--Cazador ¿cuántas veces te he dicho que NO te metas con Regi?—dijo frustrado mientras cargaba a su Houndoom hacia el centro pokemon, con S siguiéndolos de cerca y Regi castigado en su pokebola—Es un gigante de metal, Cazador. Gigante. De. Metal.
Suspiró recordando como Cazador había estado usando Lanzallamas demasiado cerca de Regi y como Registeel lo atacó y por poco lo aplasta—Y yo creía que los tipo eléctrico eran difíciles, no sabía lo difícil que era tener pokemons rivales—entró al centro pokemon y se acercó a la enfermera Joy—Buenos días J, Cazador necesita ayuda—dijo sonriéndole a la enfermera que le sonrió de forma cortés mientras se llevaban a houndoom.
--Deberías tener más cuidado, Ethan, ya es la quinta vez que vienes con tus pokemons tan heridos en la misma semana—lo reprendió la enfermera de forma amable.
--Si, bueno o se pelean entre ellos o nos aplastan en batallas—bufó sacudiendo la cabeza, Joy simplemente le dijo que era cosa de practica mientras volvía a su trabajo, informándole que debería volver por Houndoom en unas horas.
--Bien S, solo tú y yo como en los viejo tiempos—dijo sonriéndole a su Luxray mientras salían del centro Pokemon--¿Te parece si vamos a explorar?—Dos horas después, Ethan estaba acostado en la manga disfrutando del sol, con Luxray descansando junto a él mientras lo acariciaba—Somos la pareja de pokemon y entrenador mas perezosa del mundo, S—dijo riendo suavemente, una ráfaga de viento movió su ropa cuando de pronto Luxray se levanto, alerta.
--¿Qué pasa S?—preguntó Ethan levantándose despacio, Luxray lo ignoró y empezó a caminar en dirección a unos arbustos, metió el hocico y empezó a separar las ramas. Ethan se acercó mirando sobre los hombros de S y frunció el ceño ¿un huevo? Pero no parecía un huevo normal… Se agachó junta al huevo y mientras lo miraba sorprendido este empezó a eclosionar y una pequeña cabecita amarilla apareció “Toge, Toge-pii” –Estaba a punto de decir algo estúpido como “¿un Togepi?” y luego recordé que me darías una descarga—admitió mirando a Togepi, aún en shock. El pequeño pokemon intentó levantarse, sacando sus patitas del cascaron pero tropezó y Ethan lo atrapó—Wow, cuidado, pequeñín—dijo devolviéndolo al pisó, en cuanto lo soltó el Togepi empezó a llorar y S empezó a gruñirle—Lo siento, lo siento, no sé que hice!—dijo desesperado sin saber qué hacer, trató de recordar que hacía su hermana cuando un pokemon bebé empezaba a llorar--¿Quieres comida, chiquitín? Tengo poffins—dijo sacando uno dulce de su mochila, pero el Togepi lo ignoró y siguió llorando, S se veía listo para chamuscarlo en cualquier momento—No llores, no llores—dijo atreviéndose a coger al pokemon en sus brazos y a moverlo como había visto a su hermana hacer mil veces, poco a poco el togepi se calmó--¿Mejor, chiquitín?—justo en ese momento la alarma de su poke reloj se disparó, avisándole que debía volver por Houndoom—Bueno chiquitín, debo volver por mi pokemon y tú con tu mama—dijo depositándolo con cuidado en el piso y dándose vuelta, alejándose despacio.
“Toge, toge-pii” escuchó detrás de el luego de unos metros, Ethan se dio vuelta y vio a Togepi corriendo hacía él cuando estaba a unos pasos tropezó y volvió a llorar—Ay no—susurró acercándose y justo en ese momento escucho la voz de su hermana en su cabeza “Para un pokemon bebé, la primera persona que ve luego de salir del huevo es su madre”
Sacó una pokebola de su mochila y empezó a mirar entre esta y el pokemon que tenía en sus brazos, tratando de decidir…