún sabiendo que las festividades podían volverse un problema en sobriedad. ' ¿la verdad? no sé si quiero volver a casa. tal vez alquile el lugar y me busque otra cosa, o... ' sacude la cabeza. ' no sé. ' vuelve a fumar. expulsa el humo, y luego se le ocurre: ' ¿niall te ha dicho algo? sé que no le encanta que esté ahí. '
acepta ofrecimiento sin pensárselo demasiado, calada que da poco después cuando reconoce que presencia no es del todo bien recibida. y realmente no lo culpa, tampoco lo presiona. decide dejar que se desenvuelva como deba hacerlo. "extraño." confiesa, inclinando rostro al costado. "pero al final siempre es lo mismo." es, después de todo, otro papel que debe cumplir, sin importar lo que él piense, o quiera hacer. "¿cómo estás tú?" inquiere finalmente, dejando pregunta de la forma más genérica posible.
' ¿te parece? ' pregunta, y aunque parece un poco vago al respecto, la realidad es que sí le sorprende que encuentre igual filmar para la ficción como para la no-ficción. por supuesto, él no es actor, así que no podría saberlo a ciencia cierta. sí considera que el clima detrás de cámaras es distinto en el documental. a su pregunta, se encoge de hombros. ' estoy... bien, supongo. ' termina con el armado del cigarrillo y coloca el filtro para sellarlo, aprovechando la tarea para no verlo a los ojos. ' no sé si venir fue la mejor idea, aunque tampoco es como que tuviéramos mucha opción. ' por fin, se lleva el cilindro terminado a la boca, encendiéndoselo de una buena pitada. ' me limpié. ' relata entonces, guardándose el encendedor en el bolsillo. por fin, lo mira. ' he ahí el nuevo vicio. ' agrega, divertido.
comentario opuesto la obliga a pausar, rostro tiñéndose con desconcierto, hay unos segundos donde genuinamente no sabe cómo reaccionar. eventualmente, es carcajada lo que se escapa de sus labios, orbes posándose sobre él con una mezcla de diversión e incredulidad. “ ¿sabes, carmine? uno esperaría que después de que esa mierda autorreferencial que llamas película ganó un razzie habrías terminado de comprender que a absolutamente nadie le importas tanto. ” aunque no deja de asombrarle aquella capacidad que tiene para tergiversar todo a su favor, era casi impresionante. “ ¿por qué no lo llamas? pensé que era como tu hermano. ” se encoge de hombros, no tiene interés alguno en entrometerse en relación ajena. “ supongo que era cuestión de tiempo antes de que lo terminarás hartando a él también. ”
revolea los ojos. libera una risa monosílaba, áspera. ' vete a la mierda, isabel. ' el comentario calaría más si no fuese porque, a estas alturas, ya ha oído todo lo que tiene para oír sobre su película. no hay nada que lo impresione a estas alturas, quizá más bien el atrevimiento de la otra de traerlo a colación. sin embargo, es lo siguiente lo que termina de descolocarlo. su rostro se tensa, después lo hace su cuerpo entero. tiene que esforzarse para no arremeter verbalmente contra ella. ' no tienes ni puta idea de lo que estás diciendo. ' dice en algo parecido a un susurro, si bien la verdad es que podría gritarle. le encantaría perder el control, entregarse a la oscuridad que se manifiesta en sus adentros cuando la bailarina toca el nervio correcto. sobre todo porque en el fondo teme que tenga razón. ' si crees que llenándole la cabeza de todas tus estupideces vas a echar a perder una amistad de toda la vida, lamento decepcionarte — no va a pasar. ' le miente a ella, y tal vez se miente a sí mismo. cualquier concepción que tuviera de su amistad había visto eclipsada por la realidad: hace dos meses que no se dirigen la palabra, que no tiene idea de cómo está, siquiera. ' tal vez todavía no te has dado cuenta, pero si hay una persona pasajera en su vida, eres tú. ' deja el cigarro en el suelo, lo apaga con la suela del zapato. ' y cuando se aburra de ti —porque créeme, lo hará—, yo seguiré acá. como siempre. '
suelta una carcajada a penas lo escucha. risa es completamente genuina, libre hasta cierto punto. ni siquiera es que sus palabras hayan sido tan graciosas, solo disfruta el momento en donde por un pequeño instante todo se siente bien. "no voy a fumar vape, carmine. lo último que quiero es estar como eleanora fumando en el aeropuerto. todavía tengo decencia." por supuesto, hace dos meses podría haber estado consumiendo otras cosas en el aeropuerto y no pensarlo ni dos veces, ¿pero vape? nunca. arruga ligeramente su nariz ante la imagen de maxwell sin lavarse los dientes. "te podrías haber quedado con esa imagen para ti solo." y al igual que él, decide también solo seguir con la broma, con lo que no es pesado en la conversación. "me da gusto que esté yendo bien, carmy. en serio." le brinda una pequeñísima sonrisa. lleva diestra detrás de su nuca y rasca con cierto nerviosismo. "aún no." admite finalmente. "estoy teniendo un montón de terapia..." más de lo que le gustaría, en realidad. "pero ha sido difícil encontrar un sponsor cuando no estoy en un solo lugar." tampoco es que lo haya intentado demasiado, sigue buscando excusas. "¿es normal que no me encante la idea?" pregunta luego de unos segundos. "acercarme a alguien— que me conozca... no lo sé." hombros suben y bajan. "lo haré, solo necesito decidir dónde voy a terminar. estuve en san diego una semana y casi salgo corriendo de ahí."
