—No estoy emocionado.
—Oh, Cherry, acabas de tocar mi alma. Esos eran buenos tiempos. —Responde, soltando una carcajada—. En realidad estaba esperando hacer ese tipo de entradas cuando hagan la primera fiesta aquí. No sé…¿Una de bienvenida? —Comenta—. Hace falta una buena fiesta, de verdad.
¿Lo siento? Bueno, he de admitirlo, yo siempre quise que mis entradas fueran tan geniales como las tuyas, pero, nunca pude ser así de cool. Además, siempre terminaba borracha y me era difícil saber si estaba imaginando todo o en serio habías llegado montado en un pony. ¿Fiesta, dijiste? Déjamelo a mí. Si puedo, el sábado mismo, organizo una.
















