⋆⋅𖤓⋅⋆ ── 𝑩 𝑨 𝑺 𝑰 𝑪 𝑺 𝒄𝒉𝒐𝒊 𝒊𝒏𝒔𝒆𝒐𝒏𝒈 ; 34 años, primogénito de la familia Choi, dueños de conglomerados de entretenimiento, streaming, y música global. bio | img | about | answers ── ⋆⋅𖤓⋅⋆
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su mirada bajó hacia la reliquia obsequiada por la corona coreana. sus manos estaban escondidas en los bolsillos de su pantalón, parecía relajado, aún cuando su postura estaba tan recta. ‘ ¿tanta confianza te tienes? ’ levantó una de sus cejas, al menos regresaría a donde pertenecía. seguía sin entender por qué decidieron desprenderse de ella con tanta facilidad, ¿qué querían demostrar? ¿qué podían transar años de tradiciones? ¿su identidad? ‘ en lo personal, me llama más la atención el reloj de bolsillo de la corona inglesa ’ comenzó a caminar hacia él a pasos lentos.
Sonríe al reconocer el perfil ajeno. "Siempre, alteza. ¿O ya estamos en el período de llamarnos por nuestros nombres?" sugiere, no puede evitar recordar con diversión los encuentros anteriores con el contrario. "El Guksae debería quedar en Corea, ¿No? y qué mejor con la familia más influyente de la región. ¿Acaso no hay mayor símbolo de poder que el dinero, estos días?" ¿será que puede predecir la reacción contraria? lo observa con atención. Su mirada se dirige a objeto que señala, sin duda uno de los objetos más interesantes de la noche. "Ah, también lo vi. ¿Va a participar de la subasta? ¿O…sería un despilfarro muy grande para la corona?" pregunta con inocencia.
'' yo no estaría tan seguro '' enarca ceja, sin dejar de observar aquella figura de tortuga '' pero no me malinterpretes, no me interesa esa a mi '' gira cabeza para mirarle, con sonrisita ladina. '' ¿ves al tipo de allá? '' mueve mentón, para apuntar a un anciano, con pinta de bibliotecario pero elegante '' lo hubieras visto hace rato, miraba esto con tanto deseo '' bufa '' debe de desear esto, más de lo que ha deseado a su esposa, ¡supongo que tendrás buena competencia! '' .
Su mirada se entrecierra al observar a su supuesto competidor. "Tiene pinta de tener dinero, pero no de ser rápido. Seguramente podré vencerlo," dice con confianza, echándole una mirada al salón, antes de detener esta vez la mirada en el rubio. "¿Estás interesado en alguna? ¿...O has visto algo más entretenido de hacer esta noche?" se le hace que el contrario tiene su atención en otras cosas, además de la subasta.
' no seré un obstáculo entre ustedes , no se preocupe . ' seguridad ajena le causa cierta gracia , echando sentencia con suave menear de cabeza . repasaba uno que otro detalle de la reliquia que le parece haber visto antes . ' ¿es su único objetivo de la noche , señor? '
"Puede llamarme Inseong, princesa," concede, reconociendo el rostro ajeno, y buscando su mirada. "No, hay bastantes. El cetro de oro también está impresionante. Podría sacarme una foto legendaria con él," bromea, como siempre tomándose a la ligera cosas que no son así. "Pero dos o tres objetos serían un despilfarro hasta para mis estándares. ¿Hay alguno que le interese a Ud?"
Su mirada va del hombre que venía estudiando un buen rato a él, con el ceño fruncido lo voltea a ver ' Ah, ok-' con una mueca de confusión aun en el rostro, cae en cuenta de lo que dice hasta que ve la tortuga ' ¡Ah! ¿la tortuga? por favor, quédatela, no es mi estilo '
"¿Gracias?" responde confundido, aunque claramente la contraria no le estaba prestando atención. "¿No estás interesada en la subasta?" cuestiona, su mirada siguiendo la ajena, intentando descubrir qué es lo que la mantiene distraída. "¿Estás observando al tipo de allá?" pregunta, curioso. "¿Acaso tiene un crush, señorita?" la tonta afirmación viene acompañada de una sonrisa.