se ríe ante la mención de la tercera. y, pese a que él no necesite demasiado convencimiento, es una imagen que funciona bastante bien como campaña anti-vape. la carcajada no cesa momentos más tarde. es curioso, pese a haber vivido un suceso bastante drástico apenas unos meses atrás, en ese instante, en su compañía, carmine se siente sumamente ligero. ' gracias, dylan. lo mismo digo. ' concede, y es sincero. tal vez, en retrospectiva, un tiempo lejos del otro es exactamente lo que necesitaban para romper el ciclo. escucha el relato impropio en lo que da una pitada al cigarrillo, el humo llena sus pulmones antes de largarlo con el rostro levemente ladeado. ' es entendible. francamente, yo no sé si me habría puesto a buscar uno si no me hubiese caído en el regazo. ' que es un poco cómo se había dado su situación con maxwell: por obra de este mismo tras que carmine le preguntara por sugerencias sobre dónde rehabilitarse. él, por supuesto, había aceptado sin pensárselo demasiado. ' ¿por qué no te quedas un tiempo en nueva york? ' se adentra en un terreno peligroso, o más bien desconocido: un vínculo entre ambos donde no estén constantemente colocados. ' podría— bueno, podría sugerirte a alguien. hago terapia grupal y sé que tienen una lista de contactos a disposición para estas cosas. ' se relame los labios en un gesto inquieto. ' no hace falta que nos veamos. ' aclara. ' paso casi todo el día en casa de todos modos. ' en casa de max, claro está.
fue la caricia la que lo hizo reconectar consigo mismo, como si regresara a su cuerpo, una vez más, después del breve contacto entre sus bocas. se relamió los labios antes de largar un suspiro resignado, porque estaba más que claro que no le quedaba más opción que entregarse a lo que fuese que pidieran de él. ' es fácil decirlo cuando eres un natural ' o al menos consideraba que el encanto de su novio salía grácil frente a las cámaras. poseía un magnetismo que no se eclipsaba con nada. ' hm ' zumbidito que se acompañó de una sutil risa. ' ¿a la cámara o a ti? ' dijo con un tonito pícaro mientras jugaba con la idea del cuello de la prenda superior ajena. le plantó un beso en la mejilla sin agregar nada más. supuso que por lo que restaba de la jornada intentaría no volver a acercarse a los cigarrillos, aunque estos lo llamaban con brío desde el bolsillo de su pantalón. asintió, a pesar de que le pareció que no era necesaria una confirmación, porque las circunstancias hablaban por sí solas. ' sentí bastante tensión ahí dentro ' con un ademán, señaló el edificio cerca de ellos. ' es obvio que no va a ser sencillo ' no después de lo ocurrido, mucho menos con el tiempo transcurrido. había cosas no dichas, cosas sin resolver, encontronazos que, creía, tenían que darse, aun si la idea no le agradaba. ' me alegra ' murmuró con calidez. ' no quisiera que todo esto te hiciera sentir mal ' no con todo el esfuerzo puesto de la otra parte, aunque tampoco había demasiado que él pudiera manejar al respecto. ' ¿y te sientes listo para ello? sé que son situaciones... complejas ' mantuvo sus azules puestos en el rostro del rubio, escudriñándolo cauteloso. como respuesta automática al accionar ajeno, instinto clásico tratándose de carmine, le acunó el rostro con una de sus manos para acariciarle la mejilla con la yema del pulgar. en su lengua colgó una contestación que no dio: que su plan predilecto sería entregarse a la bebida sin planes de permanecer consciente. calló aquello, lo despejó de su cabeza; no sería él quien, con sus propios vicios y poco progreso, disparara algo negativo en el contrario. dejó caer los párpados durante unos segundos. ' pues... pensaba invitarte a cenar para pasar un rato más juntos —— si quieres, claro. no tienes que aceptar si no te parece, eh ' le instó con media sonrisa al abrir los ojos. ' lo que te haga sentir más cómodo va a estar bien para mí — siempre puedo buscar otra cosa para hacer, además de extrañarte. '
se carcajea. es una risita corta, apenas audible, que termina en una sonrisa entre cómplice y culpable. ' a los dos, pero a mí un poco más. ' devuelve antes de estamparle otro brevísimo beso en los labios. le resulta sencillo ignorar todo lo demás cuando está con niall. las circunstancias detrás de su separación, el contexto general del círculo, e incluso sus propias ansiedades tras mostrarse al público una vez más. es fácil, o por lo menos por el correr de unos momentos, lo es. pero el resto del mundo no cesa de girar, y hay un recordatorio amargo en dónde están presentes. ' sí, supongo. ' no se adentra demasiado en ello en un principio, es mejor así. y aunque se esfuerza por sonreír después, sí reconoce que el gesto es más débil de lo pensado. se pasa una mano por la mandíbula. ' no lo sé. con vesper... sí, creo que sí. con gideon— ' se pausa en seco. hay todavía una incomodidad muy presente cuando su nombre aparece en su propia boca, o incluso en sus pensamientos. el recuerdo de edimburgo duele, molesta, pero sobre todo confunde. ' solo quiero entender qué le pasaba por la cabeza en ese momento. ' admite, seguido por un leve encogimiento de hombros. en el fondo escucha movimiento de quienes asumen pertenecen al equipo de producción, y supone que no tienen demasiado tiempo antes de volver a ser llamados al interior del estudio. aun así, no se mueve todavía. se detiene a escuchar su respuesta. abre la boca, y de inmediato la cierra, levemente incómodo por tener que darle algo parecido a una negativa. no lo es del todo, pero tampoco es una positiva. ' oh, no. en realidad... ' lleva la mirada hacia la dirección opuesta, luego vuelve al irlandés. ' iba a preguntarte si querías pasarte a cenar con nosotros. max me dijo que cocinaría esta noche, y me pidió que te invitara. ' en retrospectiva, tal vez lo que le había dicho es que invitara a sus amigos, pero lo cierto es que no le apetece demasiado estar en grupos grandes por más tiempo del debido. ' ¿qué opinas? ' pregunta finalmente, y se apura en agregar: ' perdón, no— sé que querías que fuéramos los dos, pero no sé si estoy en condiciones de rechazarle la invitación. además, nunca antes lo he visto en la cocina. '
vestigios de incomodidad acaparan mirada ausente, mirada clavada entre falanges trémulas y son, vocablos de su mejor amigo, aquellos que le sacan de ensimismamiento y no sabe con exactitud qué está haciendo, no cuando masca el labio inferior y le mira. ' no, creo que no. ' la voz es tensa, no con él, sino con situación, con despliegue absurdo de limpieza de imagen qué, no considera, ninguno de ellos merezca. ' sustitución de vicios. ' señala, con media sonrisa, las cejas arqueadas, los labios relamiéndose de a poco. ' ¿çómo lo llevas? '
recibe la información a medias, mas no pide mucho más. a decir verdad, todo el asunto del documental no le interesa demasiado. está ahí únicamente como quien cumple con una obligación. como la mayoría. ' mejor fumar como una chimenea que ver a dios a los ojos, supongo. ' lo dice como si fuese una creencia genuina, aunque, a decir verdad, es algo que más bien ha tomado de terceros, de esos que de hecho quieren verlo con vida. se encoge de hombros. ' es raro. he estado sobrio por tres semanas — bueno, un poco más si cuentas los días ahí adentro. ' hace saber en un principio. ' y aun así me siento como si acabaran de lanzarme a los lobos. ' admite por fin. ' sartre tenía razón: el infierno es otra gente. ' no particularmente sus compañeros, sino los grupos grandes en general. la costumbre de ser solo él, maxwell y su esposa se había instalado en carmine de una forma en que no pudo estimar cuánto lo saturaría el momento en que esto cambiase. da una pitada al cigarro, expulsa el humo con tranquilidad. ' ¿tú cómo estás? te he extrañado. ' porque se han visto, sí, mas no lo suficiente.