‘ no se preocupe, no formo parte de sus contrincantes. ’ ríe por lo bajo, desviando la atención del sello al pelinegro. ‘ es un gusto saber que intentará quedarse con una de nuestras reliquias familiares, ’ él pensó que ni siquiera habrían interesados. ‘ ¿es usted un coleccionista? ’
"Gracias por la venia, joven príncipe. Es refrescante escuchar palabras de apoyo, y no contrincantes," ríe de vuelta, a pesar de que se la pasaba igual de bien intentando ganar sobre el resto. "Creo que la casa de los Choi sería el lugar adecuado para guardar el sello, es todo." también le da gusto apoderarse de algo de la monarquía, pero esa parte se la guarda. "Colecciono otro tipo de cosas. Discos, botellas de vino, relojes, algunos implementos de deporte…videojuegos," agrega en voz más baja el último, como si fuera un secreto. Sonríe. "¿Qué le gusta a Ud, príncipe?"
parte los labios para protestar, pero de ellos no sale palabra alguna. no tenía qué decir. él no podía permitirse comprar ninguna de las reliquias, por supuesto. “ no me gustan las tortugas. ” procede a decir, encogiendo los hombros. “ ¿cuánto pagarías por eso, hm? ”
Suelta una risita, sonaba a una razón casi infantil para mantenerse al margen de todo. "¿Y el oro si le gusta, príncipe?" ¿Acaso no era razón suficiente para intentar adueñarse de esos objetos? en su mente no había dudas. "¿Por el Guksae? lo que sea necesario. Creo que va muy bien conmigo. Y mi familia, por supuesto," era un símbolo de poder estupendo. "Si no va a participar en la puja, ¿puedo invitarlo a un trago, alteza?" pregunta con gracia, no iba a desperdiciar la oportunidad de acercarse a la realeza.
“oh, vamos,” larga un bufido teatral, si bien lo cierto es que ninguna de las reliquias termina de llamar su atención por el momento. “por lo menos finge que tengo una oportunidad,” pide, o más bien implora. “se me dan muy mal estas cosas. soy bastante lento,” tampoco es que tenga demasiada experiencia.
"Eso es lo que diría alguien que tiene todo resuelto para atacar a último minuto. ¿Quieres que baje la guardia?" sigue el juego, entretenido con los comentarios ajenos. "Pero, no hay ninguna ciencia en las casas de subasta, el único límite son los fondos en tu bolsillo personal. ¿Asumo está todo bien en ese aspecto?" cuestiona, arqueando una ceja, como para agregar sospecha.
❤️
‘ ¿no deberías decir nuestro? ’ ceja se arquea al son de instigación, pero es una sonrisa la que arrastra vocablos. ‘ extrañamente estaba pensando lo mismo, parece ser el objeto más interesante en toda la exposición. ’
"Podría decir eso. O… podríamos ver quién gana la puja final. ¿Te interesa?" propone competencia, pero de todas maneras la reliquia terminaría en el país de origen de ambos. "Se vería muy bien en mi oficina, es todo lo que digo. ¿Debería agregar algo más?" Era un despilfarro, pero nada que no se pudieran permitir. "Por la buena causa, por supuesto."
‘ es bastante particular. ’ por eso lo miraba en realidad. ‘ ¿por qué te interesa tanto? ’ pregunta entonces, quizá hay algo que se está perdiendo en aquel objeto con forma de tortuga.