se traga una risotada, primero por lo de montgomery, y luego porque lo ve batallar para emitir las ocurrencias a las que está acostumbrada. supone que ya no hay espacio suficiente para esos juegos, hay algo más ocupándolo y apretujándolos de algún modo, impidiéndoles el aire de amenidad que alguna vez alcanzaron a tocar. carmine era un sitio seguro para ser ella misma ; no deja de serlo, pero en esta ocasión la culpa se le sienta en los hombros y por mucho que lo intenta, no puede manejar correctamente el peso. “no sé si lo mío se compare con lo de estafadoras, pero lo tomo,” encoge los hombros, lo dice por lo bajo en lo que da una calada suave al cigarro, algo breve antes mirarlo con zafiros entornados, cansados. “no acabas de decir eso,” lo acusa, y se permite solo un segundo para pretender que todo está como siempre: “¿tenía que meterme en este problema para que le dieras carácter a clara? no seas un cabrón,” chasquea la lengua, le aparta el rostro y niega, amagando a sonreír y apoyándose un poco en el borde cercano a ella, barandal que le sirve de soporte para sentirse menos cargada por un instante. “la resurrección déjasela a albertina solanas. yo preferiría quedarme del otro lado,” casi refunfuña mirando a la nada, como si estuviese de malas. bueno, un poco lo está, y suena crudo porque lo intentó. siente culpa por lo que hizo pasar a sus amigas, por lo que encontró en la mirada de sus madres y de su hermana, pero hay rezagos de la frustración que significaba seguir caminando entre los mortales. “oh, carmine, no——” intenta intervenir, arruga un poco el ceño cuando la vergüenza la azota. las mejillas sorprendentemente se colorean tenuemente, y justo por eso sigue sin mirarlo. “mira, no… no pasa nada. está bien, carmy. no había nada lindo para ver,” no importa cuánto lo quiera a él, si lo analiza, la verdad es que no le hubiera gustado que la viera de aquél modo. “todo lo que hacía era mirar un jardín infinito, escuchar música clásica y presenciar brotes psicóticos cada dos días,” aunque quizás está exagerando, arruga la nariz, le da una calada al cigarrillo y lo exhala despacio por fosas nasales. es una pausa larga antes de que voltee a verlo: “—— aunque monty fue,” alza las cejas, lo desliza como si fuese un reclamo, como si le dijera: es mejor ex que tú. luego, comisuras se alzan lentamente y con ligereza, intentando transmitir en silencio un: ‘estoy bien’ que no es del todo certero. está enojada, la piel le arde, y siente unas inmensas ganas de llorar, pero no quiere decantarlo sobre él. “me alegra que te hayas estado cuidando, carmy,” ofrece allí, la mirada helada se suaviza, adopta un brillo genuino tras el cansancio y el dolor acarreado. “quiero que estés bien, o nada de esto habrá valido la pena,” se gira apenas para colocar una mano en su brazo; da un apretón suave. “nos importas. de verdad lo haces,” y con eso, no se refiere a sí misma solamente, pero espera que blondo pueda interpretarlo por sí mismo. "y lo lamento," termina por decir, para sorpresa de cualquiera, sin ninguna traba.