"Es costoso, tiene historia, pero sobre todo… simboliza el poder de mi país," describe, ladeando la cabeza para observar mejor el objeto. "O el antiguo poder. ¿No debería pasar a las nuevas generaciones ya?" cuestiona con una media sonrisa, era un convencido de que el dinero representaba la potestad en la sociedad moderna.
aparta la vista de la tortuga cuando la voz masculina llega a sus oídos. " tristemente no puedo hacer nada ", comienza, con un ligero encogimiento de hombros. “ ¿no te interesa ninguna otra pieza? ” señala con el mentón la reliquia perteneciente a su familia. “ un huevo de pascua sorpresa, por ejemplo. ”
"Oh, pero está haciendo suficiente, príncipe," comienza, divertido por la actitud ajena. "no pedí recomendaciones, y sin embargo… estoy recibiendo buenos consejos," el sarcasmo sutil sale sin pena, observando el perfil ajeno. "¿Viene con más diamantes u oro adentro? algo que lo haga espectacular." Se lleva la mano a la barbilla, en general le gustan los objetos con piedras preciosas, mientras más costos, mejor. "Por tu parte, ¿No vas a pujar por nada?"
🔴 > Gran Salón del Hôtel de la Couronne
"Puedes mirarlo todo lo que quieras, pero al final será mío," asegura de buen humor, frente al sello de oro con forma de tortuga.
pupilas se tiñen de blanco por el defecto de falsa impasibilidad. dos verdades se alzan de labios foráneos. la primera le recuerda que el primogénito en linaje siempre ha tenido el don del habla a su favor. la segunda evidencia que, pese a reproche, están atrapados en mónaco sin ningún otro aliado de su parte. es el estrés de desconcierto lo que tiene humor tan volátil, mas ante razón prefiere dejar tira y afloja de lado sí con ello logran resolver el mínimo indicio de extrañeza. ‘ ¿fuera de lugar? ’ mueca pensativa reitera moción en lo que adelanta pasos para librarse de tacto. ‘ hay muchas cosas fuera de lugar, inseong. ’ suena más a un reclamo que a una réplica sensata. ‘ no sé qué tanto están haciendo las autoridades, pero todo este teatro ya demoró más de lo que debería —— creía que volveríamos a corea después del grand prix. de saber que nos tendrían aquí atrapados por días habría cancelado todos mis compromisos con tiempo. ’
Quiere reirse un poco ante el malgenio ajeno, pero reconoce los signos de inquietud y estrés en el semblante de su hermano, así que lo deja escapar, e incluso lo deja avanzar unos pasos, mientras ralentiza la marcha y se acomoda un par de gafas de sol sobre el rostro. "Sabes a lo que me refiero, actitudes extrañas, comentarios de doble intención... cualquier despiste de esta gente. Me encantaría oírlo," asegura, le encanta sacar provecho de todo, como probablemente puede adivinar el menor. "Lo sé, lo sé. Es una lástima, pero si quieres mi consejo... prepárate para estar un buen tiempo aquí. Llegar a algún acuerdo no va a pasar de la noche a la mañana." Termina acercándose y dándole un empujoncito con el hombro. Se aprovecha de que Inho tenía las manos ocupadas con la mascota. "Pero, algo bueno va a salir de todo esto. Sólo tienes que confiar en mí. Nunca me iría con las manos vacías." Es optimista (o demasiado confiado) a pesar de todo.
“ o tal vez es una muy buena coartada escudarse en tanto recién llegado.. ” la facilidad de encontrar salidas a un simple problema. decantada por conocer cada pequeña jugada que era posible en aquel juego en el cual se encontraban todos atrapados. palabras masculinas resuenan en sus canales auditivos: señuelos. tal vez no era un sustantivo tan demente para describirles. pero cuando réplica propia se creaba en su sinhueso, la vibración de móvil ajeno da fin a conversación apenas naciente. son sus propios pardos los que descienden para inmiscuirse en texto que ajeno tiene en su pantalla. clara es la advertencia peligrosa que desprenden las palabras. un giro de tuerca, un nuevo riesgo. por un instante el frío de las paredes de granito se hace presente contra su dermis. apuro que se instala en garganta y la obliga a levantarse de banquillo hecho de leño. “ creo que —— ” de ella escapa un susurro controlado, torrente de emociones las cuales todavía se encuentran sin nombre. “ creo que es hora de volver. ”
La conversación se corta gracias al misterioso mensaje, y frunce el ceño, sin saber realmente cómo proceder. Asiente de manera automática a la sugerencia de la muchacha. "Te acompaño. No... no es buena idea andar sin compañía, supongo." murmura, pero con cada paso siente la exasperación y molestia apoderarse de él. ¿Quién demonios está jugando son sus asuntos y su preciado tiempo? "Asumo que estos idiotas nos quieren de esta manera, ¿no? ¿con miedo? ¿incertidumbre?" sus protestas no tardan en salir.