' hey, cuando la escribí tú y yo ni siquiera estábamos en buenos términos. ' le recuerda, con una ceja ligeramente levantada. ' agradece que le di una muerte más o menos digna. es la trama de toda la película, a fin de cuentas. ' termina, y se permite una sonrisa casi orgullosa, como si clara ashcroft fuera una conquista cinematográfica y no una vieja deuda personal. de todos modos, no había nada en esa película que requiriera más análisis del necesario. la gracia se esfuma al oír lo siguiente. se le endurece apenas la línea de la mandíbula, y le propicia un leve empujón. ' no digas eso, estúpida. ' reprocha sin pensarlo mucho, bajo, como si decirlo más fuerte implicara admitir que le asusta escucharla decir algo así. y es que un poco sí lo hace, pero intenta no frenarse demasiado a explorarlo. oye lo demás con atención, el cigarrillo suspendido a medio camino. no aparta la vista de ella ni cuando intenta desviar la mirada. ' aun así. me habría gustado estar ahí para ti. ' dice, sin insistencia. es una verdad dicha en voz baja. ' no es como si hubiésemos presenciado demasiados momentos lindos del otro de todos modos. ' y esta vez sí se permite una sonrisa que roza lo triste, pues un poco se lamenta de que sea el caso. su relación había vivido en la mentira de su sexualidad, y después vino la desgracia. cuando pudieron amistarse, sus historias estaban demasiado teñidas por la desgracia de vera quinn. la descripción de su estadía en el psiquiátrico le arranca una exhalación suave similar a una risita. ' ah, entonces un poco vivimos experiencias similares. ' comenta con liviandad, dejando que la ironía diluya lo oscuro, como de costumbre. tras oír la nueva mención de monty, revolea los ojos. ' ¿ah, sí? ¿caminó hasta ahí? ' escupe con evidente veneno, mas al poco tiempo se da cuenta de que ha sonado más cómico en su cabeza. después se queda en silencio más tiempo del habitual hasta que escucha el apretón emocional en sus palabras. baja un poco la guardia, asiente con lentitud. ' gracias, vesper. yo— lo sé. ' afirma. que hable en plural lo hace pensar en hera, en dylan, en theseus. irremediablemente, en gideon también. ' quiero estar bien con el resto también, pero no... no sé. siento que algo se rompió. ' resopla. vuelve a fumar, tomándose unos instantes antes de hablar. ' vesper, no— no tienes que disculparte por nada. ' suelta con una calma casi envidiable. ni por lo que le hizo a otis melbourne, ni por su atentado contra su propia vida. no con él, no realmente. ' yo... —sé que no debería decir esto, pero realmente aprecio que buscaras protegerme. ' pausa, traga saliva. el cigarrillo se le ha consumido sin darse cuenta. permite que la colilla caiga al suelo y la pisa con la suela del zapato. ' no me lo merecía. no en ese entonces, tal vez tampoco ahora. ' mira el asfalto un segundo, luego vuelve a buscar sus ojos. ' solo quiero que sepas que yo habría hecho lo mismo por ti. por todos ustedes. ' y apenas deja que eso se asiente, levanta una mano como quien firma la cláusula final: ' pero no pienso repetirlo sin un abogado. '
' ah, no, no me interesa. ' aclara con media sonrisa, intercala la mirada entre libreta con notas al margen y la persona que finalmente se decide acercar. ' estoy aquí por mero compromiso. ' explicación es breve, no considera que necesite decir más.
cuando reconoce la voz contraria en habitación contigua, medita por unos segundos si ingresar o no. su idea inicial era que en su reencuentro primera el estoicismo, pero todo aquello salta por la borda cuando sus ojos se cruzan con los de él, y entonces repara en que nada entre ellos podría ser casual jamás. con una sonrisa apenas visible, se adentra del todo en el lugar. da pasos lentos, comedidos. ' hey. ' dice finalmente, buscándole la mirada con la propia.
" ahórrame tus discursos moralistas. " zanja, no da oportunidad a que tercero en escena inicie conversación, porque es realidad indeleble aquella que indica que, de forma genuina, no le importa en lo absoluto opinión de terceros. " ¿querías algo más? "
observa la escena a la distancia. no se atreve a intervenir, no hasta que tercero sale de escena, por lo menos. es entonces que avanza discreta y tímidamente, como si la mirada ajena fuese a fulminarlo en tanto se gane con su presencia. ' hablar. ' responde a la pregunta previa, atribuyéndosela para él si bien no era el caso. pone las palmas en el aire como quien alza un banderín blanco. ' ¿podemos? '
en un gesto discreto, señala con los ojos detrás de su interlocutor, donde una cámara los tiene en la mira. cuando habla, apenas mueve los labios. ' nos están grabando ahora. ' supone que es un intento de capturar momentos espontáneos entre miembros del círculo para el documental, pero él se tensa por reflejo con un lente apuntándole.
' lo sé. ' responde con suma liviandad, sin detenerse a girarse en dirección opuesta. ' los vi a través de tus anteojos. ' explica, aunque la realidad es que tiene asumido que están siendo grabados desde que pusieron un pie en el estudio. se pasa una mano por la nuca, rasca apenas la zona. ' ¿crees que hayan enfocado el anillo de malena? ' pregunta en un volumen menor, casi un susurro. lo último que necesita su mejor amiga es que los medios reporten la historia antes que la pareja decida hacerlo.
no se remueve ni retrocede en su lugar, esmeraldas siguen fijos en él aunque nota que no la mira tampoco. no lo culpa, francamente, tiene presente que había traicionado su confianza ; el detalle recaía ahora es en el hecho que ella también se sentía igual. después de todo lo hecho, no piensa que se merezca un pase libre, pero sí al menos comprensión. "¿por qué no vendría?" cuestiona, manteniéndose de brazos cruzados. "carmine." se aclara ligeramente la garganta, quiere llamar su atención. "me pone nerviosa que no me mires. no es como si fuera a desaparecer."
se encoge de hombros con sencillez. ' no me parece la mejor publicidad. ' y para alguien que siempre parece buscar el control de la narrativa, considera que es incluso un poco arriesgado. sin embargo, esto no se lo dice. intenta reducir la conversación lo más posible, pero eventualmente se ve obligado a enfrentarla. revolea los ojos. después acata: la mira. ' no sé qué quieres de mí, hera. ' responde. su tono se mantiene monocorde, mas la única razón por la que parece tan calmado es porque ha tenido dos meses enteros para superar el enojo inicial. ' ¿tengo que actuar como si todo estuviera bien entre nosotros? tú me trataste como un amigo de clase b. ' si bien nunca esperaba estar en el mismo escalón que vesper, no puede negar que le duele haber sido el peón a sacrificar con tal de mantenerla a salvo. baja el cigarro a medio fumar, lo pisa con el zapato. ' y yo— olvídalo. '
"todavía estoy decidiendo si la nicotina me convence." aunque no es ajena al cigarro, siempre lo ha buscado solo en escenarios más sociales. tampoco sabe si es la mejor idea buscar otro tipo de vicio para calmar aquella ansiedad que parecía siempre estar presente. toma el cigarro y el encendedor, no tarda en llevarlo hasta sus labios para después encenderlo. "¿cómo va eso?" pregunta después de darle la primera calada. "vivir com maxwell, quiero decir." no sabe en donde están parados, desconoce si ha perdido todo derecho de saber sobre su vida y hacer preguntas que quizás ya no le pertienen. está jugando con los límites, buscando hasta donde puede llegar. "no sé si diría que mejor, pero supongo que esto no nos va a matar. eso tiene que contar por algo." suelta una risa sarcástica, amarga. "no le digas eso a mi terapeuta. no necesitan razones para encerrarme un mes más."
' por favor, por lo que más quieras, ' una seriedad absoluta tiñe su faz. se toma unos segundos para rematar: ' no te unas al club del vape. ' si bien se ríe, es un pedido genuino, pues ese tipo de cigarro le parece lo menos digno en la cadena de los vicios. a su pregunta, se encoge apenas de hombros. ' bien. terapéutico. ' da una leve pitada al cigarro y procede a explayarse. ' ver al que ha sido el hombre de tus sueños desde los dieciocho años un domingo por la mañana cuando todavía no se ha cepillado los dientes... —definitivamente cuenta como terapia de shock. ' lo lleva por la vía cómica porque es más tedioso explicar del todo las circunstancias que lo llevaron a vivir con él en primer lugar, y la particular naturaleza de su relación en la actualidad. supone que, en cierto grado, dylan lo entiende. la observa mientras habla y, al cabo de unos instantes, rompe en una carcajada. sacude la cabeza. ' es una muerte dilatada, en todo caso. pero entiendo tu punto. ' concede. vuelve a fumar, sintiendo cómo el humo realmente consigue nublar sus pensamientos por unos instantes, lo más parecido a un subidón que experimentaría estos días. ' ¿qué hay de ti? ¿tienes sponsor? '
su mandíbula se tensa en cuanto lo ve ahí, su cuerpo se paraliza por un instante con una sensación incómoda. hubiera preferido evitar a carmy por completo, ahora no sabe bien qué decirle. mantiene su distancia, apenas sí mirándolo de reojo cuando responde. ' creo que no... no sé, yo ya terminé. ' su tono es seco, y al instante se lleva un cigarrillo a los labios para encenderlo.
la presencia ajena lo descoloca. su anatomía entera se tensa, no se ve capaz de responder nada por el correr de varios segundos, así que eventualmente solo cierra la boca. recarga la espalda contra la pared, y se pregunta si el resto de su vínculo se vería siempre así. gira apenas la cabeza hacia él. ' leon, yo no sabía. ' no tiene que aclarar a qué se refiere, claro está. y no miente, aunque la realidad es mucho más compleja: de hecho, lo que creía saber era mucho peor. agacha la mirada, visiblemente incómodo, y vuelve a fumar como mecanismo de defensa. ' lo siento. ' dice, aunque es más bien un susurro, apenas perceptible.