‘ no dije que lo fueras. ’ carraspea la garganta y se acomoda mejor en su asiento. agradece que su hermano se apropie del postre y le evite confrontar a quien le atendió; la verdad es que no tiene ánimos de entrometerse en trabajo ajeno cuando es evidente que están atareados con tantos clientes... ‘ ¿eh? ’ vuelve a mirar al mayor después de escucharlo y niega con la cabeza. ‘ pedí un cheesecake, pero la verdad es que no tengo tanta hambre. ’ asegura y vuelve a darle un sorbo a su infusión. de haber menos personas en la cafetería, entonces habría pedido que le cambien la orden sin problema. ‘ ¿estuviste hablando con mamá y papá? ’ no sabe sobre qué en específico, solo no quiere caer en un silencio incómodo. a veces (muchas más de las que quiere admitir) siente que no tiene mucho de lo que hablar con sus hermanos.
Suspira, no alcanza a comprender su pasividad. Supone que son demasiado diferentes, o simplemente le cuesta ver su punto de vista. "¿Mhm?" distraído, aprovecha de pensar antes de dar una respuesta, el dulzor de la fruta mejorando su ánimo considerablemente. "Mamá a veces se comunica conmigo. Siempre quiere saber de ustedes… y del ánimo para las negociaciones, por supuesto," simplemente hablan de negocios y oportunidades, probablemente el menor lo intuía. La vida de los progenitores es realmente un torbellino, pero a Inseong le gustaba hacerse un espacio, o quizás le costaba menos por lo involucrado que estaba en los negocios de la familia. "Podemos decirles que se reúnan con nosotros, hay restaurantes realmente espectaculares en Mónaco." sugiere, observando el perfil ajeno unos segundos. "¿Te gustaría?"
una sonrisa culpable tiñe sus rosados, y tiene que presionarlos entre sí para que no se escape una risita. “ah, eres cruel,” no es un reproche en toda regla, por más que por un momento pretende serlo. supone que sí, que tiene razón, y se obliga a imaginarse por unos momentos un escenario donde, en efecto, tanto raphaël como el mismísimo fausto son capaces de burlar a los uniformados. no sucede. la pregunta lo devuelve a su realidad. “bueno, supongo que lo he hecho,” relata poco convencido. “me enamoré de una mujer hace unos años, en españa. era más grande que yo, así que a mis padres no les hizo mucha gracia,” por no decir que ninguna. su mirada se alterna entre el cuadro y su acompañante. “se me ocurrió que podía fugarme con ella, tener todo este amorío prohibido... —pero al tercer día mis padres cancelaron mi tarjeta de crédito y entendí que las cosas no era tan sencillas,” confiesa por fin. parece más entretenido que avergonzado con su propia historia. “no digo que su alteza esté enamorado, pero...” se encoge de hombros, sin cerrar del todo su hipótesis. “no suena tan ajeno es lo que quiero decir.”
Ríe, le agrada que no se haya tomado el comentario tan en serio. "Bromista, más bien," responde, aunque a veces se le solía pasar la mano con los dichos. Escucha con simpatía el relato ajeno, imaginándose la escena a la perfección. "Eres todo un aventurero, por lo que veo." Seguramente tiene más de esas historias, debe ser interesante conversar más a fondo con él. "Pero no todos pueden ser románticos empedernidos como tú, me temo. El poder y la desestabilización de lo que sea que se está formando aquí es una causa más obvia... ¿Será que se aproxima el fin de las monarquías?" cuestiona en voz alta, y se pregunta cuantas ventajas tendrá para su lado algo como eso